Esta técnica es muy popular en el cine de artes marciales, y desde sus inicios, ha sido representada como una técnica muy efectiva, a veces hasta extremos exagerados. En las representaciones más clásicas, un personaje asestaba un golpe relativamente flojo pero de apariencia precisa en un lado del cuello del oponente y éste caía instantáneamente noqueado, quedando inconsciente a menudo durante largo rato; en otras versiones, el golpe era letal. La técnica era realizada siempre a un oponente desprevenido, generalmente un guardia o centinela, y servía para incapacitarle con rapidez.
Con el paso del tiempo y la difusión de las artes marciales, este efecto comenzó a tener mucha menos credibilidad, y fue relegado al género de la comedia o la parodia. En algunos de estos casos, el gag más habitual contempla a un personaje tratando de realizar dicho golpe por imitación una película de artes marciales para seguidamente descubrir que no tiene efecto ninguno, mientras que en otras ocasiones, el golpe tiene efecto incluso en las situaciones más absurdas.