Para entender el significado físico del teorema de Bloch es necesario comprender primero el del cuasimomento. Ya se ha introducido antes que la letra
representa el vector de ondas del electrón, también llamado cuasimomento. Para entender qué simboliza, es necesario recordar que un electrón libre viene representado por el siguiente autoestado
,
que representa una onda plana que transporta una cantidad de movimiento igual a
. De este modo, se puede apreciar que la función de onda de un electrón contenido en un sólido es la de un electrón libre, pero en este caso modulada por una función periódica que está relacionada con la estructura del sólido (y es la llamada función de Bloch). En el caso de un electrón contenido en el sólido, no necesariamente se cumple la relación
, y aunque el cuasimomento
es siempre constante, la cantidad de movimiento
no siempre lo es. Por esto, no debe confundirse el cuasimomento con la cantidad de movimiento.
Sin embargo, en las expresiones del teorema de Bloch, el cuasimomento
no solo aparece en la exponencial, sino también como subíndice de las funciones. Esto se debe a que
es también un número cuántico que proviene de considerar que el sólido es finito, y de imponerle las condiciones de contorno de Born-von Karman. Estas condiciones de contorno establecen que si el sólido tiene N átomos, el átomo N + 1 será equivalente al átomo número 1, de modo que se pasa de tratar un sólido finito, a tratar un sólido periódico e infinito. Al resolver las ecuaciones de contorno se tiene que este número cuántico “etiqueta” al electrón, y por este motivo se usa como subíndice en los autoestados del electrón
.
El teorema de Bloch es de gran utilidad porque permite simplificar enormemente el tratamiento de un sólido, ya que la tercera hipótesis implica que todos los electrones se comportan igual. De manera que, para tratar el movimiento de todos los electrones del sólido, basta con resolver la ecuación de Schrödinger para un único electrón que tenga una función de ondas de la forma indicada por Bloch.