En sus libros Schizophrenia and the Family y The Origin and Treatment of Schizophrenic Disorders Lidz y sus colegas expusieron sus teorías de que la conducta parental absorbente e intrusiva puede resultar en perturbaciones mentales en los hijos.
En otras familias los padres rara vez se encontraban en manifiesto desacuerdo y el ambiente familiar parecía estar razonablemente tranquilo. Sin embargo, al estudiar a estas aparentemente armoniosas familias se descubrió que proveían un medio de desarrollo altamente deformado y deformante debido a que un cónyuge accedía pasivamente a las extrañas e incluso bizarras ideas de la cónyuge dominante en lo que se refiere a la crianza de los hijos y a cómo debe vivir la familia. A estas armoniosas familias en apariencia las llamamos "sesgadas".
Lidz observó que las madres esquizógenas se las arreglaban para hacerse impermeables frente a las necesidades y deseos de otros miembros de la familia. "Como su forma psicótica o muy extraños conceptos no son disputados por el marido, son pasados como realidad en la familia". El doctor Lidz le llama a este fenómeno folie à deux, una paranoia compartida entre dos padres: combinación que, según él, puede socavar la formación del ego del hijo, produciendo un brote psicótico,