Torre Glòries

rascacielos en Barcelona, España From Wikipedia, the free encyclopedia

La Torre Glòries, anteriormente denominada Torre Agbar (acrónimo de Aguas de Barcelona), es un rascacielos de la ciudad de Barcelona, España, ubicado en la confluencia de la avenida Diagonal y la calle Badajoz, junto a la plaza de las Glorias, y que marca la puerta de entrada al distrito tecnológico de Barcelona conocido como distrito 22@. Tiene 34 plantas sobre la superficie además de cuatro plantas subterráneas para un total de 144 metros de altura, convirtiéndose, en el momento de su apertura (junio de 2005), en el tercer edificio más alto de la capital de Cataluña, solo superado por el Hotel Arts Barcelona y la Torre Mapfre (ambos con 154 metros de altura).

Datos rápidos Localización, País ...
Torre Glòries
Bien cultural parte del patrimonio cultural de Cataluña
Localización
País España
Ubicación Barcelona, Cataluña, EspañaBandera de España España
Dirección Avenida Diagonal, 211
Coordenadas 41°24′13″N 2°11′22″E
Información general
Usos Oficinas
Estilo Arquitectura high-tech
Parte de Distrito 22@
Construcción 2005
Coste 132 000 000 €
Propietario Merlin Properties
Altura de la última planta 144 m
Detalles técnicos
Plantas 34 (incluidas 3 técnicas) + 4 subterráneas
Ascensores 9
Diseño y construcción
Arquitecto Jean Nouvel
b720 Fermín Vázquez Arquitectos
Promotor Inmobiliaria Layetana
Ingeniero estructural Gepro
Roberto Brufau & Agustí Obiol
Contratista Rodio
Dragados
http://torregloriesbcn.com/
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El edificio posee en total 50 693 metros cuadrados de superficie, de los que 30 000 son de oficinas, 3210 de instalaciones técnicas, 8132 de servicios, incluyendo un auditorio, y 9132 de aparcamiento.

Fue inaugurado oficialmente por los reyes de España el 16 de septiembre de 2005 y tuvo un coste de 130 millones de euros.[1]

Su segundo propietario fue el grupo multinacional Agbar, que tiene su sede corporativa en el mismo y que ocupa la mayoría de sus plantas destinando el resto a alquiler.[2] Agbar adquirió la torre en marzo de 2010 tras llegar a un acuerdo con su anterior propietario, el grupo inversor Azurelau, por el que se comprometía a desembolsar 165 millones de euros.[3] Con anterioridad Azurelau había adquirido la propiedad del inmueble a mediados del 2007 tras desembolsar una cantidad que no se hizo pública a la firma promotora, Inmobiliaria Layetana.[2]

El 16 de noviembre de 2013 se hizo saber que la cadena hotelera estadounidense Hyatt había adquirido el rascacielos, intentando convertirlo en un hotel de lujo. La compra, efectuada por un grupo inversor liderado por Emin Capital, se efectuó por 150 millones de euros.[4]

Desde enero de 2017 es propiedad de Merlin Properties.[5]

Diseño

La torre fue diseñada por el arquitecto Jean Nouvel en colaboración con la firma b720 Fermín Vázquez Arquitectos.[6][7] La construcción, según explicó el propio Nouvel, se vio fuertemente influenciada por alguno de los símbolos más representativos de la cultura catalana. Por un lado se inspiró en la obra del arquitecto catalán Antoni Gaudí tomando como referencia los campanarios de la Sagrada Familia y basándose a su vez en la idea del hotel Attraction, un supuesto proyecto realizado por el maestro reusense en 1908 para unos empresarios hoteleros de Nueva York que fue rediseñado en 1956 por su discípulo Joan Matamala y que en 1978 se incluyó en el libro Delirious New York de Rem Koolhaas, de referencia para muchos arquitectos.[8] Además, como homenaje a la Sagrada Familia, la parte orientada al norte de la torre fue diseñada con la intención de obtener una vista panorámica óptima del templo.[9] A su vez, Nouvel se inspiró en los característicos pináculos de la montaña de Montserrat, de gran significado para Cataluña al ser el lugar donde se encuentra el templo que aloja a su patrona.[10]

Nouvel explicó que la Torre Agbar huía de la concepción predominante en Norteamérica de lo que debía ser un rascacielos con formas paralelepípedas. La intención del arquitecto fue hacer que esta emergiera del suelo de una forma especial por lo que, al ser una torre dedicada a sede de una compañía de servicios relacionados con el agua, se apoyó en la metáfora de un géiser brotando desde las profundidades marinas.[10]

Construcción

Estado de la construcción en 2004

El proceso de construcción de la torre, llevado a cabo por la empresa Dragados,[11] se alargó durante cerca de seis años desde que a mediados de 1999 se iniciaron las actividades para el acondicionamiento del solar que habría de acoger el edificio, hasta principios de 2005 en que se dio por finalizada la obra. Hasta un total de 1174 profesionales y operarios colaboraron en mayor o menor medida para llevar la obra a buen puerto. Fue inaugurada por los Reyes de España Juan Carlos y Sofía el día 16 de septiembre de 2005.[12]

Características

Materiales

Los materiales principales empleados en la construcción del edificio fueron por un lado el hormigón con el que se realizó la estructura de la torre y por otro lado el aluminio y el vidrio que en forma de chapa lacada de distintos colores el primero y de lamas de 120 x 30 cm el segundo (en un total de 59 619) recubren la totalidad de los aproximadamente 16 000  de superficie exterior del mismo. Además las lamas presentan distintas inclinaciones y opacidades, lo que unido a las distintas tonalidades del aluminio, altera el equilibrio cromático de la torre en función del momento del día y la estación del año correspondiente.[10]

Para la culminación del proyecto fueron necesarios un total de 25 000  de hormigón y 250 000 kg de acero.[13]

Forma y estructura

Cúpula de la torre vista desde su interior donde se puede apreciar el extremo superior del cilindro interior de la torre.

La estructura se conforma de dos cilindros ovales no concéntricos de hormigón de forma que uno está cubierto totalmente por el otro. El cilindro exterior está finalizado por una cúpula de cristal y acero lo que como resultado confieren a la torre su característica forma de bala. En este cilindro exterior, con un grosor de 45 cm en la base y de 25 en su cima se sitúan las aberturas (4359 en total) y las ventanas (4500), mientras que en interior, de 50 cm en la base y 30 es su parte más alta, es donde están los ascensores, las escaleras y las instalaciones.[10][13]

Distribución

El edificio se distribuye en un total de 38 plantas de las cuales 34 se sitúan por encima del nivel del suelo y cuatro plantas son subterráneas. De estas últimas, dos plantas acogen un auditorio con capacidad para 316 personas además de otros servicios como entrada de mercancías o archivo y las otras dos están destinadas a estacionamientos. Por su parte, de las 34 plantas situadas por encima del rasante, 28 son destinadas a oficinas, 3 son plantas técnicas donde se encuentran las instalaciones del edificio, 1 se dedica a salas polivalentes, otra acoge la cafetería y la última está destinada a ser un mirador justo por debajo de la cúpula de la torre.[14]

En total la torre alberga 30 000 m² destinados a oficinas, 3210 m² para plantas técnicas de instalaciones, 8351 m² repartidas entre los distintos servicios y el auditorio además de 9132 m² destinadas a estacionamientos.[10]

Iluminación

Iluminación nocturna de la torre

Uno de los elementos más característicos del edificio es su iluminación nocturna. La torre dispone de más de 4500 dispositivos led, que se pueden poner en funcionamiento de forma independiente y que posibilitan la generación de imágenes luminosas en la totalidad de su fachada. El sistema permite reproducir 16 millones de colores, gracias a un sofisticado sistema de hardware y software, además de la capacidad de crear transiciones de color también independientes, sin apreciarse retrasos y creando un efecto impactante.[15] La eficiencia energética de dicha tecnología led supone que el coste de tener la fachada completamente iluminada durante una hora sea de unos seis euros.[16]

El peculiar sistema de iluminación del edificio, bautizado por su creador Yann Kersalé como Diffraction y definido por el mismo como "una vaporosa nube de color que busca el efecto moiré",[17] se puede disfrutar diariamente durante varias horas[18] y es además empleado con frecuencia en la celebración de distintos acontecimientos, como el nombramiento de Barcelona como capital de la Unión para el Mediterráneo,[19] el 50 aniversario del Tratado de Roma[20] y la conmemoración del día del autismo,[21] entre otros.

Consumo energético

La temperatura en el interior del edificio está regulada por un sistema VRV que organiza cada planta del mismo en 27 zonas diferenciadas y que actúa de forma inteligente en cada una de ellas optimizando la cantidad de energía que se utiliza, de forma que, por ejemplo, no proporciona calor a despachos que están desocupados o zonas destinadas a almacenamiento. Las luces también son controladas mediante un sistema informático, que las regula automáticamente en función de si un determinado espacio está siendo ocupado o no. Además, parte de las casi 60 000 lamas que recubren la fachada poseen placas fotovoltaicas que acumulan energía solar que es empleada para autoabastecer las necesidades de la torre.[22]

A mediados de 2011, la Comisión Europea decidió distinguir a la Torre Agbar con el título de Edificio Verde por su eficiencia energética, así como por las reducidas emisiones de CO2 en relación con edificios de similares características.[23]

Un icono de Barcelona

Vista parcial de Barcelona con la Torre Glòries sobresaliendo sobre el resto de los edificios

Una vez finalizada, la Torre Agbar se convirtió rápidamente en un icono arquitectónico de la ciudad de Barcelona y en uno de sus edificios más conocidos.[24][25][26][27] Pese a que en un inicio no fue ajena a las críticas de ciudadanos y expertos que entendían que una construcción de sus características difícilmente encajaba en los esquemas de una ciudad como Barcelona,[28][8] con el paso del tiempo se acabó convirtiendo en uno de los símbolos que identifican universalmente a esta ciudad española y en uno de sus atractivos turísticos.[29][30]

A mediados de 2008, diversas instituciones públicas catalanas confeccionaron una lista en la que se incluyeron los que a su juicio eran los principales iconos culturales de la comunidad autónoma y que pretendían servir como modelos para souvenires turísticos identitarios de Cataluña, siendo la torre incluida en dicha lista.[31]

La popularidad de la torre entre los turistas es tal que la visita a la misma ha pasado a formar parte de alguna de las rutas de autobuses turísticos (e incluso del helicóptero turístico)[32] que recorren los puntos más representativos de la ciudad[33] y la posibilidad de visitar su interior es una de las actividades reclamadas por muchos de ellos.[34]

La repercusión que ofrece la imagen de la torre ha ocasionado, que numerosos colectivos hayan elegido sus inmediaciones como lugar elegido para llevar a cabo sus reivindicaciones,[35][36] llegando en algún caso incluso a entrar en la misma por la fuerza.[37]

Campanadas de fin de año

Desde que en 2006 TV3, la principal televisión autonómica de Cataluña, decidiera utilizar como las posibilidades visuales que el especial sistema de iluminación de la Torre Agbar ofrecía para retransmitir las campanadas de fin de año,[38] esta se ha convertido en el escenario elegido por miles de barceloneses y visitantes de la ciudad para dar la bienvenida al año nuevo.[39] Esta elección de la torre como icono de la ciudad en relación con las celebraciones del cambio de año han permitido a Barcelona el que empiece a aparecer en las televisiones de todo el mundo junto a las de lugares tan emblemáticos como Sídney, Madrid, París, Londres o Nueva York, situación que con anterioridad a 2006 no se producía al carecer los lugares elegidos por TV3 de la proyección internacional que sí que provee el edificio de Jean Nouvel.[40]

Mirador Torre Glòries

Tras la adquisición en 2017 de la Torre Glòries por parte de MERLIN Properties,[41][42] se inició el proyecto del Mirador Torre Glòries para permitir a los visitantes la observación de la ciudad de Barcelona desde un mirador 360º. El proyecto fue encargado a Mediapro Exhibitions,[43][44] que planteó la creación de un espacio que combinase ocio y cultura a través de un recorrido por el interior del edificio.

El Mirador Torre Glòries se construyó alrededor de tres espacios diferenciados: el Hipermirador Barcelona, el mirador 360º situado en la planta 30, a 125 metros de altura, y Cloud Cities Barcelona, una escultura inmersiva del artista argentino Tomás Saraceno, su única instalación permanente en Europa.[45] A la finalización del proyecto, la gestión del espacio también fue adjudicada al grupo Mediapro a través de Mediapro Espais.

El 19 de mayo de 2022 se llevó a cabo la inauguración institucional del Mirador Torre Glòries con la presencia de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, la consejera de cultura de la Generalidad de Cataluña, Natalia Garriga, y el regidor de cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí.[46][47][48] El día 20 de mayo, el mirador abrió por primera vez y de forma permanente para el público general.

Durante su primer año de apertura, el mirador recibió a más de 100.000 visitantes,[49] una cifra que actualmente asciende a más de 300.000 entre público local y visitantes internacionales, según datos de 2025.[50][51] Desde su inauguración, el espacio ha acogido distintos eventos culturales y corporativos,[52][53] y ha recibido distintos reconocimientos en el ámbito turístico y audiovisual.

En mayo de 2024, la Torre Glòries y su Mirador entraron a formar parte de la World Federation of Great Towers,[54] convirtiéndose así en el segundo edificio de España en incorporarse a esta entidad junto a la Torre de Collserola, también situada en Barcelona.[55][56] En 2025, tan solo un año después de incorporarse a la organización, se anunció que el Mirador Torre Glòries sería la sede de la convención anual de la World Federation of Great Towers que tendría lugar entre los días 1 y 5 de septiembre. El encuentro reunió a los responsables de múltiples torres emblemáticas del mundo y coincidió con hitos significativos para la Torre Glòries como el 20 aniversario de su construcción y el tercer aniversario del Mirador Torre Glòries.[57][58][59]

El 17 de enero de 2026, el Mirador Torre Glòries acogió la primera carrera vertical de towerrunning del circuito Towerrunning Challenge 2026, una competición organizada por la World Federation of Great Towers, siendo esta la única carrera vertical en España incluida en la competición oficial.[60][61][62]

Espacios del Mirador Torre Glòries

El Mirador Torre Glòries se encuentra dividido en tres experiencias diferenciadas para el visitante:[45]

El Hipermirador Barcelona

En la planta –1 se encuentra el Hipermirador Barcelona, un espacio que propone a los visitantes una mirada inmersiva a través de cinco instalaciones que combinan arte, música, big data, tecnología y proyecciones de gran formato sobre los ecosistemas urbanos.

El Mirador

En la planta 30 de la Torre Glòries, a 125 metros de altura, se encuentra el mirador 360º desde donde los visitantes pueden observar lugares emblemáticos de Barcelona como la Sagrada Familia, las torres Mapfre, la montaña de Montjuïc, el Tibidabo o el mar Mediterráneo, así como sus principales avenidas, la Diagonal, la Gran Vía y la Meridiana.

Cloud Cities Barcelona

Dentro de la cúpula del Mirador, se encuentra la instalación artística Cloud Cities Barcelona del artista argentino Tomás Saraceno. La obra ocupa un espacio de 130 metros cúbicos y su interior es accesible para los visitantes con distintos recorridos que oscilan entre los 4 y los 10 metros de altura respecto al suelo de la cúpula.

Controversias

Vista de la torre desde la calle, en la que se puede apreciar su forma

Lipoatrofia semicircular

En abril de 2007 se detectó en la torre un caso de un trabajador afectado por lipoatrofia semicircular,[63] una rara enfermedad relacionada con acumulación de electricidad estática y la falta de humedad, de la que ya se tenía conocimiento al haber surgido brotes en otros edificios de oficinas de la capital catalana. A mediados de 2007, ya eran al menos 40 los trabajadores de la torre afectados,[64] que se unían a los centenares diagnosticados en toda Cataluña y que llevaron al gobierno autonómico de la Generalidad a reconocer esta dolencia como enfermedad laboral.[65]

Forma

Desde su creación, la forma de la torre es, para algunos, evocadora de la arquitectura fálica.[66][67][68][69][70] En un artículo de opinión publicado en El País, se describía que el arquitecto, Jean Nouvel,[71] no había tenido en cuenta las características del entorno sobre el que se levanta su edificio.[72][70] El propio arquitecto no ha sido ajeno a esta polémica y si bien en su momento desmintió que su obra tuviera ninguna reminiscencia sexual,[73] posteriormente reconoció que no le sorprendía que el edificio fuera identificado por muchos con un falo, sobre todo para los no ciudadanos de Barcelona, al no tenerse fuera de la misma tan claras las referencias de los pináculos de Montserrat o de la obra de Gaudí que según el autor fueron los verdaderos inspiradores de la torre.[74]

Inspiración en símbolos catalanes

30 St Mary Axe, Londres

Jean Nouvel siempre defendió que su obra se había inspirado en diferentes símbolos muy arraigados a Cataluña como la obra de Gaudí o los pináculos de la montaña de Montserrat. El arquitecto incluso llegó a decir que su torre «podría ser un eco lejano de las antiguas obsesiones catalanas traídas por el viento que sopla desde Montserrat».[75] A este respecto algunos autores han defendido que dichas referencias tienen escaso fundamento y que en todo caso no fueron las que inicialmente llevaron al artista a concebir su obra, recordando que se han fijado en construcciones ya realizadas en otras partes del mundo como 30 St Mary Axe de Londres construida dos años antes, que en principio nada tendrían que ver con los símbolos reclamados por Nouvel como fuente, pero que, como la St Mary Axe son muy similares.[22][76]

Alain Robert escalando la Torre Agbar de Barcelona el 12 de septiembre de 2007

Véase también

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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