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Transición a la democracia en Chile

Proceso de transición política en Chile From Wikipedia, the free encyclopedia

La transición a la democracia, también llamada retorno a la democracia, transición democrática, recuperación de la democracia o regreso al sistema democrático, se refiere al período histórico de restablecimiento democrático de Chile, luego de la dictadura militar iniciada con el golpe de Estado del general Augusto Pinochet, que derrocó al gobierno del presidente Salvador Allende en 1973, y que terminó en 1990, cuando las Fuerzas Armadas debieron traspasar el poder ejecutivo al presidente Patricio Aylwin, elegido democráticamente después de un plebiscito en 1988 y de las elecciones presidenciales en 1989.

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Transición a la democracia en Chile
Parte de Historia de Chile

Manifestantes celebran la victoria del «No» al día siguiente del plebiscito nacional de Chile de 1988, en Santiago de Chile. Este hito marcaría el inicio de la transición a la democracia.
Localización
País ChileBandera de Chile Chile
Datos generales
Tipo Transición democrática
Causa Plebiscito nacional de Chile de 1988
Histórico
Fecha desde 1988
Cronología
Dictadura militar ◄ Actual ►
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No existe consenso entre los historiadores respecto a si este periodo continúa hasta la actualidad o si ya ha finalizado. Su visión más acotada se refiere al período comprendido entre 1988 y 1990, que incluyen los mencionados plebiscito de 1988, la elección presidencial de 1989 y el cambio de mando. Otras versiones se extienden en el tiempo, abarcando otros hitos importantes, tales como el arresto de Augusto Pinochet en Londres, la reforma a la constitución de 1980 durante el gobierno de Ricardo Lagos, el recambio en la coalición de gobierno entre la Concertación y el primer gobierno de Sebastián Piñera, el fin del sistema binominal, el plebiscito nacional de Chile de 2020, y la elección y posterior establecimiento de la Convención Constitucional y del Consejo Constitucional en 2021 y 2023, respectivamente.

Desarrollo

El presidente Patricio Aylwin Azócar junto a Augusto Pinochet, durante la ceremonia de transmisión de mando, 11 de marzo de 1990.

En el plebiscito de 1989, la constitución fue reformada facilitando las disposiciones para futuras enmiendas a la constitución como crear más escaños en el Senado, disminuir el rol del Consejo de Seguridad Nacional e igualar el número de miembros civiles y militares (cuatro miembros cada uno). Muchos entre las clases políticas de Chile consideran éstas y otras provisiones como «enclaves autoritarios» de la constitución y se ha presionado para reformarlas.

En diciembre de 1989 se efectúa la elección que comenzaría el régimen democrático. El demócrata cristiano Patricio Aylwin, como el candidato de la Concertación de Partidos por la Democracia (PDC, PS, PPD, PR), se enfrenta con Hernán Büchi, candidato de la coalición Democracia y Progreso (UDI-RN), siendo electo presidente el demócrata cristiano, seguido de Büchi y, en tercer lugar, el candidato Francisco Javier Errázuriz Talavera, abanderado de un movimiento instrumental llamado Unión de Centro Centro. En febrero de 1991, la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, establecida un año antes por Aylwin, lanzó su informe de Violaciones a los Derechos Humanos durante el período de la Dictadura militar, conocido como el Informe Rettig (debido al exsenador Raúl Rettig, presidente de la comisión).

En la elección de 1993, Arturo Alessandri Besa de la Unión Demócrata Independiente se enfrenta al candidato de la Concertación de Partidos por la Democracia, Eduardo Frei Ruiz-Tagle del Partido Demócrata Cristiano, quien fue elegido presidente por un período de 6 años y asumió el mando en marzo de 1994.[1]

Los presidentes de Chile desde el retorno a la democracia (de izq. a der.): Ricardo Lagos, Michelle Bachelet, Sebastián Piñera, Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

La elección presidencial de 1999 se llevó a cabo el 12 de diciembre de ese año, pero ninguno de los seis candidatos obtuvo una mayoría, la cual llevó a una segunda vuelta sin precedentes el 16 de enero de 2000. Ricardo Lagos Escobar, del Partido Socialista y del Partido por la Democracia (PPD) llevó a la Concertación a una estrecha victoria contra el candidato de la Alianza por Chile, Joaquín Lavín de la Unión Demócrata Independiente (UDI), con el 51,32% de los votos, siendo el porcentaje adquirido por Lavín el más alto que ha obtenido la derecha en Chile el siglo XX. Asumió la Presidencia el 11 de marzo de 2000 por un período de 6 años.

El 11 de diciembre de 2005 se llevó a cabo la elección presidencial para el período 2006-2010, un período de sólo cuatro años, ya que la reforma a la Constitución lo disminuyó. Para esa ocasión, la Alianza por Chile llevó a dos candidatos: Joaquín Lavín Infante (UDI) y Sebastián Piñera Echenique (RN). Por su parte, la concertación optó por primera vez en su historia candidatear a una mujer, Michelle Bachelet Jeria. Además la izquierda-extraparlamentaria por su coalición Juntos Podemos Más, llevó de candidato a Tomás Hirsch Goldschmidt.

En esta votación ninguno de los candidatos consiguió la mayoría absoluta de los sufragios válidamente emitidos, por lo que los dos candidatos con mayor votación se tendrían que enfrentar en una segunda vuelta el 15 de enero del 2006. De esta manera, Piñera y Bachelet se tuvieron que enfrentar en una segunda votación en la cual por un 6% de distancia ganó la candidata concertacionista, la cual empezó a ejercer el 11 de marzo del mismo año, siendo además la primera mujer en Chile y Latinoamérica en ejercer como presidenta de su país.

Además de su asociación con el Mercosur, en el 2002, Chile firmó un acuerdo de asociación con la Unión Europea (comprendiendo acuerdos ALC, políticos y culturales), en 2003, un extenso tratado de libre comercio con los Estados Unidos, y en 2004 con Corea del Sur.

El 13 de diciembre de 2009 se llevó a cabo la elección presidencial para el período 2010-2014. En esta ocasión, la Alianza por Chile buscó la revancha con Sebastián Piñera Echenique (RN). Por su parte, la concertación declaró como su candidato a Eduardo Frei Ruiz-Tagle (PDC), quien buscaba por segunda ocasión llegar a la presidencia. Marco Enríquez-Ominami se postula como candidato independiente, tras su renuncia al Partido Socialista luego de negarse a participar en primarias. La coalición Juntos Podemos Más llevó a Jorge Arrate (PC).

Por tercera elección consecutiva, ningún candidato logró la mayoría absoluta de los votos válidamente emitidos, por lo que tanto Piñera como Frei se enfrentaron en una segunda vuelta, celebrada el 17 de enero de 2010. En dicha votación, por una estrecha diferencia de un 3%, el candidato de la Alianza logra esta vez obtener la mayoría de votos, resultando electo, dando por finalizados 20 años de gobiernos de la Concertación y siendo el primer presidente de derecha política elegido desde el comienzo del periodo de transición a la democracia. Con los resultados de estas elecciones, se inicia un periodo de alternancia en el poder.

El 30 de junio de 2013 se celebraron primarias presidenciales para las coaliciones de Chile Nueva Mayoría y Alianza con participación ciudadana de carácter voluntario. En la primera se presentaron Michelle Bachelet (PS) (buscando ser elegida por segunda vez), Andrés Velasco Brañes (independiente) (exministro de Hacienda del primer gobierno de Bachelet), Claudio Orrego (PDC) (exalcalde de Peñalolén) y José Antonio Gómez Urrutia (PRSD) (exministro de Justicia de los gobiernos de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Ricardo Lagos Escobar). En la segunda coalición, mientras tanto, se presentaron Andrés Allamand (RN) y Pablo Longueira (UDI). En las primarias de la Nueva Mayoría, Bachelet resultó electa y declarada oficialmente como candidata de la oposición, mientras que en la segunda, Longueira fue el candidato elegido para el oficialismo, pero debido a un cuadro depresivo, debió bajar su candidatura, siendo reemplazado por Evelyn Matthei, entonces Ministra del Trabajo y Previsión Social de Sebastián Piñera.

El 17 de noviembre de 2013, se realizaron las elecciones presidenciales y parlamentarias, siendo la segunda después de las elecciones municipales del 2012 que se realiza bajo el mecanismo de inscripción automática de votantes y voto voluntario. Junto con Bachelet y Matthei, se presentaron Marco Enríquez-Ominami por segunda ocasión y esta vez por el Partido Progresista, Franco Parisi como candidato independiente, Marcel Claude por el Partido Humanista, Alfredo Sfeir por el Partido Ecologista Verde, Roxana Miranda por el Partido Igualdad y Tomás Jocelyn-Holt, exmilitante de la Democracia Cristiana que se presenta como independiente.

Si bien Bachelet casi duplicó en votos a Evelyn Matthei, ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría de votos necesaria para ser electo en primera vuelta. Ambas pasaron a segunda vuelta, siendo la primera vez en la historia de Chile que dos mujeres se enfrentarían en un balotaje, el cual se llevó a cabo el 15 de diciembre de 2013. Si bien para la primera vuelta la participación ciudadana fue baja debido al voto voluntario y fue aún menor en la segunda vuelta, Bachelet resultó electa para un segundo gobierno logrando 62,17% de las preferencias del padrón electoral sobre el 37,83% obtenido por Matthei, con un 41,98% de participación del padrón electoral, el porcentaje de más baja participación desde la implementación del voto voluntario.

Para el 2 de julio de 2017 se volvieron a realizar elecciones primarias, esta vez para la coalición de centroderecha Chile Vamos (sucesora de la Alianza) y la entonces recientemente formada coalición izquierdista Frente Amplio. Para la Alianza, se presentó para un segundo mandato Sebastián Piñera (tal como lo hiciera Bachelet en el 2013), el senador Manuel José Ossandón y el entonces diputado Felipe Kast. Para las del Frente Amplio, se presentó la periodista Beatriz Sánchez y el sociólogo y analista político Alberto Mayol. En ambas, tanto Piñera como Sánchez resultaron electos para ser candidatos presidenciales.

El 19 de noviembre de 2017 se realizaron elecciones presidenciales. Junto a Piñera y Sánchez, se presentaron como candidatos el senador y periodista Alejandro Guillier por la Nueva Mayoría, el entonces diputado José Antonio Kast como independiente, la senadora Carolina Goic por la Democracia Cristiana, por tercera ocasión Marco Enríquez-Ominami por el Partido Progresista; el profesor Eduardo Artés por el partido de extrema izquierda Unión Patriótica; y Alejandro Navarro por el Partido País. Al igual que ha ocurrido en elecciones pasadas desde la elección de 1999, ninguno de los candidatos logró la mayoría absoluta y tanto Piñera como Guillier pasarían a segunda vuelta. Para el 17 de diciembre de 2017 se celebra la segunda vuelta, donde Piñera obtuvo la victoria con un 54,58% de los votos frente a un 45.42% obtenido por Guillier, con solo un 49,02% de participación del padrón electoral debido al mecanismo de voto voluntario.

Tras el estallido social de 2019, se llevó a cabo un "Acuerdo por la Paz" que contempló la realización de un proceso constituyente, el cual incluía un plebiscito nacional de consulta ciudadana para la redacción de una nueva constitución y el organismo encargado de su redacción en caso de aprobarse la moción. Se contemplaba que fuera realizado el 26 de abril de 2020, pero debido a la pandemia de COVID-19, fue pospuesto para 25 de octubre del mismo año. El 50.95% del padrón electoral participó de este plebiscito y la opción «Apruebo» resultó ganadora con un 78,28 % de los votos, frente al 21,72% obtenido por la opción «Rechazo». En cuanto al organismo para su redacción, la opción «Convención constitucional» se impuso con un 79% frente al 21% obtenido por la opción «Convención mixta».

Llegado el año 2021, se realizan nuevas primarias presidenciales, una vez más para la coalición derechista Chile Vamos y para la coalición izquierdista Apruebo Dignidad. En la primera, compitieron por su cupo en las presidenciales Sebastián Sichel (exministro de Desarrollo Social y Familia del segundo gobierno de Piñera y expresidente del BancoEstado) como independiente, Joaquín Lavín por la UDI (buscando por tercera vez una elección presidencial), Ignacio Briones por Evópoli (exministro de Hacienda del segundo gobierno de Piñera) y Mario Desbordes por RN (exministro de defensa de Piñera). Si bien Lavín se perfilaba como el favorito del oficialismo, los resultados dieron a Sichel como el candidato elegido. En cuanto a las primarias de Apruebo Dignidad, se presentaron el entonces diputado Gabriel Boric por el partido Convergencia Social y el entonces alcalde de Recoleta Daniel Jadue por el Partido Comunista. Pese a que también Jadue se perfilaba como favorito, Boric resultó electo como candidato presidencial para representar a la coalición opositora.

En tanto, el sábado 21 de agosto de 2021, se realizó una consulta ciudadana para elegir al candidato representante de la coalición de centroizquierda Unidad Constituyente. Entre los candidatos se encontraban la senadora Yasna Provoste en representación de la PDC, Paula Narváez (vocera del segundo gobierno de Michelle Bachelet) en representación del PS y Carlos Maldonado Curti en representación del Partido Radical. Los resultados dieron por ganadora a Provoste para representar a la coalición.

El domingo 21 de noviembre de 2021 se celebraron las elecciones presidenciales. Junto a Boric, Sichel y Provoste, se presentó por segunda ocasión José Antonio Kast, esta vez como representante del Partido Republicano (fundado por él en el año 2019); por segunda ocasión Franco Parisi, esta vez por su entonces recientemente formado Partido de la Gente; por cuarta ocasión consecutiva Marco Enríquez-Ominami por el Partido Progresista; y por segunda vez, el profesor Eduardo Artés (UPA).

Contrario a elecciones presidenciales pasadas, quienes pasaron a segunda vuelta fueron el izquierdista Gabriel Boric y el ultraderechista José Antonio Kast, y no representantes de la centroizquierda y centroderecha tradicionales como en este caso fueron Provoste y Sichel, esto en el marco del crecimiento de la polarización política al interior del país después del estallido social. Si bien en primera vuelta Kast lideró las preferencias con un 27,91% de los votos frente al 25,83% obtenido por Boric y distintas encuestas y analistas políticos daban por vencedor al republicano, en el balotaje los resultados se invirtieron, ya que el diputado obtuvo la victoria con un 55,87% frente al 44,13% obtenido por el candidato ultraderechista, dentro del 55,64% de participación electoral, la más alta desde la implementación del voto voluntario. Con esto, Gabriel Boric se convierte en el presidente más joven en la historia de Chile.

Llegado el 4 de julio de 2022, al finalizar la redacción de la propuesta de constitución redactada por la Convención Constitucional, se fija el 4 de septiembre del mismo año como fecha del referéndum para aprobar o rechazarla, realizado con voto obligatorio dadas las menores restricciones por la pandemia de COVID-19. Si bien se daba por ganadora a la opción «Apruebo», esta resultó vencida por amplio margen, obteniendo solo un 38,11%, frente al 62,89% obtenido por la opción «Rechazo». Tras esta derrota, se inicia un segundo proceso constituyente, esta vez conformado por un Consejo Constitucional (Chile), cuyas elecciones se realizaron el día 7 de mayo de 2023, con la mayoría de sus miembros electos siendo militantes del Partido Republicano. Sin embargo, la opción «En Contra» se impuso con un 55,76% frente a la opción «A Favor», que ovtuvo un 44,24%. Tras esto, el proceso constituyente se cierra ante la negativa de partidos de izquierda a pactar un tercero.

Luego de que a partir de las Elecciones municipales de Chile de 2024 fuera reinstaurado el voto obligatorio para elecciones municipales y presidenciales, manteniendo el voto voluntario únicamente para las primarias presidenciales, en el año 2025 se realizan únicamente primarias para la coalición de centroizquierda a izquierda, Unidad por Chile, ante la negativa y desacuerdos de los pactos de derecha como Chile Vamos para realizar primarias. En las primarias, se presentaron como candidatos Jeannette Jara por el PC, recientemente renunciada Ministra del Trabajo y Previsión Social del gobierno de Gabriel Boric; Carolina Tohá por el PPD (también recientemente renunciada ministra del Interior de Boric; y los diputados Gonzalo Winter por el Frente Amplio y Jaime Mulet por la FREVS. Con solo un 9.16% de participación ciudadana, Jara resultó elegida para representar al pacto oficialista, siendo la primera militante del Partido Comunista en representar al pacto de centroizquierda y la segunda mujer del mismo partido en llegar a la candidatura presidencial después de Gladys Marín.

El 16 de noviembre de 2025 se realizaron las elecciones presidenciales (las primeras desde la reimplementación del voto obligatorio), donde aparte de Jara, se presentó por tercera vez José Antonio Kast por el Partido Republicano. Se presentaron además el diputado Johannes Kaiser por el Partido Nacional Libertario; por tercera ocasión Franco Parisi por el Partido de la Gente; por segunda ocasión Evelyn Matthei (UDI) por el pacto Chile Grande y Unido; por quinta ocasión Marco Enríquez-Ominami, en esta ocasión como independiente, tal como en su primera candidatura, pero con apoyo del Partido Humanista; el expresidente de la Federación de Fútbol de Chile y la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, Harold Mayne-Nicholls como candidato independiente de centro; y por tercera ocasión Eduardo Artés, esta vez como candidato independiente con apoyo del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) de extrema izquierda.

Nuevamente y por sexta vez consecutiva desde el periodo del retorno a la democracia, ninguno de los candidatos logró obtener más del 50% de los votos requeridos para la victoria. Jara logró la primera mayoría de votos con un 26,85% de preferencia del padrón electoral, mientras que Kast obtuvo la segunda con un 23,93%, resultando en ambos candidatos pasando a segunda vuelta, siendo la primera ocasión en que un candidato militante del Partido Comunista de Chile pasa a segunda vuelta desde que comenzó la transición post-dictadura. Sin embargo, tal como analistas políticos habían previsto (dados los porcentajes que suman los tres candidatos derechistas y ultraderechistas, Matthei, Kast y Kaiser) los resultados se invirtieron para el balotaje realizado el 14 de diciembre de 2025, ya que el republicano obtuvo una aplastante victoria con un 58,16% de los votos por sobre el 41,84% obtenido por la comunista. Con esto, Kast obtiene la victoria y se convierte en presidente electo, siendo además el primer presidente chileno ligado a la extrema derecha y al pinochetismo desde el término de la dictadura. Su triunfo fue impulsado por preocupaciones ciudadanas sobre seguridad pública, delincuencia, inmigración irregular y recuperación económica.[2]

Relaciones civiles-militares

Autoridades civiles y militares en la Parada Militar de 2003.

Si bien el proceso es pactado, desde el momento de las reformas de 1989, no estuvo exento de asperezas entre el poder político y el mando militar. Hay que recordar que el general Pinochet debía permanecer en la comandancia en Jefe del Ejército hasta 1998, por lo que siempre seguía presente en la política chilena como un actor relevante y casi como líder de la oposición. Si bien se debe reconocer que en términos personales no había problemas entre Aylwin y Pinochet, distinta es la situación entre el general y el ministro de Defensa de ese entonces, Patricio Rojas, con quien en variadas ocasiones se encontró en puntos de conflicto.

En el gobierno de Patricio Aylwin son varios los momentos en que la democracia chilena se vio amenazada. El primero de ellos es el llamado Ejercicio de Enlace, en noviembre de 1990, en que, tras una investigación realizada por el Consejo de Defensa del Estado al primogénito de Augusto Pinochet, el Ejército se acuarteló y empezó a realizar en las afueras de varias ciudades distintas maniobras, bajo la causal de ejercicios rutinarios, los cuales, sin embargo, crisparon a la sociedad política. Tras tres días de acuartelamiento, las maniobras fueron finalizadas en normalidad, debido a negociaciones sostenidas entre quien era considerado la mano derecha de Augusto Pinochet, el general Jorge Ballerino y el ministro secretario general de Gobierno de Aylwin, Enrique Correa Ríos.

Posteriormente el asesinato del senador de la UDI, Jaime Guzmán, en abril de 1991 a manos del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, y los funerales en que las autoridades de gobierno fueron abucheadas, mientras que Augusto Pinochet fue aclamado casi como héroe al cargar el ataúd del fallecido senador, significaron otro punto de tensión que significó, incluso, la presentación de la renuncia del ministro del Interior, Enrique Krauss, la cual fue rechazada por Aylwin.[cita requerida]

En 1992, la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) fue descubierta interceptando llamadas del presidente Aylwin, además de posibles candidatos presidenciales como Sebastián Piñera, a quien se le interceptó una llamada relacionada con la candidatura de Evelyn Matthei. El hecho salió a la luz cuando Ricardo Claro hizo pública la llamada en un programa de televisión, en lo que se denomina el Kiotazo o Piñeragate.

El tercer momento de tensión se da en el invierno de 1993, cuando nuevamente a raíz de la investigación a los fondos del hijo mayor del dictador Pinochet, el Ejército se acuartela nuevamente, en un episodio conocido como el "Boinazo", en el que además la plana mayor del Ejército se mostró ante las cámaras de televisión en uniforme de combate. Nuevamente la intervención de la dupla Ballerino-Correa puso fin al entuerto, no sin antes seguir minando la autoridad del ministro Rojas. Sin embargo, al producirse el cambio de mando de Aylwin a Frei, las relaciones cívico-militares también tuvieron un cambio hacia la distensión, al ponerse en el Ministerio de Defensa a un hombre mucho más conciliador que Rojas, Edmundo Pérez Yoma.

Entre Pinochet y Pérez Yoma la relación personal era buena, y ello influyó en el mejoramiento de las relaciones con el Ejército, pese a que nuevamente volvió la polémica al momento en que Pinochet abandona la comandancia en Jefe del Ejército para asumir como Senador vitalicio. En dicha ocasión, un país dividido observó como finalmente Augusto Pinochet ingresó a la Cámara Alta. A partir de la comandancia de Ricardo Izurieta, y con mayor fuerza durante la de Juan Emilio Cheyre (2002-2006), las relaciones cívico-militares han ido progresivamente siendo más estrechas.

Controversia sobre su alcance

Algunos sectores postulan que la transición a la democracia es un período histórico ya finalizado, entendiéndolo como el paso desde la dictadura militar a la democracia plena. Mientras algunos limitan la transición al gobierno de Patricio Aylwin, otros han tomado como hito del fin de este período a las 54 modificaciones realizadas a la Constitución de 1980 en 2005, durante el gobierno de Ricardo Lagos.[3] De hecho, el propio Lagos afirmó tras las reformas constitucionales que «Ahora podemos decir que la transición en Chile ha concluido».[4] Otros dicen que a raíz del triunfo electoral de Sebastián Piñera, que significó el recambio de la Concertación por la Coalición por el Cambio, y el primer gobierno de Piñera que representa a la derecha con "vocación democrática", se está ante un nuevo escenario político, definitivamente "post-pinochetista". El triunfo de la centro-derecha vendría a significar que los dos sectores políticos mayoritarios pueden aspirar a la primera magistratura y, de esta manera, identificarse plenamente con la república democrática.[5]

Por otro lado, quienes dicen que este proceso no ha finalizado, afirman que para dar por cumplida la Transición, y de este modo dar paso a una democracia, era necesario juzgar a los responsables del régimen, lo que no ocurrió, pues Augusto Pinochet murió impune.[6] Otros afirman que la Transición sólo finalizará cuando todos los sectores involucrados asuman las responsabilidades respecto a lo ocurrido durante la dictadura, y cuando realmente exista una reconciliación entre las partes.[7]

Sin embargo, hay historiadores que aseguran que la Transición no existe como período histórico. Entre ellos está el historiador Alfredo Jocelyn-Holt, quien postula que aún se vive en una especie de dictadura, al estar regidos por la Constitución de 1980, forjada durante la dictadura militar, y validada además (mediante reformas) por los gobiernos de la Concertación, garantizando de este modo la supremacía del poder militar aún bajo el título de democracia.[8]

Desde mediados de la década de 2010, políticos como el exministro y exsenador Alejandro Foxley y el expresidente Sebastián Piñera hablan del comienzo de un nuevo período denominado "segunda Transición", desde la cual Chile debería alcanzar el desarrollo económico.[9][10][11]

Las protestas de octubre de 2019 en Chile desencadenaron un proceso constituyente, iniciado con el plebiscito de entrada realizado en octubre del 2020, en donde las opciones “Apruebo” y “Convención Constitucional” se impusieron por amplia mayoría (con voto voluntario y con la participación de la mitad del padrón electoral). Así es como se dio comienzo a la redacción de una Nueva Constitución mediante la elección de una convención constitucional encargada de escribir una propuesta de texto de Nueva Constitución que fue plebiscitada el 4 de septiembre de 2022, y que consiguientemente fue rechazada por un amplio margen (61.89%)[12][13] Algunos historiadores y analistas políticos concuerdan en que, de haberse aprobado el texto constitucional, habría significado el término definitivo de la transición a la democracia, ya que se habría dejado atrás la Constitución de 1980 junto con toda la institucionalidad heredada de la dictadura militar. Asimismo, hubiese iniciado un nuevo ciclo político y social.[cita requerida] Distintas investigaciones han señalado que los principales medios de comunicación de Chile, El Mercurio y La Tercera (Grupo Copesa), dieron amplia cobertura a la opción rechazo, de acuerdo a su histórica tradición ideológica, así como a los intereses de sus principales auspiciantes. [14]

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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