Trigona crassipes ha sido observada alimentándose de cebos de pescado en la vertiente oriental de los Andes peruanos entre 200 y 1000 m de altitud, principalmente durante la estación húmeda.[1]
En la Guayana Francesa, individuos fueron observados alimentándose de un oligoqueto muerto, excavando pequeños orificios en el tejido en grupos reducidos. También pueden recolectar recursos en soluciones azucaradas en bordes de bosque, llegando a reclutar numerosos individuos.[1]
En la Amazonía brasileña, obreras han sido registradas visitando hongos faloides como Dictyophora y Phallus, consumiendo masas mucilaginosas de esporas, lo que sugiere un posible papel en su dispersión.[3]
Las colonias pueden ser muy numerosas, con registros de hasta 210 000 individuos. El comportamiento defensivo varía entre colonias, desde respuestas altamente agresivas hasta reacciones más leves.[1]
Los nidos se encuentran generalmente en bosques densos, en cavidades de árboles vivos o caídos, entre 2 y 10 m de altura. En algunos casos, coexisten con otras especies de abejas sin aguijón, hormigas y termitas.[1]
Los nidos contienen poca miel y carecen de reservas significativas de polen. Las estructuras internas están formadas por una mezcla de cera y resinas. Los tubos de entrada están hechos de resina oscura y pueden medir entre 6 y 27 cm de longitud.[1]
La cavidad del nido mide entre 30 y 70 cm de longitud y entre 15 y 30 cm de diámetro. Presenta múltiples panales de cría y numerosas celdas reales.[1]