Inmediatamente varias provincias se rebelaron. La revuelta más importante fue la de los medos bajo el liderazgo de Fraortes. Esta rebelión fue suprimida en mayo del 521 a. C.
El sagartiano Tritantecmes continuó esta rebelión, reinvidicando, como lo había hecho Fraortes, ser descendiente del antiguo y gran rey medo Ciáxares.
Sin embargo esta rebelión duró poco. Tritantecmes fue derrotado y arrestado por el general de Darío Takmaspada en verano del mismo año. Darío le cortó nariz y orejas, le sacó los ojos y lo crucificó en Arbela, actual Erbil. Como Darío no menciona haberle cortado también la lengua, castigo habitual para los mentirosos, es probable que Tritantecmes hubiera pertenecido de hecho a la casa real meda.
En la inscripción de Behistún se le representa antes de ser mutilado.