Virgen de Riánsares
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| Virgen de Riánsares | ||
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Virgen de Riánsares. | ||
| Origen | ||
| País |
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| Datos generales | ||
| Veneración | Iglesia católica | |
| Festividad | 8 de septiembre | |
| Patrona de | Tarancón (Cuenca) | |
| Fecha de la imagen |
(Luis Marco Pérez) | |
La Virgen de Riánsares es una advocación de la Virgen María. Es la patrona de Tarancón, en la provincia de Cuenca. Su festividad se celebra el 8 de septiembre, en la cual sale en procesión por las calles de Tarancón engalanda para la ocasión sobre unas andas en forma de barca.
La imagen actual es del imaginero conquense Luis Marco Pérez y se caracteriza por su pequeña altura. Aparece sentada y es de vestir. En su mano izquierda sujeta a su hijo que porta una bola del mundo símbolo de su reinado sobre el universo. Cuenta la virgen con un amplio ajuar que contiene diversas coronas, gran variedad de mantos destacando uno donado por la reina regente de España, Doña María Cristina de Borbón-Dos Sicilias.
La imagen de Ntra. Sra. de Riánsares se venera con tal título desde el siglo XV, aunque ya se veneraba desde el siglo V bajo el nombre de Virgen María. Cuenta la historia, que el papa San Gregorio «El Grande» regala al rey visigodo Recaredo I una talla de la imagen de la virgen María, y que el monarca llevaría siempre atada a la silla de su caballo. Dicho rey, pasando por tierras de Tarancón, se sintió repentinamente afectado por una grave dolencia obligándolo a detenerse en un pequeño oratorio dedicado a la Virgen María, situado en un lugar conocido como Riánsares (río Riansáres), imponiendo pues, el soberano la protección de la Virgen, en pocas horas se repone de la dolencia y en agradecimiento regaló la imagen para que se venerara en aquel pequeño oratorio y ordenó que se reformara y ampliara mandando a unas monjas de la orden de S. Benito para custodiar y dar culto a aquella imagen.
Ya en el siglo VI con la invasión musulmana, alarmadas las monjas huyen a Valladolid, llevándose consigo la imagen de la Virgen. Muchos años estuvo Tarancón añorando su protección, hasta que un 8 de septiembre del siglo XV, a un pastor que cuidaba de su rebaño en ese mismo lugar, se le apareció sobre una higuera la Virgen María. Asombrado el pueblo de la narración del pastor se interpretó que era voluntad de la virgen que se reconstruyera aquel santuario y volviera su imagen a Tarancón. En este punto la tradición se divide en dos: una dice que se hicieron los trámites correspondientes para devolver la imagen que se encontraba en Valladolid a Tarancón; y la otra es, que el pueblo fue al lugar de la aparición y encontraron sobre la higuera la antigua imagen que, después de venerarla, la condujeron en procesión a Tarancón.
El hecho es que la antiquísima imagen regresa a Tarancón, y el pueblo reconstruyó sobre el antiguo monasterio la nueva ermita y se deposita allí la imagen. Desde ese momento, se venera esta imagen como Ntra. Sra. de Riánsares. Al principio solo se transladaba al pueblo en día de calamidades públicas o rogativas pero, pasado el tiempo, el pueblo quería tener más cerca la imagen de la Virgen y se decide que pasara 6 meses en su santuario y 6 meses en Tarancón. De tal forma que se trasladara desde su ermita a Tarancón el 15 de agosto, festividad de la asunción de la virgen, y se devolvería el 28 de enero, festividad de San Julián Obispo, patrón de la dióceis de Cuenca. Cuando la imagen está en Tarancón, se celebra la fiesta grande de la Virgen, el 8 de septiembre.
