Anunciado como un “bote salvavidas volador”, el PB7 tenía una característica muy inusual: sus superficies de vuelo eran desmontables. Una vez separadas, el casco delantero en forma de barco que contenía a la tripulación, los pasajeros, los instrumentos, el combustible y el arma podía dirigirse mediante un timón de agua y propulsarse con un motor independiente que accionaba una hélice acuática.[1]
Su núcleo estructural era un casco ligero con cabinas abiertas en tándem para el piloto y el observador. Montadas en el casco se hallaban dos alas de envergaduras disimilares y una unidad de cola biplana, con un único motor en configuración impulsora montado bajo el plano superior.
Se construyeron un total de 29 ejemplares (incluidos dos prototipos), que recibieron diferentes plantas motrices. La mayoría de ellos fueron almacenados al salir de las líneas de montaje y en 1919 Supermarine readquirió 19 al Almirantazgo para convertirlos en transportes civiles, de tres o cuatro plazas y propulsados por el motor Beardmore de 160 cv. Los hidroaviones resultantes fueron denominados genéricamente bajo el nombre de Supermarine Channel I. Estos aparatos y otras conversiones fueron más tarde vendidos a las Bermudas (5), Japón (3), Nueva Zelanda (1), Noruega (9) y Suecia (1), y posiblemente otros cuatro ejemplares a otros países. Algunos aparatos construidos o remotorizados con el Siddeley Puma de 240 cv recibieron la designación Channel II.