En la noche del 8 de agosto de 1969, Jay Sebring llevó a Sharon, Abigail y Wojciech a cenar a un restaurante mexicano, El Coyote. Cuando los cuatro regresaron a Cielo Drive donde estaba la mansión de los Polansky, Voytek se sentó en el sofá de la sala, Abigail fue a su dormitorio a leer un libro y Sharon y Jay fueron al dormitorio principal para hablar.[3]
Esa noche Charles Manson ordenó a los miembros de su comuna sectárea Tex Watson, Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Linda Kasabian, dirigirse a la casa ocupada por la actriz Sharon Tate y acabar con todos los ocupantes que ellos vieran. Otra víctima fue Steven Parent, un joven que salía por casualidad del lugar tras visitar al guardés y jardinero de la finca y que ni conocía al matrimonio Polansky, falleció en su automóvil tras cuatro disparos en el pecho y uno en el abdomen.[4]
Cuando entraron a la mansión Abigail pensó que una de los asesinas era una amiga y, levantando la vista de su libro, sonrió y la saludó con la mano. La joven era una de las discípulas de Manson, Patricia Krenwinkel, quien posteriormente arrastró a Abigail de su habitación a la sala de estar, luego luchó con ella, y la apuñaló. Cuando Folger intentó escapar tras la primera ronda de apuñalamientos, se dijo que Patricia la persiguió mientras corría afuera gritando pidiendo ayuda. De acuerdo con Krenwinkel, ella tiró a Folger al suelo y la siguió apuñalando en el jardín; la víctima le rogó diciendo, "Detente, ya estoy muerta". Krenwinkel continuó apuñalándola tan brutalmente que el camisón blanco de Folger fue encontrado totalmente rojo por los investigadores de la policía al día siguiente. Después de apuñalar a Folger, Krenwinkel volvió a entrar y convocó a Watson, quien también apuñaló a Folger unas siete veces. Falleció producto de una perforación de la arteria Aorta,[1] provocada por una de las más de veinte puñaladas que recibió.[5]
Allegados a Folger, comentaron que poco antes Abigail le dijo a sus amigos cercanos y a su psiquiatra que estaba decidida a dejar a Frykowski para siempre, debido a su vínculo con las drogas. Folger fue asesinada dos días antes de cumplir 26 años. Su cuerpo regresó a San Francisco y fue llevado al mortuorio Crippen and Flynn en Redwood City. Su funeral fue oficiado en la mañana del 13 de agosto de 1969 en la Iglesia de Nuestra Señora del Camino. Su ataúd fue depositado dentro de un mausoleo en el cementerio Holy Cross, en Colma, California.