Adalberto Benítez
Adalberto Jorge Benítez Togores fue un fotógrafo español. Polifacético y excelente observador del paisaje insular, cronista de la historia e investigador de nuevas formas y técnicas de la fotografía en los años veinte. Introdujo fórmulas y conceptos modernos en sus retratos de estudio y aplicó en sus obras propuestas de nuevas tendencias estéticas de la época como la Nueva Visión y la Nueva Objetividad.
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| Adalberto Benítez | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
23 de abril de 1893 | |
| Fallecimiento |
24 de junio de 1975 (81 años) | |
| Nacionalidad | Española | |
| Información profesional | ||
| Área | Fotógrafo | |
| Movimiento | Nueva visión y Nueva objetividad | |
Adalberto Jorge Benítez Togores (Santa Cruz de Tenerife, España, 23 de abril de 1893 - Santa Cruz de Tenerife, España, 24 de junio de 1975) fue un fotógrafo español. Polifacético y excelente observador del paisaje insular, cronista de la historia e investigador de nuevas formas y técnicas de la fotografía en los años veinte. Introdujo fórmulas y conceptos modernos en sus retratos de estudio y aplicó en sus obras propuestas de nuevas tendencias estéticas de la época como la Nueva Visión y la Nueva Objetividad.[1]
Hijo de Isabel Tugores Galván y de Anselmo J. Benítez,[2]librero, impresor, fotógrafo y propietario de una empresa litográfica. Antes que fotógrafo quiso ser pintor. Recibió clases del artista Teodomiro Robayna, profesor desde 1898 de la Escuela Municipal de Dibujo de Santa Cruz de Tenerife y cofundador y director del Museo Municipal de Bellas Artes (1900).
En julio de 1917 colaboró con sus dibujos y apuntes en una exposición celebrada en el Ateneo de Santa Cruz de Tenerife, auspiciada por la revista de literatura y arte Castalia, dirigida por el poeta Luis Rodríguez Figueroa.[3][4]
A principios de 1919, comenzó a dar forma a su proyecto de abandonar la isla para completar su formación. Primero pensó en París, sin embargo en el último momento cambió de opinión y emigró a Cuba, país donde inició su fructífera relación con la fotografía, además de como creyonista (retocador de instantáneas e iluminando imágenes al pastel y al óleo). Durante esta época hizo muchos retratos y autorretratos, faceta en la que demostró su capacidad interpretativa de la psicología de los personajes que inmortalizó con su cámara.[3]
En julio de 1921 regresó a Tenerife y abrió una librería en la que vente artículos de papelería, de música y de cine. Desde 1922 compaginó su actividad de librero con la de fotógrafo: comienza a anunciar artículos relacionados con la fotografía (venta de papeles, fondos, tarjetas postales, cámaras, álbumes, marcos) y encargos de ampliaciones fotográficas, revelados de películas y "tirada de pruebas".[3]

En 1926 la librería se convirtió en el Arte Estudio Fotográfico de Adalberto Benítez, (calle San José, 32 de Santa Cruz de Tenerife) con el que su familia continúa actualmente. Al principio vendió materiales relacionados con la fotografía y el revelado, hasta que se animó a presentar sus propios trabajos, sobre todo retratos, especialidad a la que incorporó nuevas fórmulas compositivas y soluciones técnicas poco comunes.[3]
En 1924 empezó a colaborar como redactor gráfico de "La Prensa", además de exponer regularmente sus trabajos fotográficos en el local de su librería-estudio. Según el profesor titular de Historia del Arte Contemporáneo en la Universidad de La Laguna Carmelo Vega, Benítez "asumió en Canarias el papel de nuevo redactor gráfico, aquel que no sólo informa de los acontecimientos ilustrándolos, sino que, en ocasiones, convierte la fotografía en comentario paralelo de la noticia". Fue colaborador en los rotativos "Hoy, Diario republicano de Tenerife", "La Tarde" y "El Día", y en la revista gráfica "Hespérides" (Santa Cruz de Tenerife, 1926-1929), en la que, como redactor gráfico contribuyó a difundir los paisajes de las Islas: una como mera reproducción del motivo para tarjetas postales y otra basada en la invención de paisajes de identificación de lo canario.[1][5]
En 1936 se afilia a la Falange Española. Con motivo de la Guerra Civil, inicia la edición de tarjetas postales de felicitación para los combatientes, a partir de dibujos y composiciones propias.[3]
En la década de los cincuenta comienza su actividad pública como consejero del Cabildo Insular de Tenerife y como concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, con un papel destacado como responsable del Servicio de Parques y Jardines Municipales.[3]
En 1968 abandona la fotografía tras ser operado de cataratas.[3]