Admirabile signum
Admirabile signum es una carta apostólica del papa Francisco, del 1 de diciembre de 2019, sobre el significado y el valor del belén.
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| Admirabile signum | |||||
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Carta apostólica del papa Francisco 1 de diciembre de 2019, año VII de su Pontificado | |||||
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Miserando atque eligendo | |||||
| Español | Admirable signo | ||||
| Publicado | 2020 | ||||
| Destinatario | A toda la Iglesia | ||||
| Argumento | Sobre el significado y el valor del belén | ||||
| Ubicación | Orriginal en latín | ||||
| Sitio web | Versión oficial en español | ||||
| Cronología | |||||
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| Documentos pontificios | |||||
| Constitución apostólica • Motu proprio • Encíclica • Exhortación apostólica • Carta apostólica • Breve apostólico • Bula | |||||
Admirabile signum (en español Admirable signo) es una carta apostólica del papa Francisco, del 1 de diciembre de 2019, sobre el significado y el valor del belén.

La costumbre de representar en Navidad la escena del nacimiento de Jesús en Belén tiene su origen, tal como recuerda el papa en esta carta, en la celebración de la Nochebuena de 1223 por parte de San Francisco de Asís en Greccio, una pequeña población en el valle Reatino. A partir del siglo XIV, fundamentalmente a través de los frailes franciscanos se extendió la costumbre de preparar en Navidad la escena del nacimiento, primero en las iglesias, enseguida en las casas, y actualmente también en las plazas y edificios públicos de algunas ciudades.
La escena se centra en el pesebre con unas figuras que representan a la Sagrada Familia, el Niño reclinado en el pesebre y al lado María y José, también es habitual las imágenes de un buey y una mula, que sigue una tradición cristiana recogida en los evangelios apócrifos. Pero los belenes suelen ampliar la escena con una representación de varias casas y hombres y mujeres desarrollando las más diversas labores; aparecen también los Reyes Magos, y en ocasiones algi alejado el palacio de Herodes.
El conjunto, que puede ocupar una dimensión mayor o menor según el lugar en que se dispone, recibe distintos nombres, especialmente el de belén o nacimiento. En su preparación dentro de las familias intervienen especialmente los más pequeños, que esperan con ilusión ese momento. A todas estas circunstancias se refiere el papa en su carta.