Esta fue la primera obra de Valadon con una escena al aire libre. Además, fue probablemente el primer cuadro de una pintora mostrando una pareja desnuda que se exhibió públicamente. Eva es la propia pintora, que se representa en plena desnudez y más joven de lo que era en ese momento, mientras Adán es su guapo amante Utter.[4] Eva está a punto de arrancar felizmente la manzana, mientras se estrecha contra Adán, que estira el brazo para sujetar su muñeca, como rogándole que no coma el fruto. No hay ninguna serpiente, lo que permite interpretar la escena como una metáfora de la relación de Valadon con un hombre mucho más joven, como si fuera el fruto prohibido, que ella acepta sin reparos.[5]
Según la biógrafa Catherine Hewitt, Suzanne confesó que la pareja "está atrapada en un paraíso eterno y ambos eran responsables de su pecado".[6]