Estudió Bellas Artes en la Universidad Mayor de San Andrés en la ciudad de La Paz, bajo la tutela de Walter Solón Romero y Miguel Alandia Pantoja, entre otros importantes nombres del arte boliviano. En 1971, después del golpe de Estado de ese año, se exilió a Chile, durante el gobierno de Salvador Allende, donde fue discípula de Oswaldo Guayasamín, pero tras el golpe militar de Augusto Pinochet se movió a Suiza, donde se consolidó como artista y comenzó a formarse como psicopedagoga. En Suiza creó la Escuela Latinoamericana de Arte Plumaria y en Europa vivió durante varios años, para luego retornar en 2017 a Bolivia. En el país recorrió todo el territorio, con especial énfasis en la Amazonía, para profundizar sus conocimientos sobre arte plumario y aprender de los artistas locales.[2] En la ciudad de La Paz fundó la Escuela Itinerante de Arte Plumaria.[3][4] En mayo de 2023 donó 127 objetos de arte plumario de su propia colección al Museo Nacional de Etnografía y Folklore; como parte de la donación había piezas de las culturas yaminahua, ayorea y moré, entre otras.[5] En 2024 fue invitada como representante de Bolivia a la Bienal de Venecia.[6][7]
En su obra, utiliza «plumas basura», es decir, aquellas que se desechan o que las aves pierden cuando se despluman de manera natural. Utiliza plumas de aves de corral: gallinas, patos y gansos, y se inspira en el arte plumario propio de Bolivia, así como en las danzas tradicionales bolivianas.