Alfredo Rocco
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Roma (Reino de Italia)
| Alfredo Rocco | ||
|---|---|---|
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
9 de septiembre de 1875 Nápoles (Italia) | |
| Fallecimiento |
28 de agosto de 1935 (59 años) Roma (Reino de Italia) | |
| Causa de muerte | Leucemia | |
| Educación | ||
| Educación | licenciatura en Derecho | |
| Educado en | Universidad de Génova | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Político y jurista | |
| Cargos ocupados |
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| Empleador | ||
| Conflictos | Primera Guerra Mundial | |
| Partido político | Partido Radical | |
| Miembro de |
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| Distinciones |
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Alfredo Rocco (1875-1935) fue un político y jurista italiano.
Nacido en Nápoles, como economista y político Rocco desarrolló el concepto y los principios de la teoría económica y política del corporativismo, que luego pasarían a formar un papel clave en la ideología del Partido Nacional Fascista de Benito Mussolini.
Trayectoria
Rocco comenzó su carrera política como un marxista en el Partido Radical italiano, pero finalmente se volvió hacia el «nacionalismo proletario» de la Asociación Nacionalista Italiana (ANI), partido político sobre el que sus ideas ejercieron una gran influencia. Después de la Primera Guerra Mundial mira con interés el nuevo fenómeno fascista y es uno de los primeros nacionalistas en captar la posibilidad de restaurar y reorganizar el estado en su sentido deseado a través de las fuerzas antisocialistas y antiliberales de este.[1][2] Las convicciones políticas de Rocco encontraron una salida en el fascismo. En la posguerra Rocco fue uno de los más tenaces partidarios de la alianza entre fascistas y nacionalistas, y en enero de 1922 en L'Idea Nazionale expresó su satisfacción porque finalmente el partido de Benito Mussolini había perdido el carácter revolucionario y romántico de 1919.[3] Rocco fue crítico de la condición de debilidad de Italia frente al poderío económico de las «plutocracias» occidentales como Francia, Alemania y el Reino Unido; y también denunció la imposición de la cultura de potencias europeas extranjeras en Italia. Desempeñó el cargo de Ministro de Justicia durante ocho años, desde 1925 hasta 1932, firmando el Código Penal (conocido como "Codice Rocco", todavía vigente en Italia aunque ha sido objeto de varias reformas, y que en su edición original establecía la pena de muerte por delitos políticos)[4] y el Código de Procedimiento Penal de 1930.
Fue de los primeros en el gobierno fascista en reconocer la insuficiencia de la Ley de Garantías y en proponer un tratado o concordato de igual a igual entre el Reino de Italia y la Santa Sede, idea que acabaría concretándose en los Pactos de Letrán de 1929.[5]
