Alucarda, la hija de las tinieblas
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Alexis Arroyo
| Alucarda, la hija de las tinieblas | ||
|---|---|---|
| Ficha técnica | ||
| Dirección | ||
| Producción | Juan López Moctezuma | |
| Guion |
Juan López Moctezuma Alexis Arroyo | |
| Basada en | Carmilla de Sheridan Le Fanu | |
| Fotografía | Javier Cruz | |
| Protagonistas |
Tina Romero Claudio Brook Susana Kamini David Silva | |
| Ver todos los créditos (IMDb) | ||
| Datos y cifras | ||
| País | México | |
| Año | 26 de enero de 1978 | |
| Género | terror sobrenatural | |
| Duración | 85 minutos | |
| Clasificación | +18 | |
| Idioma(s) | español | |
| Compañías | ||
| Distribución |
Yuma Films Films 75 | |
| Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
Alucarda, la hija de las tinieblas es una película de terror sobrenatural mexicana en idioma inglés de 1978, dirigida por Juan López Moctezuma a partir de un guion que escribió con Alexis Arroyo. Está protagonizada por Tina Romero. Narra la historia de dos huérfanas que viven en un convento católico y se ven enfrentadas a una posesión diabólica. A pesar de ser una película mexicana, fue originalmente filmada en inglés, un público extranjero. Fue lanzada en cines en México el 26 de enero de 1978.
Los sucesos tienen lugar en un convento católico en México que sirve a la vez como orfanato. Alucarda, una huérfana de quince años, ha vivido en el convento toda su vida. Justine, otra huérfana de edad similar, llega al convento. Ella y Alucarda estrechan una fuerte amistad, hasta el extremo de casi desearse sexualmente.
Mientras juegan en un bosque cercano al convento, las niñas se topan con unos extraños gitanos, los cuales atraen una presencia diabólica al abrir un ataúd. A partir de allí, una serie de eventos extraños empiezan a azotar al convento.
Reparto
- Tina Romero como Alucarda/Lucy Westenra.
- Susana Kamini como Justine.
- David Silva como el padre Lázaro.
- Claudio Brook como el doctor Oszek
- Lily Garza como Daniela Oszek.
- Tina French como la hermana Angélica.
- Birgitta Segerskog como la madre superiora.
- Adriana Roel como la hermana Germana.
- Martín LaSalle como el hermano Felipe.
- Edith González como niña del pueblo (no acreditada).
Temática y análisis
Alucarda, la hija de las tinieblas aborda temas tan controvertidos como el satanismo, el asesinato, la posesión infernal, el exorcismo, las orgías y el lesbianismo, todo ello envuelto en la religión. Eso hizo que generase mucha polémica y fuera duramente criticada en la época de su estreno. Debido a su violencia extrema, escenas de sacrilegio y perversidad en torno a la religión y la moral, la película ha acabado convirtiéndose en todo un referente para los fanáticos del horror gótico.[1]
La película ha sido comparada con The Devils de Ken Russell (1971) y El exorcista de William Friedkin (1973), ya que se estrenó pocos años después de ambas películas y su trama guarda ciertos parecidos con la de ambas. También se pueden apreciar similitudes con Carrie, de Brian De Palma (1976).[2]
Históricamente, el cine mexicano ha invisibilizado la experiencia lésbica, relegándola a menciones marginales o personajes secundarios. Esta carencia responde a una industria dominada por estructuras patriarcales y una visión masculina que ha canonizado la heterosexualidad y el machismo como ejes de la identidad nacional. Bajo esta óptica, cualquier disidencia sexual resulta inconcebible. No obstante, esta exclusión narrativa ignora la realidad de muchas mujeres con orientaciones diversas y perpetúa la hostilidad social —manifestada en violencia masculina y prejuicio femenino— que el séptimo arte nacional no ha hecho más que replicar.[3]
Dirección e inspiración
Juan López Moctezuma fue una figura mística y fundamental de la cultura audiovisual mexicana, cuya carrera transitó desde la alta dirección televisiva en Europa hasta la creación de un cine de culto transgresor.Trabajó por la corrinete del subrrealismo teniendo como piezas claves a productor de Alejandro Jodorowsky en las emblemáticas Fando y Lis y El Topo. Su estética fue moldeada por el Movimiento Pánico, abrazando lo irracional y lo iconoclasta.[4]
Inició con La Mansión de la Locura (1972), adaptando a Edgar Allan Poe bajo una lente de crítica social y misticismo, y continuó con María, María, Sangrienta María (1975), una exploración del vampirismo criminal.Su película más famosa, Alucarda, la hija de las tinieblas (1977) , es una relectura del vampirismo lésbico presente en la novela Carmilla de Sheridan Le Fanu. [5]
Representación lésbica en el cine de oro mexicano
A mediados del siglo XX, la presencia de la homosexualidad femenina en la cinematografía nacional fue prácticamente nula, exceptuando el filme Muchachas de uniforme (1951). Bajo la dirección de Alfredo Crevenna, esta obra introdujo un vínculo afectivo entre una docente y su alumna que, pese a ser correspondido, termina bajo la narrativa del castigo social: el suicidio para la joven y el exilio espiritual en el convento para la maestra. Este precedente trágico marcó el inicio de un prolongado silencio que se extendería por dos décadas.[6]
Mientras el panorama internacional se renovaba con corrientes vanguardistas como el Free Cinema o la Nueva Ola Francesa, México operaba bajo un estricto régimen de censura estatal. El gobierno no solo limitaba la circulación de obras internacionales premiadas, sino que forzaba a la industria local a una producción dual: versiones censuradas para el consumo doméstico y ediciones íntegras destinadas exclusivamente a la exportación, impidiendo así que la disidencia ideológica del periodo permeara el imaginario colectivo nacional.
A partir de 1975, un cambio en la política gubernamental permitió una mayor flexibilidad temática, lo que fue aprovechado por los productores para revitalizar la taquilla mediante el erotismo. No obstante, esta apertura no buscaba la reivindicación de identidades, sino la rentabilidad del desnudo femenino. En este contexto, la representación de las lesbianas resurgió bajo un enfoque reduccionista: la orientación sexual fue despojada de su complejidad humana y política para ser presentada únicamente como un objeto de consumo visual y sexual.
Recepción
Tras su estreno en enero de 1978 en México, nunca recibió demasiada atención por parte de la audiencia y la crítica, pero eso ha ido cambiando con el paso de los años. El columnista Michael Weldon de la Psychotronic Guide of Video se refirió a ella como «la película más fuerte, imaginativa y visual desde The Devils de Ken Russell».[7] El reconocido director mexicano Guillermo del Toro también ha expresado su aprecio por ella y por otros trabajos cinematográficos del director Juan López Moctezuma.[8]