Ameles spallanzania
especie de insecto
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Ameles spallanzania (Rossi, 1792) es una mantis religiosa típica del área mediterránea, distribuida desde Marruecos hasta Grecia y desde el sur de Europa hasta el norte de África. Se trata de una especie que presenta un marcado dimorfismo sexual tanto para el tamaño (18–27 mm para las hembras y 25-40mm para los machos) como para la morfología: los machos son esbeltos, con un abdomen cilíndrico y completamente alados, mientras que las hembras son más robustas, poseen un abdomen cónico, abultado y curvado hacia arriba y carecen de alas desarrolladas (braquípteras). Pueden adoptar colores que van desde el ocre hasta el verde.[1]
| Ameles spallanzania | ||
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| Taxonomía | ||
| Reino: | Animalia | |
| Filo: | Arthropoda | |
| Clase: | Insecta | |
| Orden: | Mantodea | |
| Familia: | Amelidae | |
| Género: | Ameles | |
| Especie: |
A. spallanzania (Rossi, 1792) | |
| Sinonimia | ||
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Como cualquier especie de mantis religiosa o santateresa (orden Mantodea), A. spallanzania posee un característico primer par de patas prensoras adaptadas para la captura de presas, con las coxas largas y armadas de dientecillos; fémures largos y estrechos, armados en su cara inferior de numerosas espinas dispuestas en tres filas; y tibias robustas, armadas de espinas en su cara inferior y terminadas en un garfio.[2] La cabeza es muy móvil y articulada, con grandes ojos compuestos más o menos ovoides orientados hacia delante. El pronoto es corto, especialmente en hembras.[1]
Posición Taxonómica
A. spallanzania se incluye en el superorden Dictyoptera junto a cucarachas, termitas y otras mantis. Se encuadra además en la familia Amelidae, tribu Amelini, género Ameles. Todos los miembros de este género son especies pequeñas típicas de la zona Mediterránea.[3] Según la revisión más reciente de la tribu.[4] la especie se adscribe al subgénero nominotípico Ameles (Ameles) Burmeister, 1838, dentro del cual es el taxón de distribución más amplia. La tribu Amelini comprende tres géneros: Apteromantis; Parameles y Ameles. En este último, las hembras son generalmente braquípteras y los machos alados, mientras que en Apteromantis ambos sexos son ápteros y las alas de los machos de Parameles son más cortas que las de Ameles. Clásicamente, los géneros Parameles y Ameles eran considerados sinónimos, pero actualmente ambos géneros quedan separados por una combinación de carácteres morfológicos que incluyen una cabeza con un vértice convexo en Ameles y recto en Parameles; una menor longitud del pronoto, fémures y cercos (que no superan el margen apical de la placa subgenital excepto en A.heldreichi) en Ameles y terguitos abdominales marcadamente transversos en este último género[4]
Debe destacarse que esta especie exhibe la mayor plasticidad morfológica del género, lo que ha llevado a considerar a Ameles modesta y Ameles africana, anteriormente especies independientes; como sinónimos de Ameles spallanzania.[1] Más recientemente, se han propuesto también como sinónimos a A. fasciipennis y A. spallanzania obscura[4]
Hábitat
Se trata de una especie termófila típica de zonas mediterráneas con vegetación arbustiva abierta y de baja cobertura. Se puede encontrar en matorrales mediterráneos, garrigas y estepas mediterráneas, en donde suelen disponerse sobre la vegetación baja para cazar. No obstante, puede encontrarse en virtualmente cualquier ambiente con vegetación baja siempre y cuando el ambiente sea árido y seco; como márgenes de campos de cultivo y caminos o jardines. Típicamente, las ninfas y machos se colocan en plantas durante el día, mientras que las hembras deambulan por el suelo y la roca desnuda.[5]
Distribución geográfica
A. spallanzania es una especie de distribución claramente mediterránea, presente en los siguientes territorios: Albania, Argelia, Croacia, Francia, Grecia, Italia, Libia, Marruecos, Malta Portugal, España y Túnez. Su rango latitudinal va desde el norte de África (aproximadamente 30°N) hasta el sur de Europa continental, con registros puntuales hasta los 45°34'N en el norte de Italia.
Expansión
Durante los últimos años A. spallanzani ha aumentado su área de distribución hacia el norte de Europa. Por ejemplo, su distribución en Italia estaba limitada a la zona central y sur, pero cada vez es más común en la zona norte.[6] Ha llegado a registrarse su presencia hasta en la zona occidental de los Alpes, donde ocupa hábitats xéricos aislados que se asemejan a los de la zona mediterránea.[7] De igual manera, también se ha comprobado su presencia en otros países en los cuales no se tenía constancia de la especie, como Rumanía, Hungría o Turquía.[8]
Esta especie no migra a otras regiones, es relativamente sedentaria y está estrechamente ligada al clima cálido. Se ha propuesto que la extensión de su rango de distribución está relacionada con el aumento de temperaturas y la presencia de líneas de transporte humanas, usando caminos o vías de tren para dispersarse activamente hacia nuevas zonas, ahora cálidas gracias al calentamiento global. También se ha propuesto su dispersión gracias a la puesta de ootecas en vehículos o plantas ornamentales transportadas por humanos, pues es capaz de colonizar áreas urbanas.[6][9]
Reproducción y ciclo de vida
El ciclo vital de A. spallanzania es variable según la latitud y las condiciones climáticas locales, pudiendo existir una reproducción anual de una o dos generaciones:
En latitudes altas, las hembras depositan las ootecas entre septiembre y octubre sobre superficies duras y soleadas. Las ootecas son resistentes al frío (deben soportar hasta -9ºC en ciertas latitudes) y permanecen en diapausa invernal hasta que las temperaturas primaverales/estivales desencadenan la eclosión de las ninfas. La eclosión parece estar regulada por los máximos diarios de temperatura más que por la temperatura media sostenida, como muestran estudios experimentales en los que una diferencia de 2,5°C entre dos ootecas muy cercanas pero solo una de ellas protegida del sol produjo una diferencia de un mes en el tiempo de eclosión.[10]
En latitudes más bajas y localidades más cálidas, las ninfas emergen de la ooteca en otoño ya que las temperaturas más elevadas permiten que sobrevivan al invierno, por lo que cada año coexisten los adultos que se han reproducido el año anterior y las ninfas del nuevo año. Estas ninfas también pasan por una diapausa invernal, pero en este caso no involucra a la ooteca sino a uno de los últimos estadios ninfales.[10]