Ana Margarita de San José
religiosa agustina, hija ilegítima de Felipe IV
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Ana Margarita de Austria (en religión, Ana Margarita de San José o simplemente, Margarita de San José) (1631-Madrid, 1658)[1] fue una noble y religiosa, conocida por ser hija extramatrimonial de Felipe IV de España.
Madrid
| Ana Margarita de San José | ||
|---|---|---|
![]() Retrato en su madurez | ||
| Información personal | ||
| Nombre completo | Ana Margarita de Austria | |
| Tratamiento | Serenidad | |
| Nacimiento |
c. 1631 | |
| Fallecimiento |
1658 Madrid | |
| Sepultura | Real Monasterio de la Encarnación, Madrid | |
| Familia | ||
| Padre | Felipe IV de España | |
| Madre | Margarita del Escala | |
Biografía
Fue hija de Felipe IV con la dama Margarita del Escala. Desde pequeña fue criada en el Monasterio de la Encarnación de agustinas recoletas. Este cenobio era sumamente cercano al soberano español, formando parte del conjunto arquitectónico del Alcázar de Madrid y bajo patronato regio. Con anterioridad, el monasterio había mostrado su interés en recibir en su seno a alguna persona de sangre real, como ocurría en el cercano Convento de las Descalzas Reales. En este último moraban algunas religiosas vinculadas familiarmente con la casa de Austria, aún de forma ilegítima.
El 3 de enero de 1649 tomó el hábito. Tomaría el velo de agustina recoleta el 13 de noviembre de 1649, profesando el 12 de enero del año siguiente. Tuvo un importante papel en el convento como religiosa,[2] llegaría a ser superiora. Su padre le otorgaría el tratamiento de Serenidad.[3]
En 1653 fue dedicatoria de la obra de Miguel Batista de Lanuza: Vida de la venerable madre Gerónima de San Estevan, religiosa carmelita descalza, cinco vezes priora del convento de San Iosef, de Zaragoza.[4]Además mantuvo correspondencia con el cardenal Francesco Barberini, importante personaje de la Roma de la época.[5]
Moriría en 1658 y fue enterrada en el coro del Monasterio de la Encarnación.
Iconografía
Su toma de velo fue ricamente ilustrada por Antonio de Pereda en un magnífico óleo que incorpora a la Virgen María y San Agustín, y sirve como alegoría barroca del hecho.[6][7]
Además cuenta con dos retratos al óleo distintos, en que se la representa en su madurez.[8]
