La colección de arte de los Cooke acabó por desbordar su casa y las de sus hijos. En 1920, Anna Rice Cooke y su hija Alice (casada con Phillip Spalding), junto con su nuera Dagmar (casada con Richard Cooke), y con Catharine E. B. Cox (casada con Isaac Cox), profesora de arte, empezaron a catalogar e inventariar la colección con la intención de mostrar sus objetos en un museo para los niños de Hawái. A pesar de su reducida educación formal, estas mujeres obtuvieron del Territorio de Hawái en 1922 la autorización para establecer el museo, mientras continuaban catalogando todos los tesoros artísticos de la colección. En 1924, Cooke contrató al pintor Frank Montague Moore como el primer director del Museo de Arte de Honolulu. Desde el principio, quiso que fuera un museo que reflejara las características únicas del ambiente multicultural de Hawái.
Los Cooke donaron su casa de calle Beretania al museo, junto con 25.000 dólares y varias miles de obras de arte. Su casa familiar fue echada abajo para hacer el nuevo museo. El arquitecto neoyorquino Bertram Goodhue diseñó los planes para un edificio de estilo hawaiiano clásico con las montañas como fondo y coloridos árboles florales, macizos de flores y arbustos complementando el austero exterior de muros blancos y tejados de tejas. Goodhue murió antes de que el proyecto estuviera terminado y el encargado de terminar el trabajo fue Hardie Phillip. Con los años, este estilo único ha sido imitado en muchos edificios por todo el Estado.
El 8 de abril de 1927, el Museo de Arte de Honolulu abrió sus puertas. El 8 de agosto de 1934, Cooke murió tranquilamente en su casa.