En septiembre de 1939, al acabar la guerra civil, ingresó en el Seminario Conciliar de Barcelona para cursar sus estudios eclesiásticos. En 1946 fue enviado a Roma para continuar sus estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana, donde obtuvo la primero la licenciatura y después (1950) el doctorado en Sagrada Teología con una tesis titulada La Gloria y su relación con la Gracia, según las obras de san Buenaventura.[1] Fue ordenado sacerdote en Roma el 19 de marzo de 1950.
Al regresar a España fue coadjutor de las parroquias de coadjutor de San Feliu de Codina, San Vicente de Mollet y Sitges (1950-1952); capellán del Colegio del Sagrado Corazón; profesor de Filosofía, Eclesiología, Ascética y Mística en el Seminario Conciliar de Barcelona; y profesor de Religión católica en la Universidad de Barcelona (1952-1964). También fue vicerrector primero y rector después del seminario barcelonés (1964-1967). Entre 1963 y 1964 fue director de la Biblioteca Pública Episcopal de Barcelona. En 1964 fue nombrado canónigo de la catedral de Barcelona.[2] Dos años después, en 1966, fue nombrado delegado diocesano de ecumenismo.
Fue miembro de la asociación Unión Sacerdotal de Barcelona[3] donde coincidió con Manuel Bonet Muixí, Casimir Martí Martí, Ramon Buxarrais Ventura, Ramón Daumal Serra, Joan Batlles Alerm, Pere Tena Garriga y Josep Maria Rovira Belloso, entre otros.
En 1967 fue nombrado obispo de la Diócesis de Astorga, donde llevó a cabo además de su trabajo pastoral, una tarea de divulgación teológica y ecuménica.
En la Conferencia Episcopal Española y en el Vaticano ocupó varios cargos relacionados con el diálogo entre religiones y el ecumenismo. Así, fue miembro del “Secretariado Romano para la Unión de los Cristianos” (1968-1977) y presidente de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales (1975-1981), comisión a la que se encontraba adscrito como vocal en el momento de su fallecimiento.[4]
Murió de un infarto el 20 de junio de 1994 en Astorga.[5] Sus restos fueron enterrados en la Catedral de la diócesis.