Sanz nació en la localidad castellana de Cabanillas del Campo el 2 de junio de 1622. Era hijo de Catalina Lozano y Robledo, aya de la duquesa de Pastrana. [1]
Estudió Teología en la Universidad de Alcalá de Henares, llegando a ser catedrático de su disciplina. Durante su rectorado en el bienio 1658-1659, y con motivo del traslado de los restos del santo castellano Diego de Alcalá, conoció personalmente al rey Felipe IV de España. [1]
Ese mismo año, el 19 de junio de 1659, Sanz fue propuesto por el rey como obispo de Cartagena de Indias a la edad de 37 años. Ubicada entonces en el Virreinato del Perú, en Sudamérica, la diócesis de Cartagena forma parte actualmente de Colombia . Fue confirmado obispo el 10 de noviembre de 1659 por el papa Alejandro VII. Su consagración episcopal tuvo lugar el 24 de marzo de 1661, siendo el obispo de Cuzco, Agustín Muñoz Sandoval, el consagrante principal . [2]
Durante sus dos décadas de obispo en Cartagena de Indias, realizó obras importantes en la diócesis como la construcción de las casas episcopales, el eregimiento de una iglesia con el título de santo Tomás de Villanueva o la reconstrucción de la torre de la catedral.[1]
Deseoso de fundar un colegio en Alcalá de Henares, bajo la advocación de santo Tomás de Villanueva, intervino en múltiples negocios de compra de casas y, al ser trasladado en 1680 a la sede arzobispal de Santafé de Bogotá, otorgó poderes a su secretario, Manuel de Olivera y Cervantes, para administrar los bienes donados para dicha fundación universitaria, que sin embargo nunca llegó a realizarse.
Tras más de veinte años como obispo de Cartagena, el 19 de agosto de 1680, Sanz fue nombrado arzobispo de Santa Fe de Nueva Granada (hoy arquidiócesis de Bogotá).
Su mandato como arzobispo comenzó el 22 de enero de 1681. [2] El nuevo arzobispo tuvo enfrentamientos con los jesuitas por cuestiones de competencia eclesiástica. [1]
Al año siguiente, en 1681, se produjo una disputa entre el arzobispo y el gobernador de Nueva Granada Francisco Castillo de la Concha. El conflicto surgió cuando el arzobispo se negó a entregar a un clérigo buscado por la Real Audiencia de Quito. En respuesta, el gobernador multó al arzobispo, a lo que Sanz respondió excomulgando a Castillo y declarando la ciudad de Bogotá en entredicho. Finalmente la situación se resolvió, pero al gobernador se le atribuyó la frase de que «en Santafé había mucha Iglesia y poco rey».
Realizando una visita pastoral a su diócesis, y estando en Tunja, Sanz enfermó y falleció a los pocos días, el 28 de mayo de 1688, a la edad de 65 años.[2] En su testamento dispuso ser enterrado en la iglesia mayor de la ciudad.[1]