Domingo de Monteverde, enterado de los éxitos del patriota Santiago Mariño en la Toma de Güiria el 13 de enero de 1813 y en la Batalla de Irapa el 15 de enero, decide enviar al capitán Francisco Javier Cérveriz (o Zerberis) a recuperarlas, pero éste fracasa frente a la segunda el 23 de enero. La situación en Oriente empeora a los realistas con la caída de Maturín el 2 de febrero por el comandante Bernardo Bermúdez (1778-1813), hermano de José Francisco Bermúdez. El gobernador de Cumaná, teniente coronel Remigio Bobadilla, estaba acorralado y Monteverde decide que Zuazola, el comandante general Lorenzo Fernández de la Hoz (m. 1814) y 300 soldados deben recuperar Maturín para detener el avance enemigo.[1]
La fuerza sale de Aragua de Barcelona y el 16 de marzo se encuentra con guerrilleros patriotas en Los Magueyes. Los rebeldes son vencidos y los prisioneros ejecutados. Cuatro días después Zuazola comanda el asalto a Maturín pero es derrotado. Devastó a conciencia los alrededores de la urbe, quemando sementeras, casas y torturando a quien encontraba, sin importar sexo ni edad. Cortaba orejas, degollaba a mansalva, hacía coser espalda con espalda y despellejar los pies de sus víctimas (a las que hacia caminar sobre vidrios, paja encendida o guijarros). Tras las torturas todos eran decapitados.