Nacido en el seno de una familia de la burguesía malagueña, estudió en el colegio de San Estanislao de la Compañía de Jesús.[1] Cursó bachillerato de Teología en el Seminario de Granada, licenciándose después en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada y posteriormente en Derecho por la Universidad Central.[2]
En 1913 ganó por oposición la cátedra de Filosofía en el Instituto de Enseñanza Media de Toledo e impartió clases en La Laguna, Baeza, Huesca, Sevilla, Lugo, Guadalajara, Burgos y Madrid.[3][2]
Desde la década de 1910 fue un destacado articulista del diario integrista El Siglo Futuro,[4] en el que empleó el seudónimo de «Lázaro».[5] Su esposa, Concepción Polo y Aguilar-Tablada, fue además directora de las páginas femeninas de dicho diario durante la Segunda República.[6] Álvarez de Linera también colaboró en la Agencia Faro, vinculada a la Comunión Tradicionalista, durante la guerra civil.[7]
Fue catedrático del Instituto Cardenal Cisneros de Madrid y profesor de la Escuela de Estudios Penitenciarios. También fue bibliotecario del Instituto Luis Vives de Filosofía y tesorero de la Sociedad Española de Filosofía. Colaboró en numerosas entidades culturales y recibió muchos encargos ministeriales, participando además en los Congresos de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias.[8]
Publicó 37 trabajos y 22 traducciones de obras filosóficas o psicológicas y colaboró intensamente en la Revista de Filosofía del CSIC, además de en otras como Pensamiento, Razón y Fe, Las Ciencias, Revista de Psicología General y Aplicada, Revista Española de Teología, Revista de Espiritualismo, Estudios Bíblicos y Anuario de Derecho Penal.[8]
Durante el régimen de Franco, Álvarez de Linera y Grund fue consejero nacional de Educación.[2] Fue premiado con las órdenes civiles de Alfonso XII y de Alfonso X el Sabio y fue miembro de la filial española «Pardo Bazán» de la Académie de la ballade française et des poèmes à forme fixe.[3]