Apagón en la península ibérica de 2025
apagón eléctrico en la península ibérica y algunas zonas del sur de Francia el 28 de abril de 2025
From Wikipedia, the free encyclopedia
El apagón en la península ibérica del 28 de abril de 2025 fue una interrupción generalizada del suministro eléctrico que afectó principalmente a España peninsular, Portugal continental y Andorra, y dejó sin electricidad a más de 50 millones de personas. La recuperación del suministro comenzó durante la tarde del mismo día y, en la madrugada del 29 de abril, el sistema eléctrico ya había sido restablecido.
| Apagón en la península ibérica de 2025 | ||
|---|---|---|
|
Mapa de España y Portugal, países afectados por el apagón. No obstante, no se vieron afectados los territorios españoles en África (Canarias, Ceuta y Melilla), las Islas Baleares, ni las islas Azores ni Madeira. | ||
| Localización | ||
| País |
| |
| Localidad | España y Portugal (excepto Canarias, Baleares, Ceuta, Melilla, Azores y Madeira) | |
| Datos generales | ||
| Estado | finalizado | |
| Tipo | Apagón eléctrico | |
| Causa | Sobretensiones en cascada que no pudo controlar el sistema eléctrico de Red Eléctrica | |
| Histórico | ||
| Fecha | 28–29 de abril de 2025 (1 día) | |
| Fecha de cierre | 29 de abril de 2025 | |
| Hora | 12:32/33/34 (CEST) | |
| Duración | Entre 1 y 24 horas dependiendo de la zona afectada.[1][2] | |
| Desenlace | ||
| Muertos | 8[3][4] | |
| Heridos | 25+ (puede variar)[5] | |
| Desaparecidos | 0 | |
| Resultado | Emergencia nacional[6] | |
Según el informe final de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad, el apagón se produjo por un aumento rápido e incontrolado de la tensión del sistema eléctrico, que provocó la pérdida de control del sistema y la posterior desconexión en cascada de la generación, conduciendo a una situación de inestabilidad generalizada.
Supuso el incidente más grave y sin precedentes en el sistema eléctrico europeo en más de 20 años.
Antecedentes
En diciembre de 2024, el operador del sistema activó en dos ocasiones el servicio de respuesta activa de la demanda (SRAD), un mecanismo que permite reducir el consumo de grandes consumidores industriales para garantizar el equilibrio entre oferta y demanda. Estas activaciones se produjeron en un contexto de elevada demanda eléctrica, bajas temperaturas y reducida producción eólica.[7][8]
En enero de 2025, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) advirtió sobre dificultades en el control de tensión de la red eléctrica, señalando la existencia de oscilaciones que podrían afectar a la estabilidad del sistema.[9]
Durante la Semana Santa de 2025, los precios de la electricidad descendieron notablemente debido a una combinación de elevada producción de energías renovables en España y una menor demanda, lo que llevó a la parada o reducción de la actividad de varias centrales nucleares por falta de rentabilidad económica. En ese periodo, España llegó a operar con un número reducido de reactores nucleares activos, en algunos momentos, dos o tres de los siete existentes, mientras el excedente de producción renovable fue exportado a países vecinos.[10][11][12][13]
El 22 de abril de 2025 se registraron incidencias en la red eléctrica que afectaron a infraestructuras industriales y de transporte, como la refinería de Cartagena y la red ferroviaria de alta velocidad. Según Red Eléctrica de España, estos episodios respondieron a una combinación simultánea de incidencias técnicas habituales que generaron una situación de inestabilidad poco frecuente.[14][15][16][17]
Día del apagón
Según diversos medios, que citan fuentes del sector, la red eléctrica española habría registrado problemas de estabilidad en las horas previas al apagón, con fluctuaciones en la frecuencia del sistema. Estas informaciones no fueron confirmadas oficialmente por Red Eléctrica de España.[18][19][20][16]
En la media hora previa al apagón se registraron dos periodos de oscilaciones de tensión y frecuencia en el sistema eléctrico europeo continental, según datos del gestor europeo de redes.[21][22][23][24]

Hechos
El lunes 28 de abril de 2025 a las 12:33 h (CEST) en el sistema eléctrico español se desconectaron en cinco segundos 15 000 megavatios de energía eléctrica, el 60 % de la producción eléctrica del país.[25][26] Las fuentes disponibles en el momento no pudieron hacer frente a la demanda y se interrumpió todo el flujo eléctrico en España y por extensión en Portugal, Andorra y el sur de Francia. Únicamente afectó a la península, puesto que los archipiélagos de ambos países cuentan con su propia red.[27]
El 30 de abril de 2025, Red Eléctrica de España (REE) indicó que a esa hora sus sistemas detectaron «un elemento compatible con una pérdida de generación» en la región suroeste peninsular, «que fue superado satisfactoriamente». Un segundo y medio después ocurrió «otro elemento compatible con pérdida de generación de las condiciones del sistema eléctrico», lo que desembocó otros 3,5 segundos después en «unas condiciones compatibles con las oscilaciones detectadas» en el momento del apagón. Indicó que «es muy posible que la generación afectada pueda ser solar», aunque reiteró que las conclusiones son preliminares.[28]
Francia detectó anomalías en la frecuencia de la red eléctrica española y se desconectó automáticamente para proteger su propio sistema y el del resto de Europa. Esta desconexión dejó a España y Portugal sin apoyo externo, lo que contribuyó al fallo completo del sistema eléctrico.[29]
Tras el apagón, las centrales nucleares españolas se desconectaron automáticamente de la red eléctrica por seguridad y dejaron de producir energía. Este procedimiento es estándar en situaciones de pérdida total de suministro para proteger los reactores y garantizar su estabilidad. Para evitar el sobrecalentamiento del reactor, se activa el protocolo SCRAM para parar la reacción nuclear. Tras esto, las centrales necesitan unos días para volver a funcionar con normalidad.[30]
Aproximadamente a las 16:00 (CEST), el operador eléctrico español Red Eléctrica estimó que el restablecimiento del servicio tardaría entre seis y diez horas,[31] aunque aproximadamente a la misma hora el operador de red portugués indicó que la normalización podría tardar hasta una semana.[32]
| Fuentes de generación en la España peninsular el 28 de abril a las 12:30[33] |
|---|
|
color #e48601 Solar fotovoltaica (54,86 %) color #70b125 Eólica (10,87 %) color #464494 Nuclear (10,52 %) color #0190d2 Hidráulica (9,86 %) color #ff0200 Solar térmica (4,65 %) color #cfa3ca Cogeneración y residuos (4,21 %) color #ffcc66 Ciclo combinado (3,05 %) color #9900ff Térmica renovable (1,17 %) color #ad5c34 Carbón (0,71 %) color #cee0ef Turbinación bombeo (0,09 %) |

A las 12:33 horas (CEST) toda la península se quedó sin electricidad a la vez y con la misma intensidad: cero absoluto. En las poblaciones portuguesas, españolas y fronterizas dejaron de funcionar los semáforos, todos los ferrocarriles (incluidos las redes de metro),[34] los ascensores de todos los edificios[35] y las telecomunicaciones. Estas últimas presentaron fallos o directamente desaparecieron, según las antenas se quedaban sin baterías de respaldo.[36] Sólo tenían suministro aquellos edificios que tuvieran generadores propios de electricidad, como todos los hospitales nacionales,[37] y los edificios críticos, como los estudios de la radio y televisión. Precisamente la radio, ya sea la de los vehículos o con baterías (transistores), se convirtió en el único medio de comunicación al que pudo acceder la población, ante la suspensión de internet y la televisión.[38]

A pesar de la situación, no se desató el caos generalizado, más allá del ferrocarril y el tráfico en lugares concretos, como en la red de autovías de la Comunidad de Madrid, que colapsó.[39][40] Respecto al tráfico, las autoridades pidieron no hacer desplazamientos innecesarios.[41]
Si bien la población se dirigió a los supermercados y tiendas con la intención de abastecerse mediante compras de pánico, los países no estuvieron cerca del desabastecimiento, aunque se dieron situaciones de colas y escasez en varias superficies.[39][42] Algo más compleja fue la situación en las gasolineras, que no funcionaron al fallar sus bombas.[43] Asimismo, los datáfonos dejaron de funcionar, lo que obligó a consumir únicamente con dinero en efectivo.[44] Adicionalmente, los cajeros automáticos se apagaron según se quedaron sin batería, si bien la banca electrónica funcionó correctamente.[44]

Ante la interrupción de la jornada laboral y gracias a las buenas temperaturas que había en la península, quedaron llamativas estampas de la población en la calle, terrazas y parques.[39][45][46] En España no tuvo consecuencias a nivel laboral, a pesar de que en muchos casos las personas no pudieron realizar su trabajo, gracias a los permisos introducidos en el Estatuto de los Trabajadores tras las inundaciones de la DANA de 2024.[47]
Restablecimiento del sistema
La recuperación fue gradual, pues en algunas zonas la luz llegó antes que en otras. A partir de las 17:00 comenzó la recuperación eléctrica y continuó hasta la madrugada del martes 29 de abril. Para las 19:00 del 28 de abril el 35 % de la demanda contaba con electricidad.[48] A la llegada de la noche, sobre las 22:00, el 43 % de la demanda española contaba con tensión.[49] A las 6 de la mañana Red Eléctrica comunicó que el 99 % de la demanda estaba abastecida.[50]
Cuando se produce un apagón general en toda España, Red Eléctrica de España (REE), que es la empresa responsable de gestionar el sistema eléctrico, tiene un plan especial para recuperar el suministro. Este produce el reinicio completo del sistema mediante arranque en negro y está pensado para restablecer toda la red eléctrica desde cero, sin necesidad de depender de otras redes o países.[51]

El proceso comienza identificando las centrales eléctricas que pueden arrancar sin ayuda externa. Son, sobre todo, centrales hidroeléctricas, porque necesitan muy poca energía para empezar a funcionar. Usan el agua almacenada en embalses para generar electricidad, lo que las hace especialmente útiles en estos casos. Si los embalses están llenos, como ocurrió en la primavera de 2025 en España tras las intensas lluvias de marzo, estas centrales pueden ponerse en marcha rápidamente y ayudar a recuperar el sistema con mayor agilidad.[51]
En este caso, las central hidroeléctrica de Aldeadávila II, la de Riba-Roja d'Ebre, que actúa como una isla energética apoyando a las centrales de Vandellós y Ascó, y las de Sau, Saltos de Mequinenza, Pont del Rei y Caldas fueron clave para iniciar la recuperación del sistema. Gracias a su capacidad de arranque en negro, estas instalaciones generaron electricidad sin necesidad de suministro externo, utilizando baterías, generadores autónomos y el impulso del agua embalsada. Mientras la mayoría de las centrales eléctricas del país dependían de energía externa para reactivarse, estas pusieron en marcha sus turbinas y comenzaron a inyectar tensión en la red, lo que permitió a Red Eléctrica de España (REE) conectar progresivamente la demanda y restablecer el servicio.[52][53][54]
Una vez que se logra que estas primeras centrales funcionen, REE no intenta restablecer toda la red eléctrica de golpe. En lugar de eso, enciende pequeñas «islas» independientes, que funcionan por separado, con una central abasteciendo la zona colindante. Ejemplos de estas islas son Galicia-León, Aragón-Cataluña o Duero-Francia. Cada una debe estabilizar su frecuencia y tensión antes de conectarse al resto del sistema.[51]
Cuando las islas ya están estables, se procede a sincronizarlas, es decir, a interconectarlas. Esto se hace con mucho cuidado, pues cualquier desequilibrio al unirlas podría causar nuevos fallos. Se trata de construir poco a poco un sistema eléctrico unificado, asegurándose de que todo está en orden antes de seguir avanzando.[51]
Además, REE colabora con las empresas eléctricas, con la Unidad Militar de Emergencias (UME) y con las fuerzas y cuerpos de seguridad. Esta cooperación permite tener acceso rápido a infraestructuras clave y actuar de forma coordinada en una situación crítica.[51]
Todo este protocolo sigue una normativa europea, el Reglamento UE 2017/2196, que establece cómo deben actuar los países ante apagones grandes. De hecho, REE ya probó este sistema en un simulacro en 2016 junto a Francia y Portugal.[51]
Aunque el protocolo de arranque en negro de REE permite reiniciar la red sin depender de apoyo externo, las conexiones internacionales fueron cruciales para estabilizar y acelerar la restauración del sistema. Una vez que las primeras centrales hidroeléctricas españolas comenzaron a operar, las interconexiones con Marruecos y Francia se activaron para apoyar la recuperación. Marruecos suministró hasta 900 megavatios de electricidad a través de las líneas que cruzan el estrecho de Gibraltar, mientras que Francia aportó hasta 2 gigavatios mediante las líneas que conectan con Cataluña y el País Vasco. Marruecos llegó a movilizar hasta el 38 % de su capacidad de generación para ayudar a España a salir del apagón.[55] A pesar de la importancia de estas interconexiones, el apagón ha puesto de manifiesto las limitaciones del sistema eléctrico ibérico, que actúa en la práctica como una «isla energética», caracterizada por su escasa interconexión con el resto de Europa. La capacidad de interconexión entre España y Francia es actualmente de sólo el 2 %, muy por debajo del objetivo europeo del 15 % para 2030. Esto pone de manifiesto la urgente necesidad de reforzar las infraestructuras eléctricas transfronterizas para mejorar la seguridad energética.[56]
La central nuclear de Almaraz recibió una solicitud urgente de Red Eléctrica para intentar poner en marcha su unidad 2, pero al cierre de esa jornada, ninguna planta nuclear española había logrado arrancar. Este retraso en la recuperación de las plantas nucleares hizo que la carga de restablecer el suministro eléctrico recayera principalmente en las centrales hidroeléctricas y en las plantas de gas natural, como los ciclos combinados, que son más costosos que las renovables.[30]
El gestor de la red eléctrica nacional portuguesa, REN, decidió suspender el intercambio comercial de energía con España por precaución, ya que el país importaba alrededor del 30 % de su electricidad del país vecino en el momento del apagón, funcionando de manera autónoma durante los días siguientes al suceso.[57][58]
Aumento posterior del precio de la luz
| Fuentes de generación en la España peninsular el 29 de abril a las 12:30[59][n. 1] |
|---|
|
color #e48601 Solar fotovoltaica (32,95 %) color #ffcc66 Ciclo combinado (23,68 %) color #0190d2 Hidráulica (21,13 %) color #70b125 Eólica (13,09 %) color #cfa3ca Cogeneración y residuos (3,55 %) color #cee0ef Turbinación bombeo (2,25 %) color #ff0200 Solar térmica (1,47 %) color #9900ff Térmica renovable (0,86 %) color #ad5c34 Carbón (0,65 %) |
Tras el apagón generalizado, el precio de la luz se disparó significativamente en España. Según expertos, el coste de la electricidad se multiplicó por cinco debido a la necesidad urgente de recurrir a centrales de ciclo combinado, que utilizan gas natural, una fuente mucho más cara que las renovables.[61][62]
Justo antes del apagón, el precio de la luz era extremadamente bajo, con una media de apenas 5,79 euros por megavatio hora (MWh) y varias horas en las que incluso se registraron precios nulos o negativos debido a la utilización mayoritaria de fuentes renovables. Eso significa que el sistema partía de una base muy baja, por lo que cualquier subida de precio posterior parece más brusca de lo que realmente es, aunque siga lejos de los picos más altos registrados en meses anteriores.[63]
Para restablecer el suministro eléctrico tras el apagón, se activaron centrales de ciclo combinado, que funcionan quemando gas natural. Estas centrales son significativamente más costosas de operar porque dependen de una materia prima cuyo precio es elevado. Y dado que el mercado de la electricidad en España es marginalista, el coste de la electricidad no se calcula en función de la media del precio de todas las fuentes, sino del precio de la última fuente de energía que entra en juego para cubrir la demanda total. Es decir, si para satisfacer toda la demanda diaria se necesitan energías más caras, como el gas, esas marcarán el precio final para toda la electricidad. Las tecnologías más baratas, las renovables, entre ellas las de mayor importancia, la solar, la eólica o la hidráulica, suelen ser las primeras en cubrir la demanda, muchas veces ofreciendo su energía a coste cero.[63][64]
Este modo operativo especial para asegurar la estabilidad del sistema, que da más protagonismo a los ciclos combinados de gas y que debía ser temporal, se ha convertido en la norma mientras se implementan reformas estructurales en el sistema eléctrico, reformas que no estarán listas hasta el próximo año. Todo esto tiene un impacto directo en el bolsillo de los consumidores al ser el gas una fuente más cara.[65][66][67][68]
Informe del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
El informe presentado el 17 de junio por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico concluye que el apagón tuvo una causa multifactorial, derivada de una combinación de fallos técnicos como oscilaciones de frecuencia mal amortiguadas, una programación deficiente del sistema eléctrico y respuestas incorrectas de algunas plantas generadoras. Se descartó por completo un ciberataque tras una exhaustiva revisión técnica, aunque se identificaron vulnerabilidades en la infraestructura digital que deben corregirse. En cuanto a las responsabilidades, se señaló a Red Eléctrica de España por no garantizar la estabilidad de tensión y a ciertas instalaciones generadoras por actuar fuera de los parámetros técnicos esperados, aunque la identidad de las empresas gestoras permanece confidencial, si bien se señaló que algunas centrales de ciclo combinado estuvieron indisponibles.[69] Algunos medios señalaron también a la megaplanta solar Núñez de Balboa, de Iberdrola, en la provincia de Badajoz.[70][71]
Como propuestas de mejora, el comité recomienda modernizar el marco normativo, reforzar los controles dinámicos de tensión en las plantas, actualizar los protocolos de emergencia y aumentar la ciberseguridad del sistema eléctrico.[72] En este sentido, el Gobierno aprobó el 25 de junio el Real Decreto-ley 7/2025 de medidas urgentes para el refuerzo del sistema eléctrico. Entre las medidas destacadas, se fortalecen los mecanismos de supervisión y control técnico (con informes e inspecciones periódicas a cargo de la CNMC), se declara de utilidad pública el almacenamiento energético y se simplifica su tramitación, especialmente en instalaciones híbridas generación‑almacenamiento (eliminando barreras como la evaluación de impacto ambiental en ciertos casos). Se reorganiza la jerarquía de despacho dando prioridad a las renovables con almacenamiento, se introducen mecanismos para repotenciar instalaciones existentes y caducidad automática de permisos no usados en cinco años, y se habilita al Consejo de Ministros para acelerar la planificación y ampliación de la red de transporte sin informes externos. También se impulsa la electrificación (movilidad y climatización), se amplían los límites del autoconsumo colectivo hasta 5 km, se crea la figura del gestor de autoconsumo y se eximen ciertos proyectos (recarga eléctrica, bombas de calor, geotermia) de autorizaciones y tasas fiscales, con bonificaciones municipales específicas.[73][74]
Informe de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E)
La Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E) ha emitido un informe elaborado por expertos, que analiza las circunstancias del apagón masivo. Las primeras conclusiones identifican el origen del incidente en la gestión de la interconexión entre la península ibérica y Francia.[75]
Según el informe de ENTSO-E, «los resultados preliminares indican que durante la media hora anterior al apagón se observaron dos períodos de oscilaciones (oscilaciones de potencia y frecuencia)» en la zona afectada: «El primero tuvo lugar entre las 12:03 y las 12:07. El análisis preliminar de la información disponible indica que se trató de una oscilación local, que afectó principalmente a los sistemas eléctricos de España y Portugal. La segunda oscilación comenzó entre las 12:16 y las 12:22. Se trató de una oscilación interárea».
El informe incluye una cronología que relata que sobre las 12:33, «se observó un aumento de tensión en España, que conllevó un aumento similar en Portugal, y la frecuencia disminuyó [...] La tensión en la zona sur de España aumentó drásticamente, y consecuentemente también en Portugal. La sobretensión desencadenó una cascada de pérdidas de generación que provocaron una caída de la frecuencia del sistema eléctrico de la península ibérica». A continuación, los planes de defensa «se activaron pero no pudieron evitar el colapso del sistema eléctrico ibérico» y «las líneas aéreas de corriente alterna entre Francia y España fueron desconectadas mediante dispositivos de protección contra la pérdida de sincronismo» y como consecuencia, «todos los parámetros del sistema eléctrico español y portugués colapsaron, y las líneas HVDC entre Francia y España dejaron de transmitir energía».[76]
El objetivo del comité de expertos hasta el último informe de octubre de 2025 es identificar la causa de esa desconexión y el motivo de por qué los Planes de Defensa del Sistema no fueron capaces de atajar lo ocurrido para evitar el apagón.[77]
El 20 de marzo de 2026 ENTSO-E publicó el último informe relacionado con el apagón en España y Portugal. El análisis final indica que el colapso del sistema eléctrico fue un fenómeno causado por múltiples factores, técnicamente corregible con medidas de control de voltaje.[78][79]
Causas e hipótesis del apagón
Causas confirmadas
El informe final del panel de expertos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad concluyó que el apagón fue consecuencia de una compleja cadena de eventos, descartando la existencia de una única causa. Según el análisis, el sistema eléctrico experimentó una combinación de perturbaciones que derivaron en un proceso de inestabilidad progresiva.[80][81][82]
Entre los factores identificados se encuentran oscilaciones y variaciones de tensión, una elevada sensibilidad del sistema ante cambios en los intercambios internacionales y en la generación, así como la desconexión en cascada de instalaciones de generación, que redujo rápidamente el par de sincronización del sistema y condujo a la pérdida de sincronismo.[80][83]
Asimismo, la actuación de los mecanismos automáticos de protección y control, incluyendo desconexiones de generación y medidas sobre las interconexiones internacionales, contribuyó a la propagación del incidente, en un contexto en el que la red presentaba una limitada capacidad para absorber perturbaciones de forma simultánea.[80][84]
El análisis concluyó que esta secuencia de eventos llevó al sistema a un punto de no retorno, provocando un colapso generalizado del suministro eléctrico en la península ibérica.[80][84][83]
Hipótesis descartadas
Ciberataque
Una de las posibles causas que se investigaron fue la hipótesis de un ciberataque, es decir, un ataque informático o fallo en la seguridad informática que hubiera afectado a alguna parte del sistema eléctrico. En los momentos posteriores al incidente, Red Eléctrica de España (REE), descartó de forma preliminar que sus sistemas hubieran sido comprometidos, si bien se señaló que la complejidad del sistema eléctrico, con múltiples instalaciones de generación y distribución, impedía excluir completamente esta hipótesis sin un análisis más amplio. En este contexto, organismos especializados como el Instituto Nacional de Ciberseguridad y el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas llevaron a cabo investigaciones adicionales.[85][86]
Diversos organismos, como el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el Centro Criptológico Nacional (CCN), el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) y el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas (CNPIC), llevaron a cabo investigaciones técnicas, mientras que la Audiencia Nacional abrió diligencias para determinar si el apagón pudo haber sido consecuencia de un acto de sabotaje informático.[86][87]
El 20 de marzo de 2026, el informe final del panel de expertos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad concluyó que no existían indicios de intrusión o manipulación maliciosa en los sistemas eléctricos o de control, descartando así la hipótesis del ciberataque. Esta conclusión coincidió con las evaluaciones de organismos nacionales como el Centro Criptológico Nacional y el Instituto Nacional de Ciberseguridad, que tampoco detectaron evidencias de sabotaje digital.[80][88][89]
Falta de inercia
Otra de las hipótesis planteadas fue que el sistema eléctrico presentaba una falta de inercia, es decir, una menor capacidad para estabilizar la frecuencia ante perturbaciones debido al peso creciente de generación no síncrona, como la solar y la eólica. Diversos análisis iniciales señalaron que las fuentes síncronas —como la hidráulica, nuclear o de gas— aportan inercia al sistema, mientras que las renovables conectadas mediante electrónica de potencia no lo hacen de forma natural, lo que podría afectar a la estabilidad si no se compensa con otras tecnologías o mecanismos de control.[90][91]
El 20 de marzo de 2026, el informe final del panel de expertos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad descartó la inercia como causa del apagón. El análisis concluyó que, incluso con valores de inercia significativamente mayores, la pérdida de sincronismo del sistema no se habría evitado dada la secuencia de eventos, debido a la rápida reducción del par de sincronización provocada por la desconexión en cascada de generadores, que llevó al sistema a un punto de no retorno.[80][92]
Algunos expertos señalaron previamente que la falta de inercia no constituía el factor determinante del incidente y destacaron que el sistema contaba en ese momento con aportaciones de inercia procedentes de tecnologías síncronas y que se habían registrado situaciones anteriores con niveles similares o inferiores sin que se produjeran fallos de esta magnitud.[93][92]
Exceso de energía solar y falta de sincronía
Otra de las hipótesis planteadas fue la existencia de un desequilibrio entre la producción y la demanda eléctrica, con un posible exceso de generación, especialmente solar, que habría provocado aumentos de tensión y la desconexión automática de instalaciones para proteger el sistema. En este contexto, algunos análisis señalaron que una elevada penetración de generación renovable, combinada con limitaciones en la gestión del sistema, podría contribuir a episodios de inestabilidad.[94][95][96]
No obstante, el informe final del panel de expertos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad descartó que el apagón se debiera a un exceso de generación solar, indicando que el problema no radicó en el tipo de generación, sino en deficiencias en el control de tensión del sistema. Asimismo, concluyó que la pérdida de sincronismo no constituyó una causa inicial del incidente, sino una consecuencia de una cadena de eventos que incluyó oscilaciones, variaciones de tensión y desconexiones en cascada de generación.[80][83]
«Fenómeno atmosférico inusual» alertado por REN
El operador de la red eléctrica portuguesa REN informó inicialmente de que el corte se habría debido a un «fenómeno atmosférico inusual» en España, que habría provocado oscilaciones en las líneas de alta tensión e interferido en la sincronización entre sistemas eléctricos. Asimismo, señaló que la normalización completa de la red podría requerir hasta una semana.[97]
Posteriormente, algunos análisis del sector señalaron que fenómenos meteorológicos o variaciones de producción renovable podrían haber contribuido a generar oscilaciones en la red eléctrica, en un contexto de elevada penetración de generación solar y eólica, lo que puede aumentar la sensibilidad del sistema ante desequilibrios entre oferta y demanda.[98][95]
Sin embargo, la Agencia Estatal de Meteorología indicó el 29 de abril que no se registraron fenómenos meteorológicos inusuales ni cambios bruscos de temperatura en la jornada del apagón.[99]
Incendio en Francia
El operador de la red eléctrica portuguesa REN mencionó inicialmente la posibilidad de que un incendio en el sur de Francia, entre Perpiñán y el este de Narbona, que habría afectado a una línea eléctrica de alta tensión, pudiera estar relacionado con el apagón.[100]
Sin embargo, el gestor de la red de transporte de electricidad francesa, RTE, negó que se hubieran producido incendios en la zona afectada, desmintiendo dicha hipótesis a través de sus canales oficiales.[101][102]
Áreas afectadas
Las zonas afectadas han sido la península ibérica (España peninsular, Portugal continental y Andorra) y el sur de Francia. Aunque algunos medios publicaron que ha habido reportes de cortes de energía en Alemania, las autoridades de ese país dijeron que la electricidad se encuentra funcionando de manera estable y que, gracias a la seguridad que brinda su sistema de suministro altamente redundante, es muy improbable que las fallas originadas en España lleguen a afectarles.[103] La España extrapeninsular (los archipiélagos de Canarias y Baleares, así como Ceuta y Melilla),[104] los archipiélagos portugueses (Madeira y Azores)[105] y Gibraltar,[106] no se vieron afectados, aunque horas después de iniciarse el apagón, en torno a las 18:06h hora local, se produjo una congestión de los sistemas de red y falta de insuficiencia, muy posiblemente, en los generadores que mantenían los sistemas operativos, Internet; tanto vía fibra óptica, coaxial, redes móviles, telefónica y de línea externa, telefonía y bancarios en Canarias y Baleares, los cuales dejaron de funcionar en ese mismo instante y posteriormente tuvieron varios fallos de conexión reflejados en caídas de servicio temporales, que se alargaron incluso hasta el miércoles 30 de abril.[107][108]
Portugal

En Portugal, el apagón paralizó el metro de Lisboa, los trenes y los semáforos. Las redes móviles también experimentaron graves limitaciones, en particular las llamadas de voz con datos. Los hospitales recurrieron a generadores para mantener sus operaciones.[109][110] Los trenes de cercanías de Fertagus se detuvieron en las estaciones y se desplegó más policía para solucionar los problemas de tráfico causados por la avería de los semáforos.[111]
El aeropuerto de Lisboa operó con limitaciones y cerró alrededor de las 13 horas. Los aeropuertos de Oporto y Faro conectaron la energía a generadores.[112] El gabinete del primer ministro Luís Montenegro celebró una reunión de emergencia por el apagón, a la vez que afirmó sobre un posible «origen del apagón en España».[113] Alrededor de las 21:38 GMT se permitió el despegue de los vuelos nocturnos en el aeropuerto de Lisboa.[114]
Los hospitales recurrieron a generadores para mantener sus operaciones.[115] A las 14.00 horas, el Hospital de Santa María, en Lisboa, suspendió toda la actividad programada y activó el plan de contingencia, tras revaluar la situación.[111] La empresa Águas de Portugal pidió a la población mucha moderación en el consumo de agua, ya que el apagón supone que no hay energía necesaria para transportarla.[116]
La Liga Portuguesa de Fútbol anunció la postergación del partido del Casa Pia contra el Estoril Praia, por la 31.ª jornada de la Primeira Liga, así como de los dos partidos de Segunda Liga previstos para el 28 de abril, debido a la falta de energía.[117][118] El apagón también provocó el aplazamiento del juicio a Mário Machado y Rui Fonseca e Castro, dos detenidos durante una manifestación no autorizada durante las celebraciones del 25 de abril.[119] También se informo que el debate entre el actual primer ministro portugués, Luís Montenegro, y el líder de la oposición, Pedro Nuno Santos, que estaba previsto para la noche del día 28, en el marco de la preparación para elecciones parlamentarias previstas para el 18 de mayo, habría sido pospuesto.[120]
A las 18.00 horas las gasolineras Galp cerraron, abasteciendo únicamente a vehículos de emergencia.[121] A las 20:00 horas se reconectaron al servicio de electricidad estable varias zonas del norte de Portugal, incluidas algunas zonas de Matosinhos, Penafiel y Marco de Canaveses, así como en algunas zonas de Abrantes, Sardoal, Golegã, Torres Novas y Mação.[122] Un rato más tarde, partes de Coimbra se empezaron a volver a alumbrar, así como la Gran Lisboa, incluidas Odivelas, Alvalade, Marvila, Sete Rios y el Parque das Nações.[111]
Finalmente, el servicio se restableció por completo en Portugal el 29 de abril.[123]
Fallecidos
Al menos una persona falleció como consecuencia del apagón en Portugal. La víctima, de 77 años, estuvo conectada a un respirador mecánico en su domicilio las 24 horas del día. Según el canal de televisión estatal RTP, el respirador se quedó sin batería y el Servicio Nacional de Emergencias Médicas no llegó a tiempo para auxiliarla.[124][125]
España

Las autoridades españolas informaron que las centrales nucleares del país fueron desconectadas automáticamente de la red debido a la pérdida de suministro eléctrico.[126] Los servicios de telecomunicaciones e internet también se vieron afectados, y NetBlocks indicó que las conexiones web se redujeron a tan solo el 17 % del uso normal.[127] Asimismo, los datos de la red nacional mostraron que la demanda nacional se redujo drásticamente alrededor de las 12:15 horas, de 27 500 MW a casi 15 000 MW.[128]
La actividad del país quedó detenida en su totalidad, desde las Cortes Generales[129] al torneo de tenis Mutua Madrid Open 2025.[130][131] Las comunidades autónomas de Madrid, Castilla-La Mancha, Aragón, Galicia y Comunidad Valenciana solicitaron la suspensión de clases al día siguiente y la retirada de los alumnos al momento del apagón.[132]
En Sierra Nevada tuvieron que rescatar a 16 personas atrapadas en un teleférico que había dejado de funcionar por el corte repentino de la luz.[133]
A consecuencia del apagón, el Consejo de Ministros de España acordó la aprobación el 29 de abril de un acuerdo preventivo para liberar tres días de reservas estratégicas de productos petrolíferos.[134]
Poco antes de las 19 horas, comenzó a restablecerse el suministro eléctrico en varias zonas de Cataluña, Aragón, País Vasco, Galicia, Asturias, Navarra, Castilla y León, Extremadura y Andalucía.[27]
Tres días después del apagón seguían sin funcionar los servicios de teleasistencia a personas vulnerables en varias comunidades autónomas, lo que se conoce como el «botón rojo» con el que avisar en caso de ayuda inmediata. En algunos casos el sistema siguió funcionando hasta que se acabó la batería del dispositivo. Una vez reiniciado había que configurarlo y muchos usuarios no sabían cómo hacerlo, por lo que técnicos del servicio tuvieron que acudir casa por casa a reiniciarlo.[135][136][137]
Red ferroviaria
Los mayores episodios de crisis durante el apagón se dieron en la Red Ferroviaria de Interés General y en el resto de ferrocarriles, como las redes de metro. Todos los trenes se quedaron sin alimentación eléctrica y a la deriva en la vía hasta detenerse, sin poder moverse ni encenderse una vez detenidos. Esto provocó que decenas de trenes quedaran parados en zonas poco pobladas o de difícil acceso, y, en el caso de los metros, en mitad de túneles sin apenas iluminación.[138]

Las principales labores de rescate durante el apagón se orientaron a evacuar a los 35 000 pasajeros de los trenes desperdigados en la península.[139][140] De los 116 trenes afectados a las 12:30, a las 18:30 había 26 trenes sin evacuar y a las 0:00 quedaban 7.[141] Fue especialmente llamativo el caso de un tren atrapado en mitad de los túneles de Pajares.[142] Ante la cancelación de todos los trenes durante el 28 de abril por parte de Adif, algunas estaciones colapsaron de pasajeros y quedaron abiertas por la noche para alojar a los afectados.[143]
Durante dicha jornada, muchos usuarios compartieron por medio de las redes sociales varias imágenes y videos del servicio de trenes durante el apagón, ya sea desde fuera o en el interior de estos.[144][145]
Los aeropuertos, por su parte, funcionaron con relativa normalidad gracias a que contaban con generadores, si bien se cancelaron 344 vuelos de los 6000 previstos.[139][146]
Baleares
En Baleares no se registró ninguna incidencia debido a la interrupción del suministro eléctrico peninsular. La línea interpeninsular que conecta con Red Eléctrica a Mallorca, vía marítima, quebró justo a las 12:33h, por el apagón peninsular. Al hacerlo, las centrales regionales, como la central térmica de Es Murterar, en el norte de Mallorca, «que solo se utiliza en casos de emergencia» se activó.[147] La central térmica de Cas Tresorer o Son Reus, en Palma de Mallorca, entre otras, siguieron su curso. Estas centrales aumentaron la potencia para abastecer la demanda, en cada isla por individual (al ser una red al 93 %, aproximadamente, la que proviene de generación independiente) y/o en cooperación por las diferentes tramos de conexiones que conectan Ibiza, Formentera y Menorca, compaginando, según fuentes de Endesa y la televisión IB3.[148]
Una vez se ha restablecido el suministro eléctrico a nivel nacional a lo largo de la madrugada del martes 29, se abren el «POLO1 a las 14:14 y POLO2 14:45», que conecta la línea interpeninsular con Mallorca, siendo así una de las últimas de todas las líneas eléctricas en restablecerse tras el apagón peninsular. Esta línea, cabe aclarar que había sido desonectada internamente, con la isla, por seguridad, tras la caída del servicio.[149]
A la tarde del lunes 28 de abril, fueron las horas más críticas en el sector de telecomunicaciones (tanto regional como nacional), justo a las 18:06 horas, irrumpía un apagón total en las telecomunicaciones (fibra óptica, coaxial, redes móviles y línea de telefonía) dejaron de funcionar por completo repentinamente. Esta incomunicación total duró 2 minutos, donde se vieron afectas prácticamente todas las islas, al haber quedado irrumpido, muy presumiblemente, el suministro de baterías o generadores peninsulares en las diferentes centrales (por la dependencia que supone), y por la larga extensión del apagón nacional (que ya estaba durando más de 6 horas en este momento).[150][151]
Tras dos minutos de total incomunicación, volvió solamente la fibra óptica (Wifi-Ethernet de los hogares), posiblemente por un reinicio, parada de baterías (SAI-UPS) o generadores restablecidos en la península ibérica, de sus diferentes centrales de telecomunicación. Cabe destacar que tampoco funcionaban correctamente los bancos y pagos por transferencia electrónica, por lo que los comercios abiertos recurrieron al pago en dinero efectivo a sus clientes, como en prácticamente toda España, la situación, similar.[152]
Estas consecuencias de incomunicación vinieron acompañadas de la activación Protocolo de Seguridad PLATERBAL de las Islas Baleares, en el Nivel 0, al no haberse restablecido por completo y haber cortes momentáneos muy frecuentes. El número de emergencia 061 dejó de estar operativo durante la crisis del apagón, y el Gobierno autonómico junto al Equipo de Emergencias redirigió estas al 112 a la ciudadanía. Por persistencia en la incomunicación vía telefónica, se activó el Nivel 1, hecho que reunió al Gobierno regional durante toda la madrugada para hacer un seguimiento de la situación.[153][154][155][156][157][158]

Sobre las 18:27 horas, aproximadamente, regresaron las telecomunicaciones de manera local vía telefónica, sin línea de datos, aunque en la mayoría del territorio no fue así hasta las 7 de la mañana siguiente, el martes 29 de abril, cuando empezó a operar finalmente tanto la línea telefónica junto a la de datos.[159]
Ya pasada la jornada, el martes quedó desactivado el protocolo PLATERBAL y progresivamente las telecomunicaciones fueron siendo restablecidas de manera paulatina y lenta (bandas 3G, H+, 4G, 5G), como en el resto de España, aunque en Baleares quedó restablecido sobre las 10:00 horas, dependiendo de la localidad y compañía residente.[160][161][155][159][162]
Los vuelos en el Aeropuerto de Son Sant Joan (Palma) reportaron hasta 12 incidencias con la península vía aérea, aunque en líneas generales operaron con normalidad.[163]
Por su parte, en el Puerto de Palma tampoco se reportaron incidencias destacables, agradeciendo reservas por el comienzo de la temporada. Algunas empresas locales de Menorca se vieron afectadas por productos que no alcanzaban la isla.[164]
Fallecidos
Como consecuencia del apagón, se notificaron varios fallecimientos en distintas zonas de España, algunos de los cuales fueron posteriormente vinculados al corte de suministro eléctrico y sus efectos indirectos.[165]
En Alcira falleció una mujer de 46 años que dependía de un dispositivo de ventilación mecánica.[166] En Madrid, una mujer de 52 años murió en un incendio doméstico provocado por una vela utilizada durante el apagón, que además causó intoxicaciones por humo en varias personas.[167][168]
En Taboadela, tres miembros de una misma familia fallecieron por Intoxicación por monóxido de carbono procedente de un generador utilizado en interiores.[169] También se registraron otros fallecimientos en Basauri y en Castilla y León, en circunstancias relacionadas con la interrupción del suministro eléctrico, según las investigaciones en curso.[170]
Andorra
El proveedor de electricidad andorrano, Forces Elèctriques d'Andorra, informó que el corte de suministro eléctrico procedente de España afectó al principado durante unos segundos.[171] Un sistema de recuperación automática conectó la red eléctrica andorrana a la francesa.[172] El operador de telefonía e internet Andorra Telecom informó de un corte similar en la conexión a internet.[173][171]
Francia

El operador del sistema de transmisión eléctrica, RTE, informó de un corte de energía que duró casi una hora en el País Vasco francés.[174][175]
Otros
En Reino Unido, Países Bajos, Italia, Alemania y Bélgica, ciertos informes reportaron breves cortes del suministro eléctrico, todos ellos en paralelo al ocurrido en la península ibérica.[176][177][178]
También en Marruecos, proveedores de Internet como Orange experimentaron problemas debido a que sus servidores en España estaban fuera de línea.[179]
Además, en Groenlandia sufrieron algunas consecuencias en conectividad en telecomunicación, según reportes locales, debido a la dependencia de equipos que conectan con las islas Canarias, y que estas se vieron igualmente afectadas en esos mismos; como los residentes en Marruecos, Baleares, Ceuta y Melilla, junto a la península ibérica. El operador Tusass confirmó este hecho, siendo una de las principales distribuidoras de la zona.[180][181][182][183]
Reacciones
Reacción institucional inmediata
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional por el apagón.[128]A nivel autonómico y municipal, las instituciones activaron sus planes de emergencia y constituyeron gabinetes de crisis.[184][185]Diversos gobiernos autonómicos solicitaron la activación del nivel 3 de emergencia, lo que supuso la centralización de la gestión en el Ministerio del Interior, mientras que otras comunidades optaron por gestionar la situación de forma autónoma.[186][187]
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, solicitó la intervención del Ejército ante la situación generada por el corte de suministro.[188]
Gestión del sistema y respuesta técnica

Ante la falta inicial de una explicación definitiva sobre las causas del apagón, el Gobierno reunió a Red Eléctrica de España y a las principales compañías eléctricas para recabar información técnica detallada sobre el incidente.[85]El Ejecutivo convocó asimismo al Consejo de Seguridad Nacional para evaluar la situación y anunció la elaboración de dos informes independientes: uno a cargo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y otro solicitado a la Comisión Europea.[189]
Se constituyó además un comité multidisciplinar integrado por representantes de distintos organismos, entre ellos el Departamento de Seguridad Nacional, el CNI, el Estado Mayor de la Defensa, el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, la Subdirección General de Seguridad Digital y el Consejo de Seguridad Nuclear, con la previsión de incorporar a la CNMC y a agentes del sector eléctrico.[85]
Sector eléctrico y empresas
La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica, que agrupa a compañías como Iberdrola, Endesa y EDP, criticó la falta de explicaciones técnicas detalladas por parte de Red Eléctrica de España y reclamó mayor transparencia en el proceso de investigación. La organización defendió que las desconexiones de generación se produjeron de acuerdo con los protocolos establecidos ante situaciones de inestabilidad de la red.[190]
En el foro CREO 2025, representantes de Iberdrola España y Endesa señalaron que la responsabilidad de garantizar la estabilidad del sistema recae en el operador del sistema y subrayaron la necesidad de una investigación independiente que determine las causas del apagón y proponga mejoras estructurales.[191][192]
Debate sobre la energía nuclear
Tras el apagón, se intensificó el debate público y político sobre el modelo energético en España y la composición del mix eléctrico. Diversos sectores defendieron posiciones contrapuestas en relación con el papel de la energía nuclear y las energías renovables en la estabilidad del sistema eléctrico. Los defensores de la energía nuclear argumentaron que el incidente evidenciaba riesgos asociados a una elevada dependencia de fuentes renovables variables, como la solar y la eólica.[193][194][195] Por su parte, la Unión Española Fotovoltaica defendió que la tecnología solar es madura y puede contribuir a la estabilidad del sistema si está adecuadamente integrada.[28][196]
El presidente del Gobierno afirmó que no existía un problema de exceso de energías renovables y señaló que las centrales nucleares, que se encontraban parcialmente inactivas en el momento del incidente, requirieron aportes de energía para mantener su funcionamiento técnico.[197]El Consejo de Seguridad Nuclear indicó que, tras el apagón, las centrales activaron el protocolo de emergencia SCRAM, que detiene la reacción nuclear, y que disponen de sistemas de alimentación de emergencia para garantizar la seguridad y el posterior restablecimiento de la operación.[198]
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, vinculó el debate energético con la política de cierre de centrales nucleares y defendió la prolongación de su vida útil, argumentando su papel en la seguridad del suministro y en la estabilidad de precios.[199][200] El Gobierno del Partido Socialista Obrero Español mantuvo su posición a favor del cierre progresivo de las centrales nucleares en el marco del acuerdo alcanzado en 2019 con las compañías eléctricas, defendiendo la transición hacia un sistema basado en energías renovables, almacenamiento e hidrógeno verde.[201][202][203][204]
Opinión pública
Una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicada el 3 de mayo de 2025, indicó que una mayoría de los encuestados consideró insuficiente la información proporcionada por el Gobierno en relación con el apagón.[205]
Reacción internacional
Unión Europea: la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, habló con el presidente español Pedro Sánchez y publicó en X (antes Twitter): «He reafirmado el apoyo de la Comisión Europea en el seguimiento de la situación con las autoridades nacionales y europeas y nuestro Grupo de Coordinación Eléctrica. Coordinaremos esfuerzos y compartiremos información para ayudar a restablecer el sistema eléctrico, y acordamos permanecer en estrecho contacto».[206][207]
Ucrania: el Gobierno de Volodímir Zelenski ofreció su ayuda dada la «amplia experiencia» que ha adquirido a lo largo de la invasión rusa a Ucrania, ya que su infraestructura eléctrica había sido objeto de grandes ataques.[208][209][210]
Medidas técnicas y regulatorias posteriores
En los meses posteriores al apagón, se impulsaron cambios regulatorios y técnicos para mejorar la estabilidad del sistema eléctrico. Entre ellos, se previó la participación progresiva de las energías renovables en el control de la tensión de la red a partir de 2026, mediante la actualización del servicio de control de tensión del sistema eléctrico.[211][212][213]La tramitación de la normativa por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) se prolongó en el tiempo, por lo que el sistema continuó operando de forma transitoria con mecanismos de refuerzo de la red.[214]
Investigación y responsabilidades
Comisión de Investigación del Senado
El 12 de junio de 2025 se constituye la Comisión de Investigación sobre la Interrupción del Suministro Eléctrico y de las Comunicaciones el 28 de abril de 2025, adscrita a la XV Legislatura del Senado de España, con el fin de analizar causas técnicas, operativas y organizativas que llevaron al apagón y evaluar la actuación del Gobierno, de Red Eléctrica de España (REE) y de otras entidades implicadas (operadores, empresas eléctricas, reguladores).[215][216]
Desde el 23 de julio se han celebrado comparecencias de acuerdo a un plan de trabajo previamente aprobado, con lista de comparecientes propuesta por los distintos grupos que constituyen la comisión. Han participado expertos energéticos y responsables empresariales como la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, cuya comparecencia fue solicitada por PSOE, PP y Vox.[217]
El profesor José Manuel Clamagirand García, director de Agua y Medio Ambiente de Sener, hizo la primera comparecencia y argumentó falta de planificación ante estos problemas de tensión eléctrica y de un control técnico que debía haber aplicado Red Eléctrica, para que ese día estuvieran activas otras energías reversibles como la hidroeléctrica.[218]
El 4 de septiembre comparecieron Jorge Antonio González Sánchez, director de Energía y Proyectos de Losán y el ingeniero industrial Fernando Ley Llano. En la misma comparecencia se hizo referencia a la participación de Ley Llano el 11 de marzo en el Congreso de los Diputados en una comisión sobre el Proyecto de Ley de Industria y Autonomía Estratégica, donde el experto ya advirtió de las deficiencias energéticas en España, en concreto de la ejecución incorrecta del proceso de descarbonización energético y de los problemas de Red Eléctrica para asumir la cantidad de energía necesaria, sin contar con las nucleares, que llevarían a un apagón.[219][220]
El 18 de septiembre compareció Marta Castro Pérez-Chirinos, directora de Regulación de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (AELEC), quien acusó como único responsable a Red Eléctrica, por su falta de previsión ante las necesidades de capacidad síncrona en el sistema, que llevó al cero eléctrico. Según la experta, los días 16, 22 y 24 de abril de 2025 ya se registraron incrementos de tensión en la red de transporte eléctrica, que debieron provocar medidas de prevención ante el apagón.[221]
El 25 de septiembre compareció Manuel Fernández Ordóñez, doctor en Física Nuclear. El experto también señaló a Red Eléctrica como la entidad responsable de regular las tensiones que desencadenaron la sobretensión generalizada y afirmó que la crisis no se debió al peso creciente de la energía solar y eólica, sino al rezago estructural y regulatorio de la red eléctrica española, junto a decisiones de operación de REE.[222][223]
El 23 de octubre compareció Manuel García Hernández, director general de Política Energética y Minas. En su declaración afirmó que Red Eléctrica no comunicó al Ministerio para la Transición Ecológica que pudiera haber un riesgo de interrupción del suministro eléctrico los días previos al apagón, pese a que el 22 de abril sí registraron variaciones de tensión que, según indicó el operador, son frecuentes de manera aislada, pero poco habituales de forma simultánea y provocaron desconexiones puntuales. En su declaración también contradijo a Red Eléctrica y afirmó que el Ministerio no le ha ordenado la operación reforzada, estado en el que opera desde el 28 de abril.[224][225]
El 12 de febrero de 2026 comparecieron José Damián Bogas Gálvez, consejero delegado de Endesa y Mario Ruiz-Tagle Larraín, consejero delegado de Iberdrola España. En su declaración, José Damián Bogas Gálvez afirmó que las semanas anteriores se habían detectado varios avisos de problemas de control de la tensión. Por su parte, Mario Ruiz-Tagle Larraín aseguró que la única causa del apagón fue un error de planificación el 28 de abril.[226][227]
Investigación de la CNMC
El 17 de abril de 2026, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) anunció la incoación de expedientes sancionadores a Endesa, Naturgy, Iberdrola, Red Eléctrica y Repsol, entre otras empresas, en el marco de su investigación sobre el apagón eléctrico de 2025, tras detectar posibles indicios de incumplimientos en el funcionamiento del sistema eléctrico. El organismo señaló que el incidente analizado tuvo un origen multifactorial y que los procedimientos abiertos no implicaban una atribución directa de responsabilidad ni de causalidad del apagón a las empresas investigadas.[228][229]
Comisión de investigación del Congreso
La creación de una comisión de investigación sobre el apagón eléctrico de la península ibérica de 2025 fue impulsada en el Congreso de los Diputados en 2025, a partir de iniciativas parlamentarias destinadas a analizar las causas del incidente y sus posibles implicaciones técnicas y regulatorias. Durante este periodo, distintos grupos parlamentarios promovieron propuestas para la constitución de un órgano específico de investigación.[230][231][232]
En diciembre de 2025, los grupos parlamentarios alcanzaron un acuerdo para unificar las iniciativas existentes en una única comisión de investigación, con el objetivo de coordinar los trabajos y evitar duplicidades. Según lo acordado, la comisión inició la organización de su plan de trabajo y la propuesta de comparecientes, con previsión de comenzar las sesiones durante el siguiente periodo ordinario de sesiones, a partir de enero de 2026.[233][234]
En abril de 2026, durante comparecencias en la comisión de investigación del Congreso de los Diputados, directivos de Iberdrola, Endesa y Naturgy afirmaron que Red Eléctrica de España habría operado el sistema «al límite de seguridad» el día del apagón, y señalaron la existencia de indicios previos de inestabilidad que, a su juicio, no habrían sido gestionados adecuadamente. Asimismo, sostuvieron que la posterior aplicación de la denominada «operación reforzada», basada en un mayor uso de generación síncrona, evidenciaría posibles deficiencias en la planificación previa del sistema eléctrico. Estas declaraciones se produjeron en el marco de las investigaciones parlamentarias y regulatorias abiertas tras el incidente.[235]
Asimismo, en el plan de trabajo de la comisión están previstas las comparecencias de responsables de Redeia (Red Eléctrica), del Gobierno de España y de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).[236]
Véase también
Notas
- Red Eléctrica de España (REE) puntualizó que los datos publicados en su web tras el apagón no eran completamente precisos ni consistentes. La compañía explicó que los sistemas de telemedida se congelaron durante el incidente, lo que afectó la fiabilidad de las mediciones. A pesar de ello, REE decidió mantener esos datos en su portal público por razones de transparencia[60]