Arruego (linaje)
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| Etnicidad | Alto Aragón | |
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| Tipo | Linaje | |
| Lealtad | Corona de Aragón y Monarquía española | |
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| Regiones actuales | Huesca y Zaragoza | |
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| Periodo | Desde el siglo XV | |
El linaje de los Arruego es una familia infanzona con Casas en Calatayud y Panticosa desde el siglo XV, Leciñena desde al menos 1451, Valencia desde 1625, Perdiguera desde 1736 y Zuera desde 1771.
Como se indica más adelante, en realidad, Arruego no es sino una de las dos vertientes en las que diversificó el apellido, moldeado por las particularidades lingüísticas de sus asentamientos, frente a Royo, que se erige posiblemente como la forma primigenia. De este modo, Arruego y Royo constituyen una unidad de linaje indivisible, pues a pesar de su divergencia fonética, comparten un mismo sustrato etimológico, cuya identidad queda validada por la plena convergencia de las fuentes documentales y las armerías heráldicas.
La realización de un estudio exhaustivo sobre la variante Royo entraña una gran complejidad metodológica, ya que esta denominación tiende a confundirse con otros linajes homónimos que carecen de vínculo genealógico con la estirpe de los Royo-Arruego, por ello nos centramos en la acepción Arruego y la rama Royo de la que conocemos, ya sea por la Heráldica o la documentación, que constituía una unidad de linaje con los Arruego.
Sus más antiguos asentamientos documentados se producen en Leciñena y Calatayud (ambas en la provincia de Zaragoza), desde donde se extendió a Panticosa en el Valle de Tena, donde todavía se conserva su Casal con el escudo de armas del linaje.
El nombre del linaje podría tener un mismo origen en sus dos acepciones:
- Arruego: vendría de los numerosos lugares del tercio norte de la provincia de Huesca que atestiguan topónimos en los que aparecen los antiguos adjetivos masculinos Ruebo, Arruebo, Ruego o Arruego, derivados a su vez del étimo latino Rubeum, que significa "rojizo"[1](esta es la razón por la que en ocasiones el linaje aparezca documentado indistintamente en las formas Arruego y Arruebo). Un ejemplo claro de esta toponimia es el pico Mondarruego o Monte Arruego (2.847 m.) en el Valle de Ordesa y que, ciertamente, presenta una tonalidad ocre o rojiza al atardecer.[nota 1]
- Royo: esta acepción Royo, significó también en el aragonés antiguo rojizo.[2]Por tanto, existe una base filológica sólida para considerar ambos apellidos como ramas de un mismo tronco familiar.
Implantación en el Fogaje de 1495
Bajo la denominación Royo son innumerables los fuegos y poblaciones donde se censan familias con dicho apellido en el Fogaje de 1495,[3]siendo imposible discernir, cuáles pertenecían a este linaje. Pero en su acepción Arruego, son tan solo cinco las poblaciones que albergan miembros de este linaje distribuidos en nueve fuegos en total:
- Leciñena (Zaragoza): 4 fuegos (Domingo Aruego, Johan de Arruego, García de Arruego y Ximeno de Arruego);
- Alcubierre (Huesca): 1 fuego (Domingo Darruego);
- Panticosa (Huesca): 2 fuegos (Johan Aruego y la viuda Gracia Arruego);
- Piedrafita de Jaca (Huesca): 1 fuego (Ramón Arruego);
- Sandiás (Huesca): 1 fuego (Martín Arruego);
Se aprecia claramente que el núcleo Leciñena-Alcubierre, vecinas entre sí (aunque en la actualidad pertenecen a provincias distintas), albergaban el mayor número de miembros de este linaje, mientras que la rama de Calatayud, sin embargo, ya ha desaparecido en los tiempos del fogaje.
Rama de Calatayud-Panticosa-Valencia-Zuera
El Diccionario Heráldico de Aragón de Bizén d'O Río,[4]recoge dos escudos distintos para la rama del apellido Royo de Calatayud.
- Las armas primitivas y más antiguas: en campo de oro, un monte de gules, con plantas de sinople y encima un lucero de azur de diez rayos. Este escudo primigenio del linaje, protagonizado por ese monte rojo, evoca una génesis ligada a los accidentes del relieve y su cromatismo rojizo, estableciendo un puente simbólico con la raíz etimológica que da nombre a la estirpe;
- Las concedidas a Juan Royo Bonet, vecino de Calatayud, por Juan II (rey de Aragón entre 1458 y 1479): en campo de oro, un lobo de sable, y a cada canto del escudo un corazón atravesado por dos flechas de oro, y en lo alto, una estrella de ocho puntas de gules. Como nexo iconográfico fundamental entre ambas armerías, destaca la presencia del lucero, o estrella de múltiples rayos, situado en el jefe de ambos escudos, actuando como un sello de identidad compartido;
Este segundo escudo es el que todavía se conserva en el actual Casal que los Arruego disponen en Panticosa, lo que además podemos confirmar documentalmente a través del expediente de infanzonía instruído por José Arruego, vecino de Zuera (Zaragoza) en 1771,[5]quien dice descender del casal de su linaje en el lugar de Panticosa con palacio y solar conocido. Aporta la Ejecutoria de infanzonía ganada en 1625 por su pariente Luis Ignacio Royo o Arruego, vecino de Valencia.
Es muy interesante la alegación que realiza el pretendiente, pues asegura que los Royos ó Arruegos es un mismo Apellido, y resultan de los testigos, que en la lengua antigua Montañesa se llamaban Arruegos, que es lo mismo que Royos ...; además, en otro pasaje se describen las armas exhibidas en Panticosa: en lo alto del escudo una estrella con ocho rayos y debajo de la estrella dos corazones, cada uno con dos saetas travesados, y debajo de dichos dos corazones un lobo en medio. Esta descripción coincide exactamente con las armas concedidas por Juan II a la rama de Calatayud, de la que forzosamente debía descender el casal de Panticosa.
En consecuencia, a la vista de todo lo anterior, disponemos de una triple confirmación de la unidad de los linajes Arruego y Royo: a) una heráldica plenamente coincidente, entre los casales de Calatayud y Panticosa; b) una reafirmación documentada en el expediente de infanzonía de 1771 sobre la unidad de los linajes Arruego y Royo (es un mismo apellido), y finalmente, c) el análisis filológico coincidente entre las acepciones Arruego y Royo.
Rama de Leciñena-Perdiguera
Otra rama de los Arruego se asienta en Leciñena entre 1374 (cuando en una relación de todos los vecinos de la población no aparece ningún Arruego),[6]y el 21 de enero de 1451 cuando se documenta en Leciñena a Domingo Arruevo, con ocasión de una venta que realiza en nombre de la población de la que es Jurado.[7]
Dicho asentamiento se produce, en todo caso, antes de la concesión por Juan II de las armas citadas anteriormente a la rama de Calatayud,[nota 2]por lo que la rama de Leciñena es anterior e independiente a la de Panticosa (probablemente ambas descendía de Calatayud). Gracias a la cronología podemos deducir que esta rama de Leciñena utilizara el escudo primitivo de los Royo de Calatayud, o uno similar evolucionado a partir del mismo (en todo caso, diferente del concedido por Juan II a Juan Royo Bonet). Y así nos lo confirma d´O Río en su citado Diccionario (pág. 44) cuando describe las armas de los Arruego de Leciñena: en campo de azur, una peña de oro, de la cual sale una cascada de agua de azur y plata. Idénticas armas les adjudica Valero de Bernabé, en su Armorial del Reino de Aragón.[8]
Como se puede apreciar, las armas de Leciñena son ligeramente distintas a las primitivas de Calatayud, pero conservan la pieza principal, el monte, siendo sin duda una evolución del escudo tradicional.

En cuanto al uso de su heráldica, los Arruego mantuvieron una actitud de discreción sin lucir sus armas en la fachada del casal de Leciñena.[nota 3]A pesar de que ya en 1374 se documentaba la presencia de once infanzones en la localidad, no existe constancia de que este linaje, ni el resto de la nobleza local, hiciera ostentación exterior de sus blasones (al menos, durante los siglos XVI y XVII, y hasta bien entrado el siglo XVIII). Esta carencia de signos visibles fue la que alentó al Ayuntamiento a iniciar en 1790, un litigio contra aquellas familias que a partir de 1777 habían comenzado a colocar sus escudos. Los Arruego, sin embargo, no figuraron entre los demandados, por lo que la resolución de 1793, que ratificó la hidalguía de los afectados, no los menciona al no haber sido parte interesada en el proceso.[9]
Respecto a la descendencia de esta rama leciñenense, cabe señalar que, tanto d´O Río como Valero de Bernabé, indican que se extendió a la vecina Perdiguera, donde a través de su Archivo parroquial podemos constatar que efectivamente se asentaron allí en 1736, a través del matrimonio de Pedro Arruego Alfranca (Leciñena, 1721 - Perdiguera, 1783) con María Antonia Arruga Fustero (Perdiguera, 1717-1789) celebrado en Perdiguera el 12 de noviembre de 1736, de quienes nacieron un total de 6 hijos y 2 hijas, que extendieron el linaje por la población hasta la actualidad.[10]
Miembros destacados
- Domingo Arruevo. Es el miembro más antiguo documentado del linaje en Leciñena en 1451. Fue Jurado de la población, y concertó varias ventas con ocasión de su cargo;
- Pedro Arruebo. Señor de Lartosa (n. 1608). Protagonista de uno de los casos de brujería y posesión demoníaca más famosos de España, en el Valle de Tena entre 1637 y 1640;
- Juan de Arruego (n. Leciñena, 1600 - f. Zaragoza, 1673). Racionero de La Seo de Zaragoza. Destaca como investigador de historia. Mantuvo amplia correspondencia con otros eruditos de su tiempo, como Martín Carrillo, abad de Montearagón, el cronista Dormer, el canónigo Diego Salas, y otros. Entre sus trabajos de historia cabe reseñar una Noticia de la segunda jura del serenísimo señor don Juan de Austria (1672); Sumario de los frutos y rentas del arzobispado de Zaragoza y de las cargas anuales que paga (Zaragoza, 1647, con una nueva edición ampliada, Zaragoza, 1669); Libro de la canonical de Zaragoza (Zaragoza, 1636); Muerte del santo canónigo e inquisidor Pedro de Arbués; y, sobre todo, su Cátedra episcopal de Zaragoza (Zaragoza, 1653).[11]Se le enterró a la entrada del desaparecido claustro de La Seo (aún hoy se conserva su lápida en el zaguán del acceso actual a La Seo por la puerta de San Bruno).[12]