Artemis (burdel)
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| Artemis | ||
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| Localización | ||
| País | Alemania | |
| Localidad | Berlín | |
| Ubicación | Berlín, Alemania | |
| Información general | ||
| Construcción | 2005 | |
| Inauguración | Septiembre de 2005 | |
El Artemis es uno de los burdeles más grandes de Alemania, ubicado en Berlín. Fue inaugurado en septiembre de 2005, en un edificio de cuatro plantas que cuenta con piscina, saunas, cine y con capacidad de 120 prostitutas y más de 600 clientes.[1]
Algunos artículos de prensa han señalado que el nombre del burdel es un tanto blasfemo, ya que el nombre deriva de Artemisa, diosa de la mitología griega que se comprometía a permanecer virgen.[2]
El Artemis se encuentra cerca del extremo oeste de la avenida Kurfürstendamm, en una zona industrial de Charlottenburg, cerca de la estación de metro y ferrocarril de Westkreuz y a unos 0,5 km al sur del centro de congresos ICC. Está a poco más de 2 kilómetros del Estadio Olímpico de Berlín, famoso por albergar los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 y sede de varios partidos de la Copa Mundial de Fútbol de 2006.
Organización y propiedad
Artemis fue creado por el empresario turco Haki Simsek por unos 5 millones de euros.[1] Las primeras inversiones procedieron del financiero alemán Florian Homm.[3] Una crítica en una publicación alemana en línea escribió: "Aunque el exterior del edificio es tan erótico como un parque de oficinas corporativas, el interior es un extraño cruce entre Las Vegas de mediados de los 90 y una película británica cursi de 'Carry-On'".[2]
Artemis está organizado como un club de sauna, similar a otros burdeles alemanes: tanto los clientes como las prostitutas pagan una entrada y pueden utilizar las instalaciones durante 24 horas. La entrada cuesta 80 euros (40 para taxistas y pensionistas los domingos y lunes); media hora de sexo cuesta 60 euros.[4] La comida y las bebidas no alcohólicas están incluidas en el precio de la entrada. Las bebidas alcohólicas pueden adquirirse en el bar y cuestan a partir de 10 euros la cerveza.
En una noche normal trabajan 50 mujeres, la mayoría desnudas o casi desnudas, excepto ciertos días, como el miércoles, que es el "día de la lencería".[1][5] Las mujeres trabajan en dos turnos, que empiezan a las 11 y a las 19 horas.[3] Los servicios sexuales suelen incluir sexo oral sin preservativo y relaciones sexuales con preservativo.[3] El pago se entrega directamente a las mujeres después del acto; la casa no recibe tajada, sino que regula los precios y los servicios.
El burdel tiene 49 empleados,[6] además de las prostitutas, que oficialmente no son empleadas, pero tienen que seguir las normas de la casa en cuanto a servicios y vestidos.[1] Cada prostituta paga un impuesto previo de 30 euros al día al gobierno, que recauda el burdel.[3] Las mujeres son entrevistadas periódicamente por funcionarios de la oficina estatal de policía criminal.[3] Las prostitutas pueden alojarse en el burdel, alquilando habitaciones en la cuarta planta, que está vedada a los clientes.
Los clientes dejan en Artemis unos 25 millones de euros al año, de los que aproximadamente la mitad van a parar a las prostitutas. Los beneficios anuales de Artemis se estiman en 3 millones de euros.[3]
El grupo alemán de apoyo a las prostitutas Hydra ha respaldado el concepto de transparencia, pero se ha reservado su opinión hasta que puedan evaluarse las condiciones de trabajo de las mujeres.[2]
En Alemania existen varios clubes comparables, la mayoría en la zona norte de Fráncfort. Uno de ellos, Atlantis, cerró en 2004 tras problemas legales.