Empezó a pintar desde muy joven e inició su formación artística en la Academia de Bellas Artes de Sabadell y en la Escuela Massana de Barcelona, entre 1974 y 1978, así como en el Círculo Artístico de San Lucas. Más adelante, entre 1982 y 1986 completó su formación con estudios de litografía y grabado en Barcelona.[4] A finales de la década de los ochenta y principios de los noventa, sus obras, todavía muy pictóricas, eran composiciones de carácter geométrico con una evidente simplicidad formal y cromática, que hacían una interpretación personal del paisaje urbano. Las presentó en Sabadell, principalmente en la Academia de Bellas Artes y en la Galería Negro, donde la materia ya empezaba a ser un elemento importante de su lenguaje pictórico.[5][6][7] En 1993, a la pintura y la materia se añadían, además, la impronta dejada por diferentes herramientas y materiales y el collage, que acontecerían recursos técnicos destacados.[8] También participó en diferentes exposiciones colectivas, como las muestras Artistas sabadellencs por Bosnia (Museo de Arte de Sabadell, 1994) o Un mundo sin guerras (Ateneo de Cadaqués, 1996).[9][10]
En las diferentes series y colecciones que ha ido elaborando aparecen una serie de temas y conceptos transversales, como por ejemplo la evocación de la Mediterranía a partir de elementos históricos (el mundo clásico y mítico) y culturales. Son un buen ejemplo las obras de la serie Mediterráneas que en 1997 presentó en la Galería Rosa Ventosa de Barcelona.[11] La arquitectura también es un tema que ha aparecido en diferentes obras, sea como una estructura o como muestra de su fascinación por un periodo artístico y cultural determinado, como las que en 1996 mostró en la Galería Nido de Arte de Lausana.[12] El diálogo entre culturas es otro motivo recurrente, que se hizo muy presente en la exposición Entre una orilla y la otra de 2012 en la Fundación Bosch y Cardellach de Sabadell.[13]
Hay obras de Assumpció Oristrell en el Museo de Arte de Sabadell, entre las cuales figura el diseño para la cubierta de la revista Arraona que hizo en 1997.[14][15]
En 2016 fue autora, junto con la ceramista Maria Bosch, de un plato de arte para el Memorial Àlex Seglers.[16][17]