Autorretrato con un amigo
cuadro de Rafael Sanzio
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El Autorretrato con un amigo (también conocido como Doble Retrato) es una obra del artista italiano del Alto Renacimiento, Rafael Sanzio. Se data en los años 1518-1520,[1] y se exhibe en el Museo del Louvre en Paris, Francia. Si la figura de la izquierda era en verdad un autorretrato de Rafael fue incierto durante mucho tiempo, aunque ya se identificó como tal en un impreso del siglo XVI.[2] Actualmente, se reconoce que sí lo es.[3]
La identidad del hombre ante Rafael continua sin esclarecerse. Tradicionalmente era identificado como su maestro de esgrima, por la empuñadura de la espada. Los historiadores modernos lo consideran un amigo cercano, o posiblemente uno de los alumnos del pintor, tal vez Polidoro de Caravaggio o Giulio Romano. Otra posibilidad es Giovanni Battista Branconio, para quien Rafael había diseñado un palacio en el Borgo de Roma, el palacio Branconio, hoy desaparecido. Otras personas mencionadas fueron Pietro Aretino, Baldassare Peruzzi y Antonio da Sangallo el Joven, así como otros pintores como Pontormo o Pordenone, pero estas hipótesis han sido descartadas por su nulo parecido con otros retratos de tales personas.
Sobre un fondo oscuro y uniforme, Rafael, con barba y rasgos parecidos al autorretrato de los Uffizi y al de las Estancias Vaticanas, mira al espectador como si presentara al retratado, que le da la espalda. El diálogo gestual con el invisible espectador se ve acentuado por la mano extendida del retratado hacia el espectador, como si este presenciara un auténtico intercambio de presentaciones.
Las figuras se representan en primer plano, de medio cuerpo, con la luz proveniente de la izquierda, y sus miradas y gestos denotan una inmediata familiaridad. Además del gesto amistoso de la mano sobre el hombro entre ambos, su conexión también se evidencia en la similitud de sus vestimentas y barbas, tal como era moda en las primeras décadas del siglo XVI.
La obra es un brillante ejemplo de cómo en aquellos años se empezaban a desarrollar estilos retratísticos más monumentales y dinámicos.
La pintura fue propiedad de Francisco I de Francia, y en el pasado, llegó a ser asignada a otros autores, como Sebastiano del Piombo.