Awka Liwen
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Awka Liwen (Rebelde amanecer, en español) es una película argentina documental de 2010 dirigida por Mariano Aiello y Kristina Hille, con guion y libro cinematográfico de Osvaldo Bayer, junto a Aiello y Hille. Se estrenó el 9 de septiembre de 2010.
- Mariano Aiello
- Kristina Hille
Kristina Hille
| Awka Liwen | ||
|---|---|---|
| Ficha técnica | ||
| Dirección |
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| Producción |
Mariano Aiello Kristina Hille | |
| Protagonistas | ||
| Ver todos los créditos (IMDb) | ||
| Datos y cifras | ||
| País | Argentina | |
| Año | 2010 | |
| Género | Documental | |
| Duración | 77 minutos | |
| Clasificación | Apta para todo público | |
| Idioma(s) | Español | |
| Compañías | ||
| Productora | Macanudo Films | |
| Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
El documental tuvo una amplia distribución comercial y también a través de su incorporación como material de estudio en el Sistema Nacional Argentino, lo cual le permitió alcanzar una audiencia de más de 20 millones de espectadores.[1]
En marzo de 2011 Alejandro y José Alfredo Martínez de Hoz iniciaron un proceso judicial contra Osvaldo Bayer y Mariano Aiello para censurar el film y obtener una indemnización millonaria contra los autores.[2][3] La respuesta de Bayer y Aiello fue realizar otro documental de nombre Martínez de Hoz que se estrenó en 2017. Osvaldo y Mariano ganaron la demanda judicial y los hermanos Martínez de Hoz iniciaron una nueva, esta vez, solamente contra Mariano Aiello.[4]
Sinopsis
El tema de película es la evolución de la tenencia y propiedad de la tierra en Argentina, así como los reclamos al respecto de la comunidad mapuche. Awka Liwen, que en idioma mapuche significa "rebelde amanecer", ha sido rodada en locaciones de Chubut, Salta, provincia y ciudad de Buenos Aires, Río Negro y Alemania.
Premios y reconocimientos
Awka Liwen obtuvo diversos premios en festivales cinematográficos nacionales e internacionales. En 2011 recibió el primer premio de la Competencia Oficial Argentina del Festival Internacional de Cine Político (FICIP), celebrado en Buenos Aires.[5]
Ese mismo año obtuvo el premio al mejor documental de la categoría internacional de la sexta edición del Video Festival Imperia —Festival Internacional de Arte Cinematográfico Digital—, celebrado en Italia.[6] La edición contó con el patrocinio de la Unesco, concedido al festival por su labor vinculada a la protección y difusión de la diversidad cultural.[7]
También obtuvo el primer premio en la categoría de largometrajes documentales y de ficción del Festival de Cine y Video Científico del Mercosur (CINECIEN) de 2011, realizado en la Biblioteca Nacional de la República Argentina.[8]
En la sexta edición del festival italiano Un Film per la Pace recibió una distinción especial dentro de la categoría de largometrajes recomendados para su utilización en escuelas.[9]
En el X Festival Tandil Cine obtuvo el premio «El Sombrerito», concedido por los internos de la Unidad Penitenciaria n.º 37 de Barker dentro del programa «Cine en Barker».[10][11]
La película integró asimismo la programación o competencia de diversos festivales internacionales, entre ellos la XVII Mostra de Cinema Llatinoamericà de Catalunya, en Lérida;[12] el Ischia Film Festival de Italia;[13] el festival Globale de Uruguay;[14] y el IV Festival Internacional de Cine Documental (FESTIDOC) de Paraguay.[15]
Reconocimientos institucionales
Antes de su estreno, el proyecto del documental fue declarado de «interés nacional» por la Secretaría General de la Presidencia de la Nación Argentina mediante la Resolución 992/2008, sancionada el 25 de agosto de 2008 y publicada en el Boletín Oficial el 29 de agosto de ese año.[16]
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó asimismo, sin modificaciones, el expediente 1993-D-2008, que declaró de interés de la Cámara al documental.[17]
El proyecto recibió también declaraciones y apoyos de diversos organismos públicos. El Decreto 4049/2009 del Gobierno de la Provincia de Salta, que declaró al documental de interés provincial, consignó entre sus antecedentes su declaración de interés cultural por la Secretaría de Cultura de la Nación; de interés social por el Ministerio de Desarrollo Social; de interés por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva mediante la Resolución 737/08; de interés educativo y cultural por la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires; y el auspicio institucional del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas mediante la Resolución 615/07. El mismo decreto registra además el apoyo del Fondo Nacional de las Artes, del Gobierno de la Provincia del Chubut, de la Municipalidad de Rosario y de la Cámara de Diputados de la Nación.[18]
Controversia judicial
En 2011, José Alfredo Martínez de Hoz (h) y Alejandro Martínez de Hoz iniciaron una acción judicial contra la productora Macanudo Films, Osvaldo Bayer, Mariano Aiello y Felipe Pigna a raíz de referencias a la familia Martínez de Hoz incluidas en Awka Liwen. Los demandantes solicitaron que se eliminaran de la película las referencias orales, escritas e imágenes vinculadas con su familia y que cesara su exhibición, comercialización y difusión hasta que se realizaran dichas modificaciones.[19]
La demanda tuvo repercusión pública y motivó actos de apoyo a Bayer y a los realizadores del documental por parte de organizaciones sociales, sindicales, de derechos humanos y representantes de pueblos originarios.[20]
El 29 de diciembre de 2015, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil n.º 107 rechazó la acción promovida por los hermanos Martínez de Hoz.[21] Tras la apelación de las partes, la Sala M de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó el 3 de mayo de 2016 el rechazo de la demanda. En su resolución, el tribunal hizo referencia a la protección constitucional de la libertad ideológica y de expresión y sostuvo que no se configuraban las circunstancias excepcionales necesarias para admitir las restricciones pretendidas.[22]
El proceso judicial se convirtió posteriormente en el punto de partida del documental Martínez de Hoz, dirigido por Aiello y narrado por Bayer, que fue estrenado en 2017 en el MALBA.[23]
Recepción crítica
La película recibió valoraciones diversas por parte de la crítica cinematográfica argentina. Oscar Ranzani, en Página/12, la calificó como «un notable documental» y destacó especialmente el papel de Osvaldo Bayer como hilo conductor, el empleo de material de archivo y su dimensión didáctica, describiéndola como una «verdadera clase de historia».[24]
Diego Batlle, en La Nación, otorgó al filme una valoración de «buena» y lo definió como un documental «cuidado» y «contundente». Aunque consideró que en términos estrictamente cinematográficos resultaba bastante elemental, valoró su honestidad, la investigación realizada y su defensa de los derechos de los pueblos originarios.[25]
Miguel Frías, en Clarín, también la valoró como «buena». Señaló el marcado carácter didáctico del filme y la claridad con la que articula sus argumentos, aunque consideró que su importancia era «más histórica que cinematográfica».[26]
Juan Pablo Russo, del sitio especializado EscribiendoCine, le otorgó una puntuación de 6 sobre 10. Destacó que la película no se limita a formular una denuncia, sino que propone interpretaciones y posibles respuestas a los problemas abordados. También señaló la utilización conjunta de testimonios, imágenes de archivo, animaciones y recreaciones históricas como recursos de construcción del documental.[27]
Pedro Perucca, en Marcha, realizó una valoración más ambivalente. Destacó la investigación que sustenta el documental y su denuncia del genocidio y del racismo contra los pueblos originarios, pero consideró que, después de una primera parte particularmente efectiva, la película pierde parcialmente el rumbo, incurre en un didactismo excesivo y establece algunas analogías históricas que juzgó simplificadoras. Pese a esas objeciones, concluyó que se trataba de una obra relevante para comprender y cuestionar concepciones racistas presentes en la sociedad argentina.[28]
Diego Maté, en el sitio especializado Cinemarama, realizó una crítica marcadamente negativa. Cuestionó el tratamiento cinematográfico y visual, el carácter didáctico de la narración y, especialmente, las comparaciones establecidas entre la Conquista del Desierto, la última dictadura argentina y otros acontecimientos históricos. También objetó la utilización de algunas fuentes y la extensión del argumento hacia el conflicto agropecuario de 2008, y concluyó calificando la obra como una «película pobre, desprolija y con pocas ideas».[29]
La película también fue objeto de análisis académico. Alejandra F. Rodríguez y Rodolfo Caputto, en un estudio publicado en Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo, señalaron que Awka Liwen propone una mirada humanista y ética sobre la historia y despliega numerosos recursos audiovisuales y documentales para relacionar la violencia contra los pueblos originarios con factores económicos, sociales y raciales. Los autores destacaron asimismo el empleo de mapas, archivos y especialistas, aunque observaron críticamente que algunas animaciones reproducen una representación visual estereotipada de los indígenas que el propio discurso del filme busca cuestionar.[30]
Enlaces externos
- «Sitio oficial». Awka Liwen. Archivado desde el original el 17 de septiembre de 2017. Consultado el 12 de junio de 2026.
- «La Presidenta recibió a Bayer». Página/12. 10 de septiembre de 2008. Consultado el 12 de junio de 2026.
- García, Facundo (22 de noviembre de 2009). «Historia que no cuentan los que ganan». Página/12. Consultado el 12 de junio de 2026.