En 1280 el campanario de Brujas sufrió un incendio y, el antiguo Ghyselhuus, que había caído en desuso como prisión del conde de Flandes, era aún el lugar de reunión del gobierno local. En 1376 se derribó el Ghyselhuus y se planteó construir un nuevo ayuntamiento. El conde Luis II de Flandes puso la primera piedra[1] y diseño fue encargado a Jan Roegiers, quien completó el proyecto en 1421. El Ayuntamiento de Brujas es el primer ayuntamiento monumental en estilo gótico tardío de Flandes y Brabante; su opulencia manifiesta la prosperidad económica y política de la ciudad[2] cuando la población era de unas 40.000 personas.[3]
La pionera fachada de piedra de la parte más antigua, que fue ampliada hacia el sur en varias ocasiones en los siglos XVI y XVII, inspiró a los ayuntamientos de Bruselas, Gante, Lovaina y Oudenaarde. Los admiradores del edificio destacaban el efecto del "alcance brujense", refiriéndose a la abundancia de nichos sistemáticamente repetidos entre las ventanas, aunque no está claro que este efecto fuera inventado en Brujas.[2]
Las esculturas bajo los baldaquinos de piedra de la fachada del edificio han sido renovados en varias ocasiones. Durante la Revolución francesa, se destruyeron todas las esculturas. Un pequeño grupo de piezas originales se incluye en la colección del museo municipal. La fachada almenada está culminada con torretas y el tejado está decorado con pequeñas crestas y claraboyas. En 1766 la puerta izquierda fue reubicada para crear un efecto general más simétrico.[2]
Entre 1895 y 1905, el arquitecto local Louis de la Censerie y el arquitecto neogótico Jean-Baptiste Bethune comenzaron a restaurar el interior.[4] Las cámaras grande y pequeña fueron sustituidas por una gran Sala Gótica, la rica decoración de esta sala se asimilaba a la elaborada fachada exterior. La techumbre de madera abovedada fue restaurada y ampliada para ocupar toda la sala, mientras que la bóveda sobre las dos naves orientales data del siglo XIX. Los medallones muestran escenas del Nuevo Testamento, profetas, evangelistas y santos. La decoración de las ménsulas muestran temáticas naturales y estacionales. En los muros se exhiben pinturas de Albrecht De Vriendt con escenas de la historia de Brujas. Al igual que la repisa de la chimenea, son mejoras neogóticas del siglo XIX. La bóveda de piedra de 1766, que cubría el nivel inferior, fue reemplazada por una estructura de madera sostenida por cuatro columnas que dividían la sala en dos mitades.[5]
Detalle de la fachada
Interior
Repisa de la chimenea