Basílica del Carmen (Jerez de la Frontera)
templo católico
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La Basílica Menor de Nuestra Señora del Carmen Coronada, conocida como Basílica del Carmen, es un templo católico situado en el barrio de San Dionisio de Jerez de la Frontera (Andalucía, España). La Basílica forma parte del conjunto conventual del Carmen, perteneciente a la orden carmelita.[1]
| Basílica Menor de Nuestra Señora del Carmen Coronada | ||
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| Localización | ||
| País |
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| Comunidad |
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| Provincia |
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| Localidad | Jerez de la Frontera | |
| Coordenadas | 36°41′03″N 6°08′22″O | |
| Información religiosa | ||
| Culto | Iglesia católica | |
| Diócesis | Jerez de la Frontera | |
| Orden | Carmelitas | |
| Advocación | Nuestra Señora del Carmen Coronada | |
| Patrono | Virgen del Carmen | |
| Historia del edificio | ||
| Fundación | 1600 | |
| Construcción | 1727 | |
| Datos arquitectónicos | ||
| Tipo | Basílica menor | |
| Estilo | Barroco | |
| Sitio web oficial | ||
Origen e historia[2][3]
La llegada de los carmelitas a la ciudad se produjo a finales del siglo XVI. El primer intento de fundación tuvo lugar el 19 de junio de 1586, cuando el Cabildo de Jerez acordó ceder provisionalmente a la Orden el antiguo Hospital de la Sangre, junto a la Iglesia de Santiago. Poco después, el 13 de abril de 1587, los benedictinos de Sevilla donaron a los carmelitas la ermita de San Benito, situada extramuros de la ciudad, tomando posesión de ella el 1 de junio de ese mismo año.
Sin embargo, el establecimiento definitivo de la comunidad se produjo en 1600, cuando el Cabildo municipal les concedió unas casas situadas en la collación de San Dionisio, junto a la antigua Pescadería Vieja y la capilla de Nuestra Señora de Loreto, perteneciente al gremio de los pescadores. El traslado se efectuó el 21 de julio de 1600. Los carmelitas se convirtieron así en la primera orden religiosa establecida dentro del recinto amurallado de la ciudad tras la conquista castellana.
La primera iglesia conventual resultó pronto insuficiente para atender el creciente culto a la Virgen del Carmen, por lo que fue demolida y sustituida por un nuevo templo de mayores dimensiones. Las obras de la actual basílica comenzaron durante la segunda mitad del siglo XVII y culminaron con su bendición el 17 de noviembre de 1727.
Entre 1878 y 1880 el templo fue objeto de una importante restauración dirigida por el ingeniero Federico Rivero, con la participación del pintor José María Rodríguez de Losada y del decorador Ramón Orellana. Durante los sucesos de 1931 sufrió daños y pérdidas patrimoniales, siendo posteriormente restaurado durante las décadas centrales del siglo XX.
El 28 de junio de 1967, el papa Pablo VI concedió al templo el título de Basílica Menor mediante el breve pontificio Actuosae Pietatis.[4]
Arquitectura[2]
Planta y estructura
El templo presenta una planta rectangular organizada en tres naves separadas por pilares, siguiendo los modelos característicos de la arquitectura conventual barroca andaluza. La nave central, de mayores dimensiones, conduce hacia el presbiterio y el retablo mayor.
Las cubiertas están decoradas con pinturas que representan diversos episodios de la historia y espiritualidad de la Orden del Carmen. Destacan especialmente los grandes lienzos realizados por Enrique Hernández de los Ríos, dedicados a la visión de la nube del profeta Elías, la aprobación de la regla carmelitana por el papa Honorio III y la entrega del escapulario a San Simón Stock.
Exterior
La portada principal constituye uno de los mejores ejemplos del barroco jerezano.
Fue construida a partir de 1731, probablemente bajo la dirección del maestro José Núñez de la Barrera. Está articulada en dos cuerpos y presenta una rica decoración basada en columnas corintias, pilastras, relieves, jarrones de piedra y elementos vegetales.
Sobre el vano principal se dispone un arco de medio punto decorado con ángeles y motivos ornamentales propios del barroco andaluz. En el segundo cuerpo se abre una hornacina con una imagen de Nuestra Señora del Carmen, mientras que el conjunto se remata con el escudo de la Orden Carmelita.
La torre campanario es posterior al resto del edificio. El proyecto original contemplaba la construcción de dos torres, aunque finalmente solo llegó a levantarse una.
Interior
Retablo mayor y camarín de la Virgen del Carmen
El retablo mayor, ejecutado a finales del siglo XIX, preside la cabecera del templo y constituye el principal foco devocional y artístico de la basílica. En su eje central se abre el camarín de Nuestra Señora del Carmen Coronada, auténtico núcleo espiritual del conjunto. La imagen mariana, de escuela sevillana y fechable en el siglo XVI, fue traída por los carmelitas en su establecimiento en Jerez, consolidándose desde entonces como una de las devociones más arraigadas de la ciudad, tanto es así que esta imagen es la primera Virgen del Carmen de España en ser coronada canónicamente. El Niño Jesús que la acompaña es tradicionalmente atribuido a Luisa Roldán, la Roldana.[5]
Flanqueando el camarín se sitúan las imágenes de San Ángel Mártir y San Alberto de Sicilia, ambos santos carmelitas de especial relevancia dentro de la tradición de la Orden. En el ático destaca un gran lienzo realizado por José María Rodríguez de Losada, que representa al profeta Elías, figura considerada padre espiritual de los carmelitas. El conjunto se completa con un sagrario de alabastro realizado en Roma en 1906 en los talleres de José Gallegos.
El camarín de Nuestra Señora del Carmen constituye uno de los espacios más singulares del conjunto artístico de la basílica. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando fue construido de manera contemporánea a la iglesia para albergar la imagen titular del templo. A lo largo del tiempo ha experimentado numerosas reformas y restauraciones que han ido configurando su aspecto actual.

En 1880 fue redecorado por el citado José María Rodríguez de Losada. Posteriormente se realizaron nuevas intervenciones impulsadas por distintos priores carmelitas, en las que intervinieron el pintor y tallista jerezano Antonio Bravo, así como el religioso carmelita fray Carmelo Campoy, autor de diversas pinturas realizadas en 1914. La configuración definitiva del camarín se estableció en 1921, cuando fue completamente reformado por el artista valenciano Carmelo Vicent Suria, gracias al patrocinio de Carmen Núñez de Villavicencio y Olaguer-Feliu, Marquesa de Domecq d’Usquain y camarera de la Virgen. Esta intervención se realizó en preparación de la coronación canónica de la imagen en 1925.
Posteriormente se llevaron a cabo nuevas restauraciones en 1931, 1947, 1969 y 2000, esta última promovida con motivo del 75 aniversario de la coronación canónica bajo la dirección técnica del artista jerezano Agustín R. Pina Calle.
El camarín presenta una rica ornamentación de inspiración barroca. Los muros se articulan mediante un zócalo de mármol gris enmarcado por molduras de mármol rojo, sobre el que se desarrolla un sistema de pilastras doradas y paneles revestidos de damasco amarillo. Sobre este conjunto se dispone un friso plateado y una gran cornisa dorada que sustenta una cúpula apoyada en cuatro pechinas decoradas con emblemas vinculados a la tradición carmelitana. Entre ellos figuran el escudo de la Orden del Carmen, el de la antigua Orden Militar de Nuestra Señora del Monte Carmelo, el de los Caballeros Hospitalarios del Santo Sepulcro y las armas de la marquesa de Domecq d’Usquain.
En los medallones superiores se representan el profeta Elías, San Basilio como referente del monacato oriental, y los primeros superiores de la Orden, San Bertoldo y San Brocardo. En el centro se alza la peana monumental de la Virgen, formada por una gran nube plateada sostenida por tres ángeles de gran tamaño, uno de los conjuntos escultóricos más representativos del santuario.[6]
Capillas y altares
El interior alberga un destacado conjunto de retablos, pinturas y esculturas de distintas épocas.
Entre las obras más relevantes destacan las imágenes de San José, Santa Teresa de Jesús, San Elías, San Joaquín y Santa Ana, así como el retablo de las Ánimas y diversas pinturas realizadas por José María Rodríguez de Losada.
El patrimonio artístico se completa con el conjunto del Nacimiento, realizado a comienzos del siglo XX por Francisco Font y Vicente Tena, así como con numerosas piezas de orfebrería y ajuar litúrgico vinculadas a la Virgen del Carmen.
Hermandades y vida religiosa
- Carmelo Seglar.[7]
- Coral del Carmen.[8]
- Hermandad del Carmen.[9]
- Hermandad de la Sagrada Lanzada.[10]
Galería
- Torre
- Portada
- Vista de la torre
- Nave
- Virgen del Carmen
- Vista desde San Dionisio en 1958