En la década de los años 650, el Califato árabe acabó con el Imperio sasánida (Persia) y continuó su exitosa expansión hacia los territorios del Imperio romano de Oriente. En 645, Abdallah ibn Sa'd fue nombrado Gobernador de Egipto por su hermano adoptivo, el Califa Uthman, reemplazando al semiindependiente 'Amr ibn al-'As. Uthman permitió a Muawiyah atacar la isla de Chipre en 649 y el éxito de esa campaña preparó el terreno para la realización de actividades navales por parte del gobierno de Egipto. Abdallah ibn Sa'd construyó una fuerte flota y probó ser un experto comandante naval. Bajo su mando la flota musulmana obtuvo varias victorias navales incluyendo el rechazo de un contraataque romano en Alejandría en 646.[5]
En 655, Muawiyah emprendió una expedición en Capadocia mientras su flota, bajo el mando de Abu'l-Awar, avanzó a lo largo de la costa del sur de Anatolia. Es posible que el emperador Constante haya considerado como más peligrosa la parte naval de la invasión, por lo que preparó un gran número de barcos para enfrentarse al ataque musulmán.