Batalla de Mutina (193 a. C.)

From Wikipedia, the free encyclopedia

Fecha 193 a. C.
Lugar Cercanías de la actual Módena, Italia
Resultado Victoria romana
Batalla de Mutina
Parte de Guerra entre celtas y romanos (200-191 a. C.)[1]

Pueblos del valle del Po. Con letras azules las tribus celtas.
Fecha 193 a. C.
Lugar Cercanías de la actual Módena, Italia
Coordenadas 44°39′00″N 10°56′00″E / 44.65, 10.933333
Resultado Victoria romana
Combatientes
República romana Boyos
Comandantes
Lucio Cornelio Mérula Desconocido
Fuerzas en combate
2 legiones romanas,[2] socii itálicos y auxiliares[3] Desconocidas

La batalla de Mutina fue un enfrentamiento militar librado en el 193 a. C., cerca de Mutina (Módena), entre las legiones de la República romana y la tribu gala de los boyos. Resultó en una completa pero costosa victoria de las primeras.

La campaña del año 194 a. C. terminó de forma indecisa, pues los romanos se atrincheraron en Placentia (Plasencia) y los galos en el interior de su territorio. Los ligures se aliaron con los celtas y empezaron a atacar las colonias romanas. Para la siguiente temporada la situación deterioró tanto que el Senado declaró un tumultus en todo el norte italiano, mandando a ambos cónsules a la zona.[4]

Mientras su colega, Quinto Minucio Termo, se dedicaba a aplastar una rebelión en la Liguria, el cónsul Lucio Cornelio Mérula atravesó dicha región para atacar las tierras de los boyos.[5] Mérula deseaba una batalla campal, pero como los celtas se retiraron ante su avance, ordenó a sus soldados dispersarse para saquear sus pueblos. Sin embargo, los galos no cayeron ante tal provocación.[6] Así, cuando consideró el país pacificado, el cónsul ordenó a sus soldados reagruparse y marchar a Mutina sin tomar muchas precauciones.[7] Fue entonces cuando los boyos empezaron a seguirlo, buscando un lugar donde emboscar a las legiones. Finalmente, una noche se adelantaron para ocupar un desfiladero donde los romanos debían transitar al día siguiente.[8]

Sin embargo, los romanos notaron el movimiento y el cónsul mandó a las tropas vigilar el campamento para evitar un ataque sorpresa. Al amanecer, envió un contingente de caballería a explorar el camino.[9] Cuando supo del número y posición del enemigo, Mérula hizo apilar en retaguardia al bagaje vigilado por los triarios y avanzó con el resto de los hombres en formación de batalla.[10] Por su parte, los galos se dieron cuenta de que habían sido descubiertos y tendrían que entablar batalla campal.[11]

Combate

La élite de los socii itálicos y el ala izquierda de los auxiliares formaron la primera línea a cargo de los legados (y ex cónsules) Marco Claudio Marcelo y Tiberio Sempronio Longo.[3] Mérulo se quedó con las legiones haciendo una segunda línea para impedir que atacaran sin recibir sus órdenes.[12] Por último, la caballería en ambas alas quedó a cargo de los tribunos militares Quinto y Publio Minucio, quienes tuvieron que sacar a sus jinetes de la formación y llevarlos a un lugar abierto desde donde esperaban la orden de cargar.[13]

Mientras eso se producía, un mensajero del legado Sempronio le avisó al cónsul de que muchos socii habían muerto y los sobrevivientes esperaban desesperados refuerzos, por lo que solicitaba el envío de una legión.[2] En respuesta, la II legión avanzó y relevó a los socii,[14] mientras el ala izquierda de los auxiliares eran relevada por la derecha, provocando la reanudación del combate. Entre tanto, el calor del sol agotaba a los celtas, que tenían poca resistencia a ese clima, pero se apoyaban entre sí con sus escudos, lograron rechazar los envites romanos.[15]

Entonces Mérula ordenó al jefe de la caballería auxiliar, Cayo Livio Salinator, cargar a máxima velocidad apoyado por los jinetes romanos,[16] causando caos y temor entre las filas galas. La línea de los boyos empezó a retirarse y dispersarse,[17] pero sus jefes empezaron a golpear a los que huían con palos, haciéndolos retroceder en orden. La caballería del cónsul se dio cuenta y no les permitió tal acción.[18] Mérula también lo vio y le dijo: «la victoria ahora está a su alcance; debían seguir adelante mientras veían al enemigo desordenado y aterrorizado; si permitían que se reformaran las filas, volverían a librar una nueva y dudosa batalla». Empezó el avance de las legiones.[19]

Toda la infantería se comprometió en el esfuerzo, logrando hacer huir a sus rivales, quienes se dispersaron y resultaron presas fáciles para la caballería romana.[20]

Consecuencias

Referencias

Bibliografía

Related Articles

Wikiwand AI