Batalla de Nassau (1720)
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| Batalla de Nassau | ||||
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Guerra de la Cuádruple Alianza Parte de guerra de la Cuádruple Alianza | ||||
| Fecha | 7 de marzo de 1720 | |||
| Lugar |
Nasáu, Nueva Providencia ( | |||
| Resultado | Victoria táctica británica | |||
| Beligerantes | ||||
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| Comandantes | ||||
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| Fuerzas en combate | ||||
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La batalla de Nassau (7 de marzo de 1720), también conocida como la batalla de Nueva Providencia fue una victoria de la milicia británica al mando del Gobernador de las Bahamas, Woodes Rogers, sobre una fuerza invasora española al mando de los corsarios Francisco Cornejo y José Cordero, en las cercanías de esta localidad bahameña.
Este, fue un enfrentamiento acontecido dentro de la guerra de la Cuádruple Alianza, entre las fuerzas españolas y británicas en el Caribe. Hay que tomar en cuenta que el Caribe a inicios del siglo XVIII era un espacio de rivalidad entre las potencias europeas. También hay que tomar en cuenta que la isla de Nueva Providencia, especialmente Nassau, era uno de los principales enclaves de piratería del Caribe, a tal punto que llegó a ser conocida como una república pirata.[1]
Esto además fue favorecido por su lejanía respecto a la metrópoli y que fuese frecuentada por corsarios y piratas que se llegaron a establecer en la isla. Algunos de estos eran Edward Teach o Charles Vane. Convirtiéndose Nassau en una especie de base para sus saqueos comerciales.[2]
Sin embargo, tras la guerra de sucesión española, España trató de recuperar sus espacios perdidos en América tras el Tratado de Utrecht, debilitando su poder comercial en América, frente al creciente poder de la armada británica. Por ello, España enfrentó a una coalición formada por Gran Bretaña, Francia, Austria y las Provincias unidad.[3] Nassau y las Bahamas especialmente tenían una importancia estratégica debido a su posición entre las rutas comerciales de Florida, Cuba y el Atlántico.[4]
Si bien, el archipiélago había servido como refugio de piratas (debilitando de este modo el control británico). La llegada del gobernador Woodes Rogers en 1718, supuso un intento de restaurar la autoridad británica mediante la expulsión de los piratas y el fortalecimiento de la isla.[5] No obstante, la precaria situación en la isla de las fuerzas británicas animó a los españoles a organizar una expedición con la finalidad de recuperar Nassau.
La flota española, llegó a las inmediaciones de Nassau a inicios de marzo de 1720. Inicialmente se contaba con un factor sorpresa, no obstante, las condiciones climatológicas y el posicionamiento de los navíos ingleses retrasaron el desembarco en tierra. Finalmente, los españoles optaron por efectuar un ataque nocturno, pero al ser detectados por los centinelas británicos el efecto sorpresa desapareció y la guarnición se preparó para defender la isla.
Se reclutó en Cuba: 3 fragatas, 9 bergantines y un total de 1.200 hombres. El plan original era tomar al asalto Nasáu en una operación anfibia, pero la presencia de dos navíos de guerra británicos -la Delicia, el barco de Rodgers, y la fragata HMS Flamborough, de 24 cañones- llevó a cambiar los planes. Los españoles desembarcaron más al este, en tres columnas al mando de Fernando Castro, Francisco de León y Julián Barroso, obteniendo un cuantioso botín y 100 esclavos antes de ser expulsados por la milicia local.[6]
Pese a ello, los españoles siguieron realizando incursiones desestabilizando y amenazando la isla y el comercio. Hasta que la firma del Tratado de La Haya en 1720 que finalizó la guerra de la Cuádruple Alianza. A pesar de la defensa de la isla por parte de Woodes Rogers, los altos costes de su mantenimiento y defensa provocaron que este regresase a Gran Bretaña, abandonando la isla.
La intervención británica en Nassau a partir de 1718, liderada por Woodes Rogers, supuso la supresión de la piratería, la reorganización administrativa, y la restauración del comercio, integrando de este modo la isla a red atlántica británica. La derrota del ataque español en 1720 tan solo consolidó este proceso, legitimando el nuevo orden colonial y dificultando cualquier posibilidad de un retorno al modelo pirático previo. Y como consecuencia, Nassau evolucionó hacia una economía más estable, basada en el comercio legal y actividades productivas locales.