Batalla del Betis (44 a. C.)

La batalla del Betis fue un enfrentamiento consecuencia de la segunda guerra civil de la República romana en el 44 a. C., entre los pompeyanos y cesarianos. From Wikipedia, the free encyclopedia

Fecha Primavera del 44 a. C.[1]
Lugar Desconocido, probablemente en la cuenca del río Betis[2]
Resultado Victoria pompeyana
Batalla del Betis
Parte de Segunda guerra civil de la República romana
Fecha Primavera del 44 a. C.[1]
Lugar Desconocido, probablemente en la cuenca del río Betis[2]
Resultado Victoria pompeyana
Beligerantes
Pompeyanos Cesarianos
Comandantes
Sexto Pompeyo Cayo Asinio Polión
Fuerzas en combate
7 legiones[3] 3 legiones[2]

La batalla del Betis fue un enfrentamiento consecuencia de la segunda guerra civil de la República romana en el 44 a. C., entre los pompeyanos y cesarianos.

El 22 de agosto del 45 a. C.,[4] Cayo Julio César zarpaba de Gades con rumbo a Roma como dictador y amo absoluto de la agónica República romana.

La Hispania Citerior quedaba sometida aunque en la Ulterior subsistía una débil resistencia de la que se debía encargar el pretor Gayo Carrinas.[5] La región estaba azolada por partidas de facciosos y bandoleros, quienes contaban con una geografía ventajosa para sus actividades, dificultando el intento de las autoridades de controlarlos.[6]

Sucedió que Sexto Pompeyo, hijo menor del difunto Cneo Pompeyo Magno, que acababa de huir de la destrucción de Corduba a la Citerior mientras sus soldados eran masacrados,[7] hasta llegar a los faldeos de los Pirineos,[8] donde recibió ayuda de los celtíberos,[9] y desde allí viajó a lo que algún día sería la Bética[8] para refugiarse entre los lacetanos, que lo protegieron por respeto al nombre de su padre.[10] Gracias a ellos reclutó un poderoso contingente de indígenas en momentos que César se llevaba a Roma al grueso de su ejército.[11] Sin muchos problemas derrotó a las escasas fuerzas de Carrinas, se hizo con lo que después sería la Lusitania,[12] al ganarse el apoyo de los lusitanos (quienes se habían rebelado contra Quinto Casio Longino),[13] y conquistó la Bética,[12] incluyendo la ciudad de Carteia.[14] La ayuda de estas tribus fue resultado de las redes de clientelismo que había creado su padre durante la guerra contra Quinto Sertorio.[9] También tuvo el apoyo de los enemigos de Boco II de Mauritania y sus hijos,[8] en especial del desterrado príncipe númida Arabión, quien le ayudó cuando vivió en la clandestinidad.[15] Estas noticias llegaron a César en Roma poco antes de su muerte, quien envió un nuevo pretor para la Ulterior.[8]

A inicios del 44 a. C.[16] llegó el sucesor de Carrinas, Cayo Asinio Polión,[2] a la Bética. De inmediato, este pretor comenzó a aniquilar las partidas de bandoleros, antiguos pompeyanos, que pululaban en la serranía cercana a Corduba. Después de enterarse del asesinato de César hizo reunir a los magistrados, équites y patricios de la provincia y les anunció que la defendería por lealtad al Senado.[8]

Batalla

Sexto se apoderó de ciudades, aumentando sus fuerzas y debilitando la posición de Polión. Cuando se sintió seguro avanzó sobre Cartago Nova,[17] importante ciudad de la Citerior, aprovechándose que Marco Emilio Lépido, gobernador de esa provincia (y la Galia Transalpina), estaba ausente. Esta se convirtió en su cuartel general.[2] Después atacó desde el este las posiciones que los cesarianos conservaban en la Bética, tomando algunas ciudades hasta que decidió retirarse a Cartago Nova.[1] Para Sexto era importante mantener controladas las comunidades ubicadas entre Cartago Nova y Valentia Edetanorum (costa sudeste de la Citerior) y sus bases en el valle superior del Betis (Bética), asegurando las comunicaciones.[18]

Mientras, Polión se preparaba en Corduba para resistir,[1] pero al saber que Sexto había desguarnecido la Bética al invadir la Citerior, aprovechó para atacar pequeños contingentes y ciudades pompeyanas. Eso obligó a Sexto a regresar a la Ulterior[19] en la primavera.[1]

Polión contaba con dos legiones de veteranos romanos y una de reclutas hispanos[2] para enfrentar a las siete que tenía Sexto.[3] La batalla se dio en un lugar no determinado, probablemente en el valle del Betis.[2] El encuentro fue sangriento y los cesarianos estaban cerca de la victoria, pero Polión se acobardó, dio sus insignias de pretor a un soldado y huyó. Sus legiones, al no ver a su comandante, lo creyeron muerto y se pusieron en fuga[1] o se rindieron en masa.[20]

Consecuencias

Referencias

Bibliografía

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