Baños terapéuticos

Se llaman baños terapéuticos los que se usan en el estado de enfermedad para que por la temperatura y humedad que llevan en sí influyan como medio curativo en el restablecimiento de la salud. La circunstancia más digna de llamar la atención al tratar de los efectos que se pueden experimentar por la acción del baño es la que se refiere a la temperatura, mejor dicho, a la sensación que se experimenta al poner en contacto nuestra piel con el agua, sensación que es relativa y varía en cada individuo como se deja conocer y también según que el agua esté tranquila o se renueve con facilidad y de aquí la división termométrica que se ha hecho de los baños en calientes, templados, frescos o fríos llamando calientes o fríos según que hagan experimentar la sensación de frío o de calor y así por este estilo se ha convenido en llamar comúnmente baños fríos a aquellos cuya temperatura del agua es menor de 16°; fresco, cuando es de 16 a 20°; templado, si es de 20° a 24° y calientes, si más de 28°. También se dividen en generales, que son aquellos en que se sumerge todo el cuerpo menos la cabeza y parciales cuando solo se efectúa un punto dado del cuerpo. From Wikipedia, the free encyclopedia

Se llaman baños terapéuticos los que se usan en el estado de enfermedad para que por la temperatura y humedad que llevan en sí influyan como medio curativo en el restablecimiento de la salud.

La circunstancia más digna de llamar la atención al tratar de los efectos que se pueden experimentar por la acción del baño es la que se refiere a la temperatura, mejor dicho, a la sensación que se experimenta al poner en contacto nuestra piel con el agua, sensación que es relativa y varía en cada individuo como se deja conocer y también según que el agua esté tranquila o se renueve con facilidad y de aquí la división termométrica que se ha hecho de los baños en calientes, templados, frescos o fríos llamando calientes o fríos según que hagan experimentar la sensación de frío o de calor y así por este estilo se ha convenido en llamar comúnmente baños fríos a aquellos cuya temperatura del agua es menor de 16°; fresco, cuando es de 16 a 20°; templado, si es de 20° a 24° y calientes, si más de 28°. También se dividen en generales, que son aquellos en que se sumerge todo el cuerpo menos la cabeza y parciales cuando solo se efectúa un punto dado del cuerpo.

El baño fresco y el frío ocasionan una contracción espasmódica en la piel que se conoce con la expresión de piel de gallina, siguen algunos movimientos espasmódicos, la respiración al principio es penosa, frecuente y corta regularizándose después. El pulso primero late precipitadamente y luego con lentitud y pausa; la piel se pone amoratada y después pálida, por refluir la sangre. A veces, sobrevienen calambres y se disminuyen las propiedades vitales de la piel, se pierde la armonía orgánica que existe entre la circulación cutánea y la de las partes internas debilitándose considerablemente la energía de la absorción y exhalación.

Pasado algún tiempo y conforme con el principio de que a toda acción sucede la reacción, se presenta ésta y el sujeto siente un agradable calor cutáneo, mayor agilidad y vigor, el apetito se aumenta, la digestión se hace bien y con prontitud y en una palabra, toda la economía participa de los efectos tónicos y a veces astringentes de esta reacción. Tales son, pues, los efectos secundarios o terapéuticos de estos baños cuando su duración no excede de diez minutos pues si se prolonga mucho más allá, dicho agente se convierte en depresor de la vitalidad agotando las fuerzas de reacción.

Conviene advertir que la reacción es tanto más pronta y considerable cuanto menor sea la temperatura del agua por cuyo motivo no se someterá ninguno a la impresión de un baño frío con la misma impunidad que a la de uno fresco sino después de haber oído los preceptos del médico facultativo.

Baños templados

Los baños templados son los que se usan más generalmente pues la temperatura de 20° a 25° es la más a propósito para los baños de aseo y para todas las indisposiciones leves y pasajeras. Los efectos primitivos se refieren especialmente a la disminución de los movimientos circulatorios y de la respiración pues al tiempo de la inmersión se experimenta un calor suave y agradable que se extiende a toda la superficie de la piel y aun a los órganos interiores. La piel se pone flexible, se aumenta por algún tiempo su sensibilidad por cuya razón conviene entonces preservarla cuidando solamente del aire frío. Los latidos del corazón y el movimiento circulatorio se retardan y sobreviene un estado de calma que con facilidad producirá el sueño pero también facilita el que algunas funciones adquieran mayor actividad y así es que la transpiración y absorción cutáneas y la secreción de la orina se hallan aumentadas de un modo perceptible.

Los efectos secundarios son calmantes y relajantes obrando como emolientes, observándose después de la salida del baño y cuando la reacción se verifica de un modo gradual que todas las funciones se desempeñan con más facilidad, energía, viveza y libertad que antes si bien suele encontrarse uno más pesado después del baño.

Su abuso pone la piel floja y descolorida, predispone y las enfermedades linfáticas y a las nerviosas: no deben usarse con gran frecuencia sin oír antes el parecer del médico.

Baños calientes

Baños parciales

Referencias

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