Bdellium
resina aromática como la mirra que es exudada de un árbol
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El bedelio [lat. y inglés: Bdellium] es una resina aromática como la mirra que es exudada de un árbol. El primer escrito medieval árabe que la mencionó la identificó con la goma guggul (Commiphora wightii).[1] Sin embargo, la palabra bedelio [lat. y inglés: Bdellium] también se ha utilizado para identificar a la especie africana Commiphora africana y por lo menos a otra especie india, Commiphora stocksiana (que en sánscrito se llama kaushika).[2]

La resina bedelia [lat. y inglés: Bdellium] se utilizaba como sustituto adulterado de la más costosa mirra (Commiphora myrrha).
La resina bedelia [lat. y inglés: Bdellium] aparece en un número de fuentes antiguas.
En China, el bedelio ―conocido como hsiang hsi o aroma de Partia― fue una de las variedades de incienso que llegó a China ya sea a lo largo de la Ruta de la Seda de Asia Central, o por mar. Más tarde, hsiang hsi se aplicó a un sustituto de las Indias Orientales, el benjuí de goma de Sumatra.[3]
En acadio era conocida como budulhu.[4]
En idioma hebreo se llama bedolach, y en la Biblia hebrea aparece dos veces. La primera está en el Libro del génesis (2:12), donde se describe como un producto de la tierra de Javilá. El contexto ha llevado a algunos lectores a vincular la bedolach con perlas u otras piedras preciosas.[5]
El bedelio [Lat. y inglés: Bdellium] se menciona una vez más, como algo familiar en el Libro de los números, donde el maná se compara a ella en color:
El maná era como zera gad (semilla de cilantro), y su aparición como la aparición de la bedolach.Libro de los números (11:7).
En la India se la conocía con varios nombres sánscritos:
- āśāpuraguggulu
- āśāpurasambhava
- gandharāja
- gauggulava
- gaulgulava
- granthika
- guggula
- guggulu
- gugguluka
- gulgulu[6]
- jaṭāyu
- kaṇaguggulu
- kanaka
- kauśika
- uddīpa
- uddīpra
- udūkhala
- ulūkhala
- ulūkhalaka
- uṣa
El guggul todavía se utiliza como aglutinante en perfumes.
Teofrasto (371-287 a. C.) es quizás el primer autor clásico que lo menciona, en el informe que hizo a su regreso de la expedición de Alejandro Magno se refiere a Commiphora wightii:
En la región llamada Aria hay un árbol espinoso que produce una lágrima de resina, parecida a la mirra en la apariencia y el olor. Se licúa cuando el sol brilla sobre él.Teofrasto.[7]
Plauto (254-184 a. C.) en su obra Curculio se refiere al bedelio [lat. y inglés: bdellium].
Plinio el Viejo (23-79 d. C.) describe que la mejor bedelio procedente de Bactria como
...un árbol de color negro, y el tamaño de la aceituna del árbol, y su hoja se asemeja a la del roble y su fruto al higo silvestre.Plinio el Viejo.[8]
Pero sus descripciones parecen cubrir un rango de resinas perfumadas. En el texto Periplo del mar Eritreo (del siglo II d. C.), informa que el bedelio [lat. y inglés: bdellium] se exportaba desde el puerto de Barbarice, en la desembocadura del Indo.[9]
La resina bedelia fue un ingrediente en las recetas de los médicos antiguos desde Galeno (130-200) a Pablo de Egina (625-690), y en la Greater Kuphi.[10]