Begum Samru
soberana del principado de Sardhana
From Wikipedia, the free encyclopedia
La Begum Samru nacida Farzana Khan (Kotana, Uttar Pradesh, c.1750-Sardhana, 27 de enero de 1836) fue una cortesana que se convirtió en la compañera de Walter Reinhardt Sombre y, después de él, soberana del principado de Sardhana. Mujer de gran competencia diplomática y militar, logró mantener la independencia de su principado hasta su muerte (1836). [1]

Sardhana (India)
| Begum Samru | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
1753 Meerut (India) | |
| Fallecimiento |
27 de enero de 1836 Sardhana (India) | |
| Religión | Islam y cristianismo católico | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Política | |
| Cargos ocupados |
| |
Biografía
Juventud
Tras la muerte de su padre en 1760, Asad Khan —un noble de origen árabe establecido en Kotana—, Farzana y su madre se trasladaron a Delhi, donde se alojaron en una casa de Chauri Bazaar .[1] Su madre falleció cuando ella era aún una niña, y a los 14 años Farzana se convirtió en nautch girl (bailarina). Gracias a su inteligencia y educación, llamó la atención de Walter Reinhardt, apodado «Sombre», un general al servicio del Rajá de Bharatpur que le superaba en edad por más de treinta años. Farzana se integró en su harén, que ya contaba con una esposa musulmana conocida como Badi Bibi, con quien Reinhardt tenía un hijo. Desde entonces, comenzó a ser conocida como la Begum Samru (la adaptación india de Begum Sombre). [2]
Inicios en el poder
Walter Reinhardt Sombre falleció el 4 de mayo de 1778 en Agra. Sus oficiales y su tropa (unos 4000 soldados) solicitaron al emperador Shah Alam II que la Begum Samru fuera nombrada su sucesora al frente del principado de Sardhana.[1] Gracias a su ya reconocida inteligencia y valor, la Begum también asumió el mando del ejército de su difunto compañero cuando Nawab Zafaryab Khan (bautizado como Luis Baltasar), hijo del primer matrimonio de Reinhardt, se mostró incompetente pese a sus deseos de desplazarla para tomar el poder.
El 7 de mayo de 1781, Farzana fue bautizada como Joanna —posiblemente en honor a Juana de Arco— en la iglesia católica de Agra. Recibió el sacramento junto a su hijastro, a quien ella había protegido junto a su madre tras la muerte de Reinhardt y de quien más tarde adoptaría a un nieto, David Sombre. La Begum entró en contacto con el aventurero saboyano Benoît de Boigne y se acercó al irlandés George Thomas, otro mercenario que en 1787 se puso a su servicio para comandar sus tropas. Ese mismo año, su intervención militar fue clave para liberar al emperador Shah Alam II, sitiado en Delhi por su vasallo Ghulam Qadir. En agradecimiento, el emperador le otorgó el título de Zeb-un-Nissa ("joya entre las mujeres"). [1] En 1788, intervino por segunda vez para salvar al emperador, consolidando una reputación militar que la hizo influyente y sumamente respetada.
En 1790, el capitán Pierre Antoine Le Vassoult, un brillante artillero francés, suplantó a George Thomas al servicio de la Begum. Entre el culto y refinado oficial y Joanna (ahora Joanna Nobilis Somer) surgió un romance que derivó en un matrimonio secreto, bendecido el 1 de mayo de 1793 por el Padre Gregorio, el carmelita que la había bautizado.[3] Sin embargo, en junio de 1795, las tropas de Sardhana se rebelaron contra el arrogante Le Vassoult. Durante un intento de fuga nocturna hacia Chandernagor para embarcar hacia Francia, el coronel se suicidó tras un pacto con su esposa al creer que el plan había fracasado. El celoso Luis Baltasar aprovechó el caos para tomar el poder, pero George Thomas regresó de Delhi por orden del Emperador, lo expulsó y liberó finalmente a la Begum Samru, quien había sido víctima de atroces torturas.[4]
En 1803, la derrota de los marathas a manos de los británicos consagró la supremacía inglesa en la India. A diferencia de otros principados, la Begum Samru logró conservar su trono gracias a un acuerdo que estipulaba que Sardhana solo pasaría a formar parte del Imperio de las Indias tras su fallecimiento.[5]
Gobierno

La Begum se dedicó entonces principalmente al bienestar de sus súbditos y al desarrollo de su reino, mejorando notablemente las condiciones de vida de los campesinos. [1] Un visitante, el mayor Archer, escribió en 1828: «Sus campos lucen más verdes y florecientes, y la población de sus aldeas parece más feliz y próspera que la de las provincias de la Compañía de las Indias Orientales. Su cuidado es incesante y su protección segura».[6]
Su generosidad fue proverbial. Desde su conversión al catolicismo, la Begum acarició el proyecto de construir una iglesia digna del servicio divino. Las obras se iniciaron en 1809 y la iglesia, dedicada a Nuestra Señora, fue consagrada en 1822. Escribió al papa Gregorio XVI: «Estoy orgullosa de poder decir que esta iglesia es, sin excepción, reconocida como la más bella de toda la India». [7]
También construyó otra iglesia y un presbiterio en Meerut (1834) para los soldados ingleses, además de un palacio en dicha ciudad y otro en Delhi (Chandni Chowk).
Descrita como pequeña, ingeniosa, refinada y distinguida, la Begum se sentía cómoda tanto en ambientes europeos como indios. Tenía su propio grupo de músicos europeos y un carruaje inglés. Para las audiencias seguía el protocolo de las princesas indias, ocultándose tras un purdah, [1] velo que, sin embargo, se retiraba en presencia de europeos. La Begum Samru rara vez se separaba de su hookah[1] (una especie de pipa), algo que irritaba profundamente a los hindúes.
Su largo reinado llegó a su fin cuando, tras una breve enfermedad, sufrió un ataque el 25 de enero de 1836 y falleció en su palacio de Sardhana la mañana del 27 de enero. Su capellán y obispo la acompañó en sus últimos momentos y una multitud inmensa asistió a sus funerales. La Begum Samru está enterrada en una capilla lateral de su catedral de Sardhana. En 1870, se erigió allí un monumento funerario de mármol importado de Italia para albergar sus restos.[8]
Ficción
La célebre novela de Julio Verne, Los quinientos millones de la begún, toma como punto de partida la larga disputa legal que se desató en torno a la herencia de la Begum Samru. El proceso judicial concerniente a este legado todavía continúa abierto, como lo demuestran las innumerables publicaciones al respecto. [9]