Benjamín Menéndez Navarro

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Benjamín Menéndez Navarro (Llaranes, Avilés, Asturias, 17 de enero de 1963) es un pintor, escultor, artista de instalaciones y ceramista español.[1][2][3][4][5]

Benjamín Menéndez Navarro
Información personal
Nacimiento 17 de enero de 1963 Ver y modificar los datos en Wikidata (62 años)
Avilés (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española
Información profesional
Ocupación Pintor, escultor, artista de instalaciones y ceramista
Obras notables Naturalezas Ver y modificar los datos en Wikidata
Sitio web

Hijo de Benjamín Menéndez Suárez y de Carmen Navarro Alonso, es el pequeño de cuatro hermanos.[5] Si bien su familia materna era murciana, su abuelo paterno y su padre trabajaron como maquinista y oficinista respectivamente de la Empresa Nacional Siderúrgica, S. A. La relación con la empresa, promotora de su barrio natal, Llaranes, fue uno de los elementos de la infancia que configura una obra posterior muy ligada a la industria asturiana. Además, influyeron en él también instituciones como el Cine Club Ensidesa, el Club de Fotografía, el coro, las clases de pintura y el Club Juvenil.[5]

Comienza estudios artísticos formales en 1980 en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Oviedo, graduándose en la especialidad de Dibujo publicitario en el año 1985.[5] Durante su etapa de estudiante, comienza su formación formal específica sobre cerámica, asistiendo durante dos años a las clases que el ceramista Daniel Gutiérrez impartió durante su estancia en Asturias[6] y perfeccionando sus conocimientos en esta área con seminarios y cursos especializados como: "Seminario de cerámica", en la fábrica de Sargadelos-El Castro,1986, La Coruña, Galicia; "Curso de esmaltes de alta temperatura", Taller Escuela de Textura de Concha Cliveti, 1987, Gijón; "Curso de hornos cerámicos", impartido por el grupo Cultural Xarra, 1988, Quintes, Villaviciosa; “En torno al barro: Escultura Cerámica”. Impartido por Ángel Garraza, 1996, Sangüesa, Navarra; Seminario “Grabado Cerámico”, Centro de Escultura Museo Antón de Candas en el año 2000.[2]

Dentro de sus estudios, el curso que más lo marcó fue el impartido sobre cerámica de arcilla y técnica raku por la ceramista Jone Rouse, a la que conoce y con la que se va a residir un año a Esauria, Marruecos, tras finalizar sus estudios y otro a La Vera, en Cáceres.[5]

Inicios artísticos

En 1986, tras su estancia en Marruecos, expone su primera obra en el Museo Escuela Municipal de Cerámica de Avilés, titulada Fragmentos de una naturaleza, una instalación en la que incluía arena de las playas del litoral asturiano y formas que rememoraban a motivos vegetales.[5] Técnicas como la incorporación de elementos naturales y la imitación de sus formas, serán constantes y características de su arte.

Posteriormente, reside en Palma de Mallorca e Ibiza con su actual esposa. Durante su estancia en el archipiélago balear, tiene la capacidad de centrarse sólo en su arte gracias a una beca artística concedida por el Principado de Asturias. Esta estancia coincide con la exposición de sus obras en el Café-Galería el Ratón, de Madrid, primer establecimiento de su estilo de la capital,[7] y en la Escuela de Artes de Ibiza, con una obra titulada Infinito.[8][9]

Además, expuso entre 1991 y 1992 las pinturas realizadas durante su estancia en Esauira en la Biblioteca Municipal de Piedras Blancas. [5][8][10]

Consolidación en Asturias (1990 - 2000)

Mientras comienza a consolidarse su carrera, a mediados de la década de 1990, vuelve a Asturias, su lugar de residencia actual.[5] El regreso coincide con la realización de dos cursos de nuevas tecnología en Avilés, sobre 3DStudio y diseño gráfico[2] y con la explosión de su carrera, realizando entre 1995 y 1996 cinco exposiciones individuales en la Galería Altamira (Gijón), La Galería (Santander), Museo Barjola (Gijón), el Centro de Cultura Antiguo Instituto (Gijón) y en la Galería Amaga (Avilés), esta última con una obra llamada Ciclo de la materia: creación, devastación.[8] Comienza, además, en esta época su trabajo como profesor de pintura de la Escuela Municipal de Llanera.[11]

Durante estos primeros años de vuelta en Asturias, realiza una serie de obras que serían expuestas posteriormente.  Entre ellas, una serie de naturalezas muertas que representan las labores del campo en la montaña asturiana y el Alto Sil de León.[12]

Su actividad expositiva se intensifica desde este punto y empiezan a destacar algunas obras suyas. En el Horno de la Ciudadela de Pamplona, en 1999, realiza una instalación titulada Tierra Tierra, dónde utiliza una tonelada de tierra arcillosa de Lumbier, lugar cercano a la obra.[8][9] Vemos en esta clase de obras la repetición de algunos recursos, como el ya comentado uso de elementos naturales.

Madurez artística (2000-2010)

En el año 2000,  expone en la Galería Bacelós de Vigo. Bajo el título de El tiempo de la Tierra, exhibe la obra Recursos Humanos -nombre que reutilizará más adelante-, una obra de cerámica negra de Miranda y porcelana. En ella, una serie de puntiagudos salientes de la pared configuran una línea inclinada. En esta etapa podemos apreciar otro recurso recurrente: el uso de la luz para generar sombras que participan en la obra.[9] El título sugiere la relación de cada forma con el personal de alguna empresa, temática -la industrial- muy trabajada por el artista.

Se sucede al año siguiente otra exposición de especial trascendencia: Caja de Herramientas -otro título que volverá a repetir-, en el Centro de Escultura de Candás.[8] En esta muestra, se presenta entre otras obras Inventario de materia, que es destaca por la crítica por su representatividad del estilo de Benjamín Menéndez, volviendo a ver sus características principales durante este periodo de consolidación de su estilo. El artista recoge restos de las zonas industriales y los sitúa en una serie de tarros de cristal que, expuestos, generan el inventario de una industria que empezaba a desaparecer en la región.[8][9]

En los años siguientes, entre 2002 y 2005, sigue con su actividad artística a través de instalaciones y exhibiciones. El Tiempo de la Hierba da buena cuenta de ello. Benjamín Menéndez intervino situando varas de hierba en el entorno de la AS-1 en 2002,[8][10] un año antes de que se inaugurara oficialmente la vía. Realizó una escultura también para el Proyecto de Arte Público Otro Lugar de Encuentros, en el Santuario de la Peregrina, Sahagún, León, en 2003.[8][10] Expone además otra instalación en el marco del proyecto Arte Público en el Barrio del Carmen en 2004 muy similar al Tiempo de la Hierba. En estos dos años exhibe también en la Galería Nogal, en Oviedo y en la Galería Altamira, en Gijón, con una exposición titulada El Color de la Seda.[8]

A estas alturas, Benjamín Menéndez era ya un artista reconocido en el panorama asturiano tanto por la academia como por las instituciones. Su méritos le granjean el reconocimiento en antologías escultóricas como Confluencias 2002: La escultura asturiana hoy, organizada por la Universidad de Oviedo, dónde comparte exposición como Fernando Alba, Joaquín Rubio Camín, José María Navascués o Joaquín Vaquero Turcios.[13] Al año siguiente, se consagra como ganador del III Premio de Pintura de la Junta General del Principado de Asturias con la obra Memoria,[5][14] galardón que impulsa su carrera.

Es en este momento de pujanza, Benjamín Menéndez recibe el encargo de la que puede ser su obra más emblemática. La Autoridad Portuaria de Avilés le confía la realización de una escultura en la avenida Conde de Guadalhorce, en el puerto de la villa avilesina.[2][10] Los trabajos de diseño de la pieza, a la que llamó Avilés, comienzan el año anterior a la instalación de la escultura y ésta se inaugura en 2005.[15] La obra consiste en tres conos de gran tamaño -hasta 30 metros de altura[2]- de diferente inclinación y está hecha de hormigón armado y acero corten, este último con gran presencia en el arte regional asturiano como símbolo de pasado industrial. Podemos ver este material en otras obras como Sombras de Luz, de Fernando Alba o Ara, de Joaquín Rubio Camín.

Avilés, Benjamín Menéndez, 2005.

Paralelamente al esfuerzo que supuso la realización de una obra como Avilés, expone en el Centro municipal de Arte y Exposiciones de Avilés[8] y realiza una instalación llamada Huertos de Acero, en Salas, dónde incorpora acero corten también, tierra, césped y madera; fiel a sus características.[8][10]

Tras la inauguración de la gran obra avilesina, el autor, ya consolidado, tiene una época dorada que es destacada en la prensa.[16] Además de la exposición Arcas de color en la Galería Nogal, en Oviedo,[8] el artista realiza Naturalezas, una intervención en el Parque San Francisco, en Oviedo, en la que una estructura de piedra sujetaba un árbol cercano a caer. La obra fue destruida por el Ayuntamiento de Oviedo en 2019, alegando el peligro que podía existir de que el árbol, ya seco, se viniera abajo.[17]

En el año 2007, llevó a cavo varios proyectos destacables. En el Hotel Barceló Oviedo Cervantes, junto al pintor José Pantaleón,[18] realiza una intervención en la galería. La obra es de acero, metacrilato y contenía vídeos.[10] Realizó también una escultura en el Puente de la Pandela, en el Río Suarón, Vegadeo. En el marco del proyecto La Senda de los 12 Puentes, incorpora dos escalones de acero corten y hormigón al cauce del río.[10] Expone, ese mismo año, en el Centro Municipal de Arte de Alcorcón treinta y una piezas de gran formato mezcladas con instalación.[16]

Durante 2008, se exponen en la Galería Vértice de Oviedo la instalación efímera Blanco Roto Versus Color, de porcelana, semilla de césped, acero y agua.[10] En esta exposición, veremos una tipología recurrente en su obra como escultor: las formas creadas con porcelana similares a una tela colgante del techo. Este motivo se repite para un proyecto llamado El hall transformado, dónde Benjamín Menéndez interviene en el vestíbulo de la Universidad de León en 2009.[10]

Etapa reciente (2010-presente)

Bibliografía

Referencias

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