Bernard Boursicot
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| Bernard Boursicot | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
12 de agosto de 1944 (80 años) | |
| Residencia | París, Francia | |
| Nacionalidad | Francesa | |
| Lengua materna | Francés | |
| Familia | ||
| Pareja |
Shi Pei Pu (1964–1983) | |
| Hijos | Shi Du Du | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Diplomático | |
| Empleador | Embajada de Francia en China | |
Bernard Boursicot (Vannes, Francia, 12 de agosto de 1944) es un diplomático francés, célebre por su relación con Shi Pei Pu, un cantante de ópera y espía chino. Boursicot estaba convencido de que Shi era una mujer, a quien proporcionó numerosos documentos secretos y cuya relación con este se extendió por casi veinte años.[1] La divulgación pública del asunto llevó a que Boursicot fuera objeto de burla en Francia.[2]
La inusual historia de Boursicot y Shi inspiró la creación de la obra M. Butterfly (1988), del escritor estadounidense David Henry Hwang. La obra también fue adaptada a una película homónima en 1993 protagonizada por Jeremy Irons y John Lone.[3]
Boursicot nació el 12 de agosto de 1944 en el municipio de Vannes, Francia. En su juventud asistió a una serie de diferentes internados, donde se involucró en múltiples relaciones homosexuales con otros estudiantes. Tras graduarse, Boursicot estaba decidido a perder su virginidad con una mujer, creyendo que la homosexualidad institucionalizada entre los estudiantes internos era un rito de pasaje.[4] Conoció a Shi Pei Pu en China cuando fue enviado a la embajada francesa en Pekín como contador en 1964. Boursicot tenía veinte años de edad, mientras que Shi tenía veintiséis; ambos jóvenes desarrollaron rápidamente una relación sexual, con Boursicot convencido de que Shi era una mujer.[2] La reportera Joyce Wadler, quien escribió el libro Liaison sobre el asunto, más tarde atribuiría la creencia de Boursicot de que Shi era una mujer a la capacidad única de Shi para retraer sus testículos, lo que, combinado con la manipulación de su pene, creaba la ilusión de labios vaginales y clítoris, lo que permitía una penetración superficial.[4]