Se conoce la existencia del pueblo en documentos desde 1582, cuando formaba parte del Gran Ducado de Lituania. En la partición de 1793 pasó a formar parte del Imperio ruso, que en 1802 lo integró en el uyezd de Barysau de la gobernación de Minsk. En 1861 adoptó el estatus de miasteczko y sede de su propia vólost. Sin embargo, hasta principios del siglo XX seguía siendo una localidad rural con medio millar de habitantes. Su importancia creció notablemente en la Primera Guerra Mundial, cuando el asentamiento estuvo en plena línea de frente: la Paz de Riga de 1921 estableció aquí durante dos décadas la frontera entre la Segunda República Polaca y la RSS de Bielorrusia. Biahoml acabó en el lado bielorruso de la frontera, y desde 1924 pasó a ser la capital de su propio raión, que existiría hasta 1960. En 1938, cuando ya tenía casi dos mil habitantes, adoptó el estatus de asentamiento de tipo urbano.[4][5]
En 1941, los invasores alemanes establecieron en Biahoml un gueto, en el que asesinaron a unos trescientos judíos de la localidad y los alrededores. El gueto duró apenas dos meses, debido a que los vecinos del asentamiento organizaron rápidamente una unidad de partisanos soviéticos. En 1942, los partisanos consiguieron tomar el control de la localidad y sus alrededores, formando aquí una zona de continuos combates hasta 1944, cuando el Ejército Rojo tomó el control de la zona. De estos años se conserva un aeródromo construido por los partisanos en 1943, que estuvo un año en funcionamiento y que demuestra que los alemanes no eran capaces de controlar este territorio. Debido a estos hechos, Biahoml es un símbolo de resistencia nacional en Bielorrusia: ha inspirado a numerosos escritores y artistas, fue sede en 1996 de manifestaciones contra los proyectos de unificación con Rusia y en 2009 fue condecorado por Aleksandr Lukashenko como uno de los 21 pueblos heroicos del país durante dicha guerra.[6][7][8]