Black Maria
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Black Maria fue el primer estudio cinematográfico de los Estados Unidos, creado en 1893 por Thomas Alva Edison en su laboratorio de West Orange, Nueva Jersey.

El interés de Edison por el cine se remonta a tiempo antes de la creación del Black Maria y de la posterior proyección de sus películas mediante el quinetoscopio. Con la comercialización de la bombilla eléctrica, Edison había conseguido reunir grandes cantidades de dinero, que utilizaría como fondos de investigación. Es con este empeño con el que Edison llega a establecer el formato de película que hoy conocemos: el celuloide de treinta y cinco milímetros de anchura.[1] Un soporte flexible, resistente y transparente, con perforaciones para su arrastramiento, que demostraría ser idóneo para su proyección. Este tipo de película le era suministrado por la Eastman Kodak de Rochester.[1]
Historia
Al inicio de 1893, Edison hace construir en un patio de su laboratorio de West Orange, Nueva Jersey, un estudio donde producir sus películas.[1] William Kennedy Dickson, mano derecha de Edison durante su aventura cinematográfica, denominó al lugar "teatro quinetoscópico", nombre que sería sustituido por aquel con el que lo bautizaría el personal de la casa: Black Maria (debido a su similitud con los coches para el transportes de presos, llamados así en algunos estados).[1] Así mismo, David Shulman apunta a que el nombre pertenecía originalmente a un caballo de carreras.[2] Se trataba de una superestructura de madera forrada de papel negro tanto por fuera como por dentro. Este interior ofrecía un fondo que daba relieve al movimiento de los actores. Tenía la particularidad de tener un agujero abatible en el techo que se podía abrir gradualmente, de manera que permitía que las películas fueran grabadas con luz natural. El edificio estaba ubicado sobre unos raíles que le permitían girar sobre su propio eje, con el objetivo de aprovechar la luz solar.[3]
Black Maria cerró sus puertas en enero de 1901, después de que Edison adquiriese un nuevo estudio en Nueva York, que contaba con un techo de vidrio que permitía el paso de la luz natural.
