Jovović nació el 12 de marzo de 1908 en la región de Sandžak, entonces parte del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. Se unió al Real Ejército Yugoslavo y ascendió a través de las filas militares durante la década de 1930.
Durante la ocupación de Yugoslavia por las potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial, Jovović se unió a la resistencia antifascista. Fue un líder destacado en la lucha contra las fuerzas de ocupación, especialmente en la región de Bosnia y Herzegovina.
Pavelić tomó conocimiento, como administrador de un hotel, de la presencia de Pavelić en la Argentina y de otros Ustacha, además de tomar contacto con grupos antifascistas de Yugoslavia en Argentina.[1]
Uno de los momentos más destacados en la vida de Jovović fue su participación en el intento de asesinato del líder fascista croata Ante Pavelić. En 1942, Jovović lideró un grupo de partisanos en un audaz intento de asesinato contra Pavelić en la ciudad de El Palomar, disparándole dos tiros, cuando éste bajaba de un autobús. Aunque el intento fracasó, el coraje y la determinación de Jovović durante el ataque lo convirtieron en un símbolo de resistencia contra el fascismo en la región. El intento atrajo la atención de la prensa argentina, por lo Pavelić decidió, ante una posible extradición por crímenes de lesa humanidad a Yugoslavia, buscar asilo en la España franquista al poco tiempo, donde falleció a causa de las heridas que el ataque de Jovovic.[2]
Jovovic declaró que actuó solo, sin ninguna colaboración de los servicios secretos yugoslavo, afirmado que actuó como actuó para vengar las víctimas serbias que fueron víctimas de los Ustachas.[3]
Por otra parte, distintos intentos de asesinatos de Ustachas se sucedieron desde entonces en Argentina, como el intento de hacer estallar una bomba en un hogar croata en 1960 en la calle Salta 1241, de la Ciudad de Buenos Aires.[4]