Como prueba de vuelo de un prototipo de módulo Blue Moon Mark 1, la misión demostrará sistemas críticos, incluyendo el motor BE-7, sistemas criogénicos de potencia y propulsión de fluidos, aviónica, comunicaciones continuas descendentes y aterrizajes de precisión con una precisión dentro de 100 metros (330 pies). Validar estas tecnologías es esencial para apoyar futuras misiones del Sistema de Aterrizaje Humano bajo el programa Artemis de la NASA, que utilizará el módulo de aterrizaje Blue Moon Mark 2 de mayor tamaño.[2]
Blue Origin también planea ofrecer futuras misiones Blue Moon Mark 1 a clientes comerciales, gubernamentales e instituciones que busquen la entrega de cargas lunares.[2] La misión Pathfinder está parcialmente financiada por el programa de Servicios de Carga Lunar Comercial (CLPS) de la NASA, bajo la cual Blue Origin recibió 6,1 millones de dólares estadounidenses en julio de 2024 para transportar la carga útil Stereo Cameras for Lunar Plume Surface Studies (SCALPSS). SCALPSS consta de cuatro cámaras diseñadas para capturar imágenes de alta resolución de cómo la pluma del motor BE-7 de alto empuje del módulo interactúa con la superficie lunar durante y después del descenso.[3][4] Los datos recopilados ayudarán a los científicos a comprender mejor los efectos de los gases de escape de cohetes sobre el regolito lunar, proporcionando valiosas perspectivas para futuras misiones Artemis.[3][5] Una carga útil similar de SCALPSS fue volada previamente a bordo de la misión IM-1 CLPS.[6]