En 1944 ingresa como empleado de la Caja Nacional de Ahorros. En 1953 la institución pasa a ser parte del Banco del Estado de Chile.
Años más tarde ingresa al Banco Sudamericano.
En 1975 fue socio fundador y ocupa el cargo de Director del Banco Unido de Fomento (BUF). Hacia 1979 ocupaba el cargo de Gerente General y hacia 1981 ocupaba el cargo de Vicepresidente Ejecutivo.
En 1981 fue nombrado en el cargo de Superintendente de Bancos (1981-1984) en reemplazo de José Miguel Ibáñez Barceló.
El nombramiento fue realizado por el régimen militar del General Augusto Pinochet Ugarte mediante el Decreto N°854 de 30 de noviembre de 1981 y
comunicado mediante la Circular N°1.763 de la Superintendencia de Bancos de 1 de diciembre de 1981.[1]
Asume en el período de la crisis económica y bancaria de Chile de 1981. Le correspondió realizar la segunda y tercera ronda de intervenciones bancarias hacia enero de 1983: el 13 de enero se produce la mayor intervención bancaria. El Gobierno decide intervenir a cinco bancos —Banco Unido de Fomento y Banco Hipotecario de Chile (BHC), entre ellos— y liquida otros tres, por problemas de liquidez a insolvencia, incluyendo a una sociedad financiera.
En ese período crítico, Mauricio Larraín Garcés, hoy director general del grupo Santander en Chile y presidente del Instituto Chileno
de Administración Racional de Empresas (Icare), era Intendente, y en varias oportunidades debió subrogar al Superintendente Blanco.[2]
Entre 1982 y 1986 la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras intervino y cerró 16 instituciones financieras por transgredir las leyes y regulaciones que les eran aplicables y que estaban en situación de completa insolvencia debido a pérdidas que excedían su capital y reservas.
Asimismo, entre 1983 y 1989 Chile renegoció su deuda con la banca acreedora externa y adoptó los resguardos regulatorios para evitar nuevas crisis.[3]
En febrero de 1983, durante el proceso de intervención y liquidación del Banco Unido de Fomento, fue cuestionado por su anterior rol de Director debido a que las operaciones señaladas por la Superintendencia fueron aprobadas por unanimidad y con el voto del Sr.Blanco.[4]
Ocupó el cargo hasta el 28 de febrero de 1984.
En 1985 regresa al ámbito privado como socio de la Sociedad Agrícola Comercial e Industrial Las Turbinas Ltda.[5]