Bosque del terror de Ibadán
El bosque del terror de Ibadán, conocido popularmente como Soka, hace referencia a un bosque a las afueras de Ibadán, ciudad de Nigeria y capital del estado de Oyo, al suroeste del país. El sitio comenzó a tener relevancia debido a un descubrimiento involuntario el 22 de marzo de 2014, cuando un motociclista comercial de la zona encontró veinte cuerpos humanos descompuestos y cientos de cráneos humanos dispersos por el bosque. Tras las pesquisas policiales, las autoridades consiguieron salvar con vida a más de veinte personas en severo estado de inanición. El que fuera gobernador del estado de Oyo, Abiola Ajimobi, visitó el bosque después de que fuera descubierto. En la zona se encontró un edificio con varios artículos, incluida ropa para niños y adultos, tapetes y otros elementos usados en el hogar. Se creyó que las actividades que ocurrieron en el bosque fueron coordinadas por secuestradores desconocidos y por asesinatos ritualistas y de magia negra que a menudo eran patrocinadas por personas, apuntaban en ese momento, ligadas a las altas esferas que usaban la carne humana como parte de rituales.
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El bosque del terror de Ibadán, conocido popularmente como Soka, hace referencia a un bosque a las afueras de Ibadán, ciudad de Nigeria y capital del estado de Oyo, al suroeste del país.[1] El sitio comenzó a tener relevancia debido a un descubrimiento involuntario el 22 de marzo de 2014, cuando un motociclista comercial de la zona encontró veinte cuerpos humanos descompuestos y cientos de cráneos humanos dispersos por el bosque. Tras las pesquisas policiales, las autoridades consiguieron salvar con vida a más de veinte personas en severo estado de inanición.[2][3][4]
El que fuera gobernador del estado de Oyo, Abiola Ajimobi, visitó el bosque después de que fuera descubierto.[5] En la zona se encontró un edificio con varios artículos, incluida ropa para niños y adultos, tapetes y otros elementos usados en el hogar.[6] Se creyó que las actividades que ocurrieron en el bosque fueron coordinadas por secuestradores desconocidos y por asesinatos ritualistas y de magia negra que a menudo eran patrocinadas por personas, apuntaban en ese momento, ligadas a las altas esferas que usaban la carne humana como parte de rituales.[7]