Aparece descrita en Las calles de Valladolid de Juan Agapito y Revilla de la siguiente manera:
Esta calle fué una ronda interior de la
segunda muralla, no muy fuerte por ese lado, por ser ya una buena defensa la profundidad del
Esgueva al desembocar en el
Pisuerga por su ramal Sur. Se ha ido regularizando la calle, que se llamó por el motivo dicho, «ronda de los Doctrinos», dándole el apelativo de «los Doctrinos» su proximidad a la Congregación de Niños de la Doctrina del Amor de Dios. La ronda iba a desembocar, después de los primeros siglos de la referida segunda muralla, al Espolón que se llamó viejo, y ascendió en categoría y se tituló «calle de los Doctrinos», desapareciendo todo rastro de la cerca de la ciudad.