Canal de El Villar
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El canal de El Villar también conocido inicialmente como canal Transversal, entró en servicio en el año 1912, uniendo el embalse de El Villar con el depósito superior del Nudo de Calerizas (Torrelaguna). Tiene un recorrido de 16,7 km y una capacidad de 8 m³/s.[1]
El origen de la construcción de este canal se encuentra en las turbias que se presentaban, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, en el suministro de agua a Madrid procedente del embalse de El Villar. Las aguas de este embalse se vertían, al cauce del río Lozoya, para tomarlas aguas abajo en los azudes que las derivaban al canal de suministro a Madrid. Aunque las aguas salían claras del este embalse, en época de lluvias, los arroyos que desembocaban en este tramo del Lozoya traían aguas turbias y esa turbidez se trasmitía al agua que bajaba por el río. Un primer intento para mejorar el suministro fue trasladar la captación desde el azud de Navarejos, que se construyó ante el fracaso del Embalse del Pontón de la Oliva, unos cientos de metros aguas arriba para salvar el arroyo de Robledillo y evitar así su turbiedad. Ello llevó a la construcción del azud de La Parra y a la prolongación del canal hasta este punto, lo que ha hecho que en la actualidad esta conducción sea conocida como canal de La Parra.

No obstante eso solo palió en parte los problemas, pues las aguas turbias venían de otros muchos puntos. Para resolver radicalmente el problema se planteó la construcción de un nuevo canal que enlazara el embalse con el canal existente. La solución proyectada no fue enlazar el embalse con la cabecera del canal, si no hacer un trazado transversalmente y llegar al canal a la altura de La Aldehuela. Además el desnivel existente permitía la construcción de una central hidroeléctrica que se proyectó en las cercanías de Torrelaguna.[2] Las obras se iniciaron en 1908 y fueron divididas en tres partes: Un tramo alto hasta el depósito superior de la central eléctrica a construir y que es el que ha quedado con el nombre de Canal de El Villar. Un segundo tramo incluyendo las instalaciones de la central eléctrica, y un último tramo que enlazaría el depósito inferior de la central con el canal existente anteriormente. Llegaron a trabajar 3.000 obreros en estas obras. Aunque las obras de la central no se habían terminado, en 1911 ya pudo utilizarse el canal, uniéndose los depósitos superior e inferior de la central a través de un canal rápido y con ello se redujeron sensiblemente los problemas de las turbias.[3]
El canal está construido con solera y bóveda de hormigón y los hastiales de mampostería y comprende: tres acueductos, cinco pontones, ocho almenaras y diez túneles.

