Canarias tiene un límite

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Canarias Tiene un Límite

Pancarta en apoyo a la ley de Residencia y moratoria turística en la manifestación del 18 de Mayo en Santa Cruz de Tenerife
Información de publicación
Primera aparición Manifestación 20-A

Objetivos Un cambio en el modelo turístico
Ideología Ecologismo
ɡentrificación
Antiespeculación
Antiturismo de masas
Algunos sectores:
Nacionalismo canario
Socialismo
antifascismo
Asociados Tanekra
Ben Magec - Ecologistas en Acción
Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza - ATAN
Salvar La Tejita
Coordinadora El Rincón
Salvar Salvar el Puertito
Tamaranae Activistas
Salvar Agaete
Fundación Canaria Tamaimos
El Legado Cultura y Patrimonio
Salvar La Tejita
Las Kellys
Regularización Ya
Fuerteventura Tiene un Límite
Lanzarote Tiene un Límite
Colectivo Tabaiba
Guanarteme se Mueve
Las Kellys
Isla Nuestra
La Cernícala - Proyecto Agroecológico
Islas de Resistencia
Plataforma por un Nuevo Modelo Energético
Colectivo Ecologista La Centinela
La Foresta - Asociación Biocultural
Grupo de Ornitología e Historia Natural de las islas Canarias
Fundación Telesforo Bravo - Telesforo Bravo y Juan Coello

Canarias tiene un límite es un movimiento social surgido en Canarias que busca un cambio en el modelo turístico y económico del archipiélago Canario. Entre sus principales demandas se encuentran una Ley de Residencia, una moratoria turística y a la vivienda vacacional, la paralización de los proyectos ilegales que actualmente se ejecutan en Canarias como Cuna del Alma, la prohibición de la compra de vivienda por parte de extranjeros y una ecotasa.[1]

El lema "Canarias tiene un límite" nace en 1991 de la mano de Ben-Magec en el contexto de una manifestación ecologista, que ya exigía una moratoria turística.[2]

20-A

La manifestación del 20-A o manifestación del 20 de Abril fue la primera gran manifestación contra el modelo turístico realizada por este movimiento.

Las causas de esta manifestación fueron, aparte del turismo de masas, el difícil acceso a la vivienda, los bajos salarios y la alta tasa de pobreza y a favor de la conservación de espacios naturales, así como la protección de recursos hídricos. También, entre los diferentes objetivos de la manifestación está la paralización de las construcciones de muchas de estas instalaciones de alojamiento turístico e infraestructuras con actividades asociadas, como campos de golf o parques temáticos.[3]

En palabras del portavoz de Tanekra, Enrique Reina, “no dudamos que el turismo de masas deja mucho dinero. La cuestión está a costa de qué y de quiénes. No queremos volver al pasado, pero siendo conscientes del mismo, decimos alto y claro que queremos tener un futuro”.[4]

Esta manifestación se convocó en todas las Islas, y en otras ciudades en España y en Europa, donde se organizaron concentraciones, como en Barcelona, Malaga, Granada, Madrid y Berlín.[5]

La cantidad de personas que acudieron a esta manifestación es variable, según El Día acudieron acudieron más de 57 200 personas, según la delegación del gobierno, acudieron solo 30 000 personas y según los organizadores acudieron 80 000 personas.[6][7]

Manifestación 20 de Octubre en Canarias

20-O

La manifestación 20-O o manifestación del 20 de Octubre fue la segunda manifestación del movimiento que buscaba denunciar el modelo de desarrollo injusto y destructivo para el archipiélago. Según el movimiento, la protesta es una respuesta a las manifestaciones del 20 de abril, tras las cuales las instituciones propusieron la creación de una "mesa de expertos" que, en palabras de la organización, sólo buscaba apaciguar a los manifestantes.

La plataforma señala que el cambio real debe surgir "de la mano de la gente que lucha en las calles" y no de ``pactos vacíos´´ promovidos por aquellos que consideran responsables del colapso que atraviesan las islas. En esta manifestación tuvieron un papel muy importante Las Kellys.[8]

Esta manifestación se convocó en todas las Islas y en otras ciudades en España y en Europa, donde se organizaron concentraciones en Barcelona, Valencia, Granada, Madrid y Berlín.[9]

En esta manifestación, igual que en la anterior, la cantidad de personas que acudieron es variable, aunque todas las fuentes coninciden que fueron menos que en la anterior, según la delegación del gobierno, acudieron cerca de 10.000 personas y según los organizadores acudieron 35150 personas.[10][11]

Boicot

El boicot contra la celebración del congreso 'FVW Travel Talk' en Tenerife fue un boicot a modo de protesta. Algunos motivos para la manifestación fueron que en 2024 hubo 4 millones más de turistas que el año anterior, y según el movimiento, "No existe ningún tipo de límite y el turismo sigue creciendo sin control, llevando las islas hacia un colapso ambiental y social. Seguimos nadando en aguas fecales y soportando horas de atascos cada día, mientras el turismo no para de crecer y estos problemas se agravan. Se sigue destruyendo la costa, que es de todos, para construir hoteles y urbanizaciones para extranjeros".[12]

Al igual que en la anterior manifestación, el movimiento ha cargado contra el Gobierno de Canarias porque "no ha escuchado a la población" tras las "manifestaciones históricas" del año pasado cuando Canarias "está a la cabeza en España en pobreza y exclusión social", con un modelo turístico que "no genera riqueza en la población local".[13]

En esta protesta hubo 300 manifestantes.[14]

18-M

Manifestación 18 de Mayo en Canarias

La manifestación 18-M o manifestación del 18 de Mayo fue la tercera manifestación del movimiento que surgió ya no solo como respuesta al impacto del modelo turístico de masas, sino también para expresar su frustración ante lo que consideran un “silencio institucional” frente a las demandas del pueblo, que se han manifestado en protestas masivas y pacificas. Además, han advertido que intensificarán sus acciones con boicots a actos públicos, interpelaciones directas a responsables políticos y ocupaciones simbólicas de espacios turísticos.

Esta manifestación se convocó en todas las islas y en otras ciudades de España y Europa, como en Granada, Bilbao, Santiago de Compostela y Berlín. [15]

En esta manifestación la cantidad de personas ha sido muy debatida por la enorme diferencia entre la delegación y los organizadores, según la delegación, en total fueron 23.190 personas a la manifestación, y según los organizadores fueron 147000 personas.[16]

Organización territorial

Canarias Tiene un Límite se organiza por islas, aunque solo en aquellas más afectadas por el modelo turístico. Las diferentes organizaciones y sus principales eventos insulares son:

Lanzarote tiene un límite

La organización Lanzarote tiene un límite aparte de las grandes manifestaciones organizadas en todas las islas ha organizado grandes manifestaciones en Lanzarote, por ejemplo:

El 14 de Octubre, alrededor de una decena de integrantes de este colectivo entraron al Hotel Sandos Papagayo de Playa blanca en un acto de protesta contra la masificación turística, los cortes de agua que padece la isla prácticamente a diario y contra los hoteles ilegales y su continuidad sin ser demolidos.

Dentro del hotel, los activistas recorrieron parte de las instalaciones mostrando las pancartas a varios turistas, uno de los protagonistas de la protesta, recogió agua de la piscina en una garrafa de plástico mientras otros, llenaban varios cubos de agua con la que limpiaron paños. Todo esto mientras otros integrantes repartían panfletos en los que explicaban a los turistas que se estaban alojando en un "hotel ilegal".

Los manifestantes llevaban pequeñas pancartas que decían en ellas "this hotel is illegal" o "our water is in your pool".[17]

Fuerteventura tiene un límite

Al igual que la anterior organización, Fuerteventura tiene un límite también ha organizado grandes manifestaciones en Fuerteventura, por ejemplo:

El 6 de julio de 2024 la algunos integrantes de este colectivo llevaron pancartas al Fuerteventura en Música (El Cotillo) con el fin de exigir un cambio del modelo socioeconómico que empobrece a la mayoría, que especula con la vivienda y dificulta el acceso a un alquiler digno y accesible para toda la ciudadanía.

En las pancartas se podía leer frases como “ni gente sin casa, ni casas sin gente”, o datos como que Canarias cuenta con más de un tercio de su población en riesgo de pobreza y/o exclusión social, o que el 70% de las 'Kellys' tiene que automedicarse para soportar la carga de trabajo que deriva en daños cervicales, lumbares, estrés y ansiedad.[18]

Manifiestos

Manifiesto del 20-A

Hablamos por muchos y muchas, cuando decimos que echamos de menos Canarias, y lo que ha pasado aquí hoy es una prueba de ello. De nuevo somos miles en las calles, pero esta vez haciendo historia. Porque esta protesta no solo está teniendo lugar en Tenerife, sino en TODAS LAS ISLAS CANARIAS ¡Juntas, al unísono!

El colapso que sufrimos en las islas ya es palpable en cualquier rincón de esta tierra y en cualquier situación cotidiana. El problema que ha provocado este modelo económico insostenible, como lo es el monocultivo del turismo, atraviesa a todo el pueblo canario. Ha dejado de ser únicamente una preocupación de los grupos ecologistas y defensores de la naturaleza, para ser el problema de toda la población.

Las personas que estamos hoy aquí no estamos en contra del turismo, sino del modelo turístico al que nos han obligado a padecer. Durante años nos han engañado para creer que nos veíamos beneficiados de todo este entramado económico, pero la realidad es que si hace 60 años funcionó para la mejora de la calidad de vida de nuestras familias, ahora está claro que es un modelo caduco, donde solo se enriquecen unos pocos mientras el resto intentamos sobrevivir viendo cómo destruyen nuestra tierra.

Cada día más colapsos en las carreteras, más esperas en el hospital, con restricciones de agua en nuestras huertas y nuestras casas, sin viviendas dignas ni ofertas sensatas de alquiler, destruyendo la biodiversidad y nuestros paisajes para seguir levantando complejos y hoteles. Este modelo ha fallado, porque canarias y canarios no podemos acceder a los elementos más básicos en nuestra propia tierra, en nuestra propia casa.

Necesitamos poner límites, porque nuestros espacios naturales están saturados, porque nuestro patrimonio cultural no está siendo valorado, porque debemos seguir protegiendo nuestra identidad, la que custodiamos en cada especie endémica, en cada bancal cultivado, en nuestro mar y nuestra costa, en nuestra música y talento, en el habla, en las fachadas de nuestras casas y en nuestros pueblos, en nuestra gente.

EXIGIMOS:

  • La paralización definitiva del Hotel de la Tejita y Cuna del Alma.
  • Una moratoria turística real, donde podamos plantear el nuevo camino constructivo que queremos para Canarias; no más infraestructuras turísticas y no más récords de visitantes.
  • Exigimos un turismo más sostenible: la calidad que necesitamos no viene de la mano del dinero que tenga un turista en la cartera, sino de lo respetuoso que sea con las islas y de la manera que venga a conocer nuestra cultura y su gente.
  • Una ley de residencia, una medida valiente, lejos del racismo y la xenofobia, y limitando la compra de viviendas a extranjeros; porque en un territorio limitado es imposible crecer exponencialmente cada año en nuevos residentes.
  • Una ecotasa, que sea destinada a la conservación de los ENP y habilitación de más agentes de medioambiente y vigilancia. Una medida complementaria a todas las demás, que por sí sola no arreglará nuestros problemas.
  • Proyectos de restauración y de recuperación de nuestros ecosistemas, ya que estos pueden dar puestos de trabajo de calidad y a largo plazo. Invertir en recuperar nuestros paisajes es invertir en nosotros mismos.
  • No más carreteras ni aparcamientos, ni trenes. Necesitamos menos coches de alquiler, mejoras en el transporte público y dejar de ser 739 habitantes por km².
  • Acceso a la vivienda digna y real, donde las viviendas vacacionales no vean en nuestros pueblos y medianías una fuente económica, y atajar por fin un problema que nos afecta a todos y a todas.
  • Que se acabe con el abandono de nuestro patrimonio cultural, el desarraigo y los procesos de aculturación de nuestros pueblos debido a los procesos salvajes de turistificación.
  • Tomar medidas inmediatas para acabar con los millones de vertidos al mar, que no solo están enfermando nuestros ecosistemas marinos, sino poniendo en riesgo la salud de todos y todas.

Ahora es importante que esta movilización histórica no quede solo en este sábado. Vamos a continuar haciendo más acciones en todas las islas a partir de este día 20, y pedimos una respuesta real a esta situación. ¡Que no vamos a parar hasta hacer realidad el cambio que el pueblo canario necesita y se merece! ¡QUE LA LLAMA QUE HA PRENDIDO EL 20 DE ABRIL NO SE APAGUE NUNCA!

Manifiesto del 20-O

Hoy estamos aquí porque nada ha cambiado.

Seis meses después de que más de 200.000 personas en Canarias y muchas más en el exterior salieran a la calle y alzaran su voz en contra de este modelo turístico que nos ha llevado al límite, nuestras demandas siguen siendo ignoradas.

La clase política, lejos de escucharnos, nos ha ninguneado. Se han burlado de nuestras reivindicaciones, incluso apropiándose de algunas de ellas para construir un discurso vacío y engañoso.

Un ejemplo es la farsa de la Ecotasa impulsada por la presidenta del Cabildo, doña Rosa Dávila, que pretendió que nos creyéramos que cobrar una entrada al barranco de Masca era una ecotasa.

Hoy estamos aquí para ver si tocando donde más les duele, hacen algo por su tierra y por su gente.

Durante décadas, nos han vendido el cuento de que Canarias vive del turismo. Esto no ha sido más que una campaña para seguir favoreciendo este modelo depredador que enriquece a unos pocos a costa de muchos y muchas.

Este modelo turístico no funciona. Con más de 18 millones de visitantes al año, nuestra calidad de vida se deteriora a pasos agigantados. Tenemos los sueldos más bajos y la cesta de la compra más cara.

La vivienda, que es un derecho básico, se ha convertido en un lujo reservado a unos pocos, gracias a la proliferación de viviendas vacacionales y la especulación inmobiliaria impulsada por este modelo turístico.

La ironía es cruel: mientras las grandes cadenas hoteleras se llenan los bolsillos, nuestra gente lucha por sobrevivir.

Y mientras las grandes empresas turísticas se lucran, nuestras islas se degradan: carreteras colapsadas, restricciones de agua por la sequía que afectan a nuestros hogares y cultivos, destrucción constante de nuestros espacios naturales para dar paso a más hoteles y todo tipo de infraestructuras turísticas, nuestro mar contaminado y la pérdida de nuestra identidad son solo algunas de las evidencias de un sistema agotado.

Es hora de que el turismo deje de vivir a costa de Canarias.

Necesitamos poner límites, porque nuestra gente ya no puede más, porque nuestros espacios naturales están saturados, porque nuestro patrimonio cultural está siendo despreciado y porque debemos seguir protegiendo nuestra identidad, la que permanece viva en cada especie endémica, en cada bancal cultivado, en nuestro mar y nuestra costa, en nuestra música y talento, en nuestro acento, en nuestros pueblos y en nuestra gente.

Por eso, hoy estamos aquí y no pararemos hasta conseguir el cambio que Canarias necesita.

Exigimos:

  • La paralización inmediata y definitiva de proyectos ilegales, como el Hotel de la Tejita, Cuna del Alma o el Circuito del Motor.
  • Una moratoria hotelera y vacacional real, donde podamos plantear un nuevo modelo económico para Canarias que respete nuestras islas y a nuestra gente. Esta moratoria debe ser el inicio del camino para un decrecimiento justo, donde se tengan en cuenta los límites del territorio y un reparto justo de la riqueza.
  • Una ley de vivienda contra la especulación, para proteger el derecho a la vivienda de la población local.
  • Acceso a la vivienda digna y real, donde las viviendas vacacionales no vean en nuestros pueblos y medianías una fuente económica, y atajar por fin un problema que nos afecta a todos y a todas.
  • Una ecotasa REAL, que sea destinada exclusivamente a la conservación de los Espacios Naturales Protegidos.
  • Aumentar la vigilancia de los Espacios Naturales Protegidos, habilitando más agentes de medio ambiente.
  • Proyectos de restauración y de recuperación de nuestros ecosistemas, ya que éstos pueden dar puestos de trabajo de calidad y a largo plazo.
  • Tomar medidas inmediatas para acabar con los millones de vertidos al mar, que no solo están enfermando nuestros ecosistemas marinos, sino poniendo en riesgo la salud de todos y todas.

Exigimos también:

  • No más carreteras ni aparcamientos, ni trenes. Necesitamos menos coches de alquiler, mejoras en el transporte público y dejar de ser 739 habitantes por km².
  • Que se acabe con el abandono de nuestro patrimonio cultural, el desarraigo y los procesos de aculturación de nuestros pueblos, debido a los procesos salvajes de turistificación.
  • Soberanía alimentaria y energética justa.

Cada nuevo campo de golf, cada nuevo hotel y cada ataque a nuestra naturaleza hará que seamos más quienes luchamos y transformaremos el dolor que nos produce en el combustible que nos impulse a seguir luchando.

Nuestras protestas solo irán a más si no se toman medidas inmediatas para parar el profundo deterioro ambiental y social que está viviendo Canarias. Porque formamos parte de la tierra que habitamos, y cuando la defendemos, también nos defendemos a nosotros y nosotras.

¡¡Hay mucho trabajo que hacer, pero somos muchas y cada vez seremos más!!

La lucha de hoy será la historia de mañana.

CANARIAS TIENE UN LÍMITE.

Manifiesto del 18-M

Hoy no es un día cualquiera. Hoy, una vez más, miles de personas nos hemos unido para alzar la voz contra un modelo de crecimiento sin freno que está devorando nuestra tierra y deteriorando la calidad de vida del pueblo canario.

Hoy estamos aquí personas de todas las edades, de todos los rincones de la isla, con ideas diferentes en muchos aspectos, pero con algo muy poderoso en común: el amor por nuestra tierra y la certeza de que no podemos seguir permitiendo su destrucción.

Hoy no nos manifestamos solo por Tenerife, sino también por Lanzarote, La Graciosa, Fuerteventura, Gran Canaria, La Palma, La Gomera y El Hierro.

Porque cuando hieren a una, nos hieren a todas. Esta es una lucha de toda Canarias para toda Canarias.

Llevamos más de un año lanzando un grito colectivo que ha sido ignorado una y otra vez. Ni siquiera después del histórico 20A —con cientos de miles de personas movilizadas en todas las islas— y de un amplio proceso participativo como Canarias Palante, con más de 72 colectivos implicados, el Gobierno de Canarias ha mostrado el más mínimo compromiso con el cambio que exigimos.

La ciudadanía, los colectivos, la ciencia, el arte… nos hemos unido como nunca antes. Hemos aportado datos reales de lo que está pasando y puesto sobre la mesa alternativas viables para mejorar nuestra calidad de vida y revertir el daño que se le está causando a nuestra tierra. Pero quienes gobiernan han decidido seguir dándonos la espalda. No han abierto canales de diálogo ni han mostrado voluntad política para atender al movimiento ciudadano que impulsó la mayor manifestación de nuestra historia.

La respuesta ha sido perversa. Primero intentaron desprestigiar nuestro discurso, reduciéndolo a “turismo sí o turismo no”. Pero al ver el respaldo social masivo, decidieron apropiarse de nuestras demandas para pervertirlas y seguir exprimiendo nuestras islas hasta la última gota.

Mientras tanto, todo empeora: la presión turística sigue aumentando, el número de nuevos residentes no deja de crecer, la desigualdad y la pobreza se disparan, la especulación urbanística nos asfixia cada vez más.

Perdemos nuestro patrimonio natural —único en el mundo— a un ritmo alarmante, y los macroproyectos al servicio de la especulación extranjera no cesan. Las islas colapsan. Ante la inacción política, solo nos queda actuar.

Y hoy lanzamos un aviso claro: no nos vamos a rendir.

Si no hay voluntad de cambio, nuestras acciones irán a más. Si no nos escuchan en las calles, nos oirán en sus actos públicos, en espacios turísticos simbólicos, en cada lugar donde haya que alzar la voz.

NO VAMOS A PARAR.

Porque lo que exigimos es justicia. Reivindicamos un modelo justo y sostenible, pensado para las personas y no para el beneficio de grandes cadenas hoteleras ni fondos de inversión.

Exigimos:

  • La paralización inmediata y definitiva de proyectos ilegales como el hotel de La Tejita, Cuna del Alma o el Circuito del Motor. Y de otros proyectos megalómanos como Underwater Garden o nuevos campos de golf.
  • Una moratoria hotelera y vacacional real, que nos permita repensar el modelo económico de Canarias con respeto por el territorio y por nuestra gente. Esta moratoria debe ser el inicio de un camino hacia el decrecimiento justo, que respete los límites de las islas y apueste por un reparto equitativo de la riqueza.
  • Una Ley de Residencia que ponga freno a la llegada masiva de personas que, amparadas en su poder adquisitivo, terminan pisando nuestros derechos más básicos. No se trata de rechazo, se trata de justicia social y ecológica, de garantizar una vida digna en Canarias. Se trata de luchar por aliviar un sistema sanitario colapsado, unas infraestructuras al límite y un mercado inmobiliario que se ha vuelto inaccesible para la gente de aquí. Pero también por reducir la presión sobre los recursos básicos y unos espacios naturales cada vez más fragmentados, degradados e invadidos por un crecimiento poblacional descontrolado en un territorio limitado. No podemos seguir siendo 739 habitantes por km².
  • Una ley que garantice el derecho a una vivienda digna y accesible, que frene la especulación, limite la vivienda vacacional y la compra masiva por parte de extranjeros.

Nuestras casas, nuestros barrios y nuestros pueblos no son mercancía: son nuestro hogar.

  • Una ecotasa REAL, destinada íntegramente a la conservación de nuestros Espacios Naturales Protegidos.
  • Más medios y personal para la vigilancia y protección de los espacios naturales, habilitando más agentes de medio ambiente.
  • Planes de restauración ecológica que devuelvan la vida a nuestros ecosistemas y generen empleo digno.
  • Invertir en recuperar nuestros paisajes es invertir en nosotros mismos: nuestro paisaje también es nuestra identidad.
  • Soluciones inmediatas al grave problema de los vertidos de aguas residuales, que están dañando nuestros mares y nuestra salud.
  • No más piche ni trenes. No se soluciona el colapso creciendo más. Necesitamos menos coches de alquiler y un sistema de transporte público moderno, eficiente y justo.
  • Que se ponga fin al abandono de nuestro patrimonio cultural, al desarraigo, a la aculturación de nuestras comunidades y a la turistificación salvaje que nos borra como pueblo.
  • Soberanía alimentaria y energética justa: exigimos una apuesta decidida por un modelo que priorice el bienestar de la población y el equilibrio con el entorno por encima de los intereses del mercado global y que reduzca nuestra vulnerabilidad ante crisis externas, apoyando la agricultura local, ecológica y de pequeña escala, y un modelo energético descentralizado, renovable y comunitario.

Porque no hay autonomía real sin control sobre los recursos que sostienen la vida.

Frente a millones de euros dilapidados en trenes innecesarios o en la ampliación de aeropuertos, exigimos inversiones en sanidad y educación, los pilares básicos que sostienen el bienestar colectivo.

Estas exigencias no solo son justas y sensatas. Son política y jurídicamente viables, ya se aplican en otros territorios y, a diferencia de lo que intentan hacernos creer, no nos arruinarían: nos fortalecerían. Generarían empleo digno, mejorarían nuestra calidad de vida y protegerían lo que aún podemos salvar. Abrirían nuevas oportunidades para diversificar la economía, haciéndola más justa y menos dependiente de un único sector: el turismo, que, como ya hemos comprobado, ante cualquier crisis, es el primero en caer. Canarias tiene todo el potencial para convertirse en un referente mundial de transición ecosocial. Lo único que falta es voluntad política.

La estrategia de mirar para otro lado y esperar a que nos cansemos no les servirá de nada. Tampoco servirán las declaraciones interesadas de última hora proponiendo una ecotasa para Tenerife, si no viene acompañada de una moratoria turística inmediata. No podemos tolerar ni una cama más. Estamos absolutamente saturados y eso no lo soluciona el dinero, lo solucionan los límites.

Este movimiento no es una moda ni una ola pasajera. Es la respuesta creciente de un pueblo que ha despertado. Cada vez somos más las que entendemos lo que llevan haciendo durante décadas. Y cada vez son menos los que se tragan el cuento del progreso y sus proyectos turísticos disfrazados de verde.

No queremos más cemento.

No queremos perder ni un metro cuadrado más de tierra.

Queremos poner límites claros, hablar de decrecimiento justo y apostar por proyectos que regeneren nuestros ecosistemas agonizantes.

Los cambios que exigimos no interesan a quienes mandan, porque su poder se sostiene sobre el lobby del turismo y del ladrillo.

Ellos ya eligieron su bando… y no es el nuestro.

Nos toca empujar. Nos toca actuar. Porque ellos no lo harán. Cada persona que está aquí, y también quienes no han podido venir, puede sumar desde su lugar: desde la ciencia, la educación, la comunicación, la cultura… pero también desde lo cotidiano: hablando, compartiendo, organizándonos. Esta es una lucha de todas y todos. Se lo debemos a nuestra tierra.

Actuemos en cada rincón del archipiélago. Porque es ahora o nunca. Conectemos, organicémonos y llevemos la lucha a cada barrio, a cada pueblo, a cada espacio. La autoorganización es nuestra arma más poderosa.

Porque Canarias merece ser vivida, no solo visitada.

Hoy somos la voz de quienes estamos aquí y también de quienes no han podido estar, pero que comparten nuestra lucha.

Somos el pueblo.

Gente cansada de ver cómo los intereses de unos pocos se imponen sobre el bienestar colectivo.

Somos quienes no aceptamos ser condenados a la precariedad en nombre del falso progreso.

Somos quienes aman estas islas no como un decorado de postal, sino como un hogar que merece ser cuidado y respetado.

Somos quienes dicen basta al crecimiento infinito en un territorio limitado.

Somos el pueblo canario dispuesto a sostener esta lucha con determinación, allá donde haga falta.

Y no vamos a parar hasta conseguir el cambio que Canarias se merece.

Ayer, hoy y siempre: CANARIAS NO SE VENDE, CANARIAS SE DEFIENDE.

Críticas

Persecución del movimiento

Referencias

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