Canciones de trabajo

From Wikipedia, the free encyclopedia

Las canciones de trabajo, o también llamadas tonadas de trabajo, eran aquellas que llevaban a cabo los trabajadores durante su jornada laboral. Generalmente, estas canciones eran interpretadas por personas que realizaban trabajos duros y/o repetitivas como por ejemplo: marineros, labradores o cosedoras. La temática de estas canciones era diversa, puesto que nos podemos encontrar desde un bolero de Machín, un cuplet de inicios de siglo, o bien un retorno de Zarzuela del siglo XIX. Como norma general los movimientos de los trabajadores/as iban coordinados con la música y es muy probable que la finalidad de cantar fuera la de aligerar los repetitivos trabajos generalmente agrícolas. Hoy en día, todavía podemos encontrar las reminiscencias del que fueron las tonadas de trabajo, ejemplo de esto sería el grupo de obreros cantante durante su jornada laboral.

Estructura

Mediante la investigación musicológica en todo el territorio catalán, valenciano y balear, se ha podido determinar que, desde un pasado no muy lejano (aproximadamente siglo XIX) hasta la actualidad, había la posibilidad de cantar a todos los trabajos. Prueba de esto, son algunos casos constatados a lugares del País Valenciano, donde se cantaba a los almacenes de fruta, o bien el caso de Sobremunt (Osona)[1] en un taller de vertido de piezas de aparatos de televisión.

Resulta difícil determinar el origen de estos cantos, puesto que hasta la actualidad resultan insuficientemente fundamentadas las diversas teorías sobre la cuestión. Una de estas hipótesis apunta que estos proviene de las diferentes etnias que pasaron por la isla, desde los esclavos musulmanes que quedaron a cultivar las tierras al siglo XIII después de la Reconquista de Jaume I, hasta los cautivos árabes, cogidos por los corsarios, los cuales sirvieron a Mallorca hasta una época relativamente moderna (muy entrado el siglo XVIII). Para tener claro el origen de estas canciones, Baltasar Samper al libro Estudis sobre la cançó popular,[2] propone estudiar las regiones del Norte de África, puesto que resultan interesantes las afirmacions de algunos emigrantes mallorquines hacia la ciudad de Argelia; los mallorquines afirmaban con sorpresa que algunos labradores indígenas de la región algerina, cantaban igual que los labradores de Mallorca.

El uso de la canción de trabajo, en el contexto en el que se encontraba, hacía posible la utilización del catalán, a pesar de que también encontramos en castellano balbuceado que mucha gente empezaba a conocer, e incluso se encuentran palabras en francés, occitano e italiano.

En referencia a las canciones de trabajo podemos encontrar dos tipos: las canciones de trabajo y las canciones estróficas.

Las canciones de trabajo, también llamadas canciones de trabajo, de trabajada, de trabajos del campo, o también corrandes, follies o folies, y tonadas de batir, de labrar, según los trabajos, se caracterizaban para ser canciones de solista breves y melismáticas cantadas generalmente por un hombre, que era el encargado de realizar los trabajos más duros, con una voz llena, aguda, potente y con un timbre punzante. Podemos destacar que, además de las canciones de trabajo relacionadas con el cultivo, también las encontramos de manera similar en otros trabajos como por ejemplo: recoger aceitunas, higos o almendras, o a la hora de podar los árboles. Este tipo de canciones fueron muy habituales al País Valenciano, en las Islas Baleares y buena parte de Cataluña occidental; a la Cataluña oriental no tenemos ninguna muestra directa, a pesar de que se tiene constancia de la existencia de un repertorio con características melismáticas y tímbricas relativamente parecidas.

Las canciones de trabajo no son un fenómeno exclusivo de los territorios baleares, valencianos y catalanes, puesto que esta tipología se extiende por toda la península ibérica, a pesar de que está más presente a la costa Mediterránea, Sicilia y Cerdeña, buena parte de Italia, la costa Norteafricana y en todo el Mediterráneo oriental.

En cuanto a su estructura más común, consta de cuatro, cinco o seis períodos musicales que coinciden cada uno con un verso del texto. Este verso está formado por una cuarteta heptasílaba con rima abba o rima a los versos parejos, con la posibilidad de una adhesión de sílabas exclamativas como por ejemplo I, A o A-I . Cuando esta canción se lleva a cabo en un grupo y no de manera individual, encontramos una alternancia entre un verso del solista y uno del grupo, que cuando este lo repite, nunca lo hará de manera exacta.

Melodía

En referencia a la melodía, estas acostumbran a aparecer de una manera modal, dentro de un ámbito de quinta y sexta, llegando en ocasiones a la novena, pero acabando siempre en el grado básico de la tonalidad. La manera más habitual de articular estas canciones es en unos grados de entonación estable y movible; en general el primero y cuarto grado serán inamovibles, sin embargo el tercero se podrá cromatizar, acercándose al segundo o al cuarto y, en algunas ocasiones, también lo hará el segundo.

Tempo

El tempo se caracteriza para tener un carácter calmado y lento y para constar de una gran flexibilidad expresiva remarcada con mayor o menor medida en función del cantador. Cada verso empieza con una parte claramente silábica a pesar de que elabora el largos melismas en la segunda. Hay que remarcar que en la primera parte podemos encontrar también pequeños ornamentos que pueden hacer fluctuar de manera notoria el tempo. En función del trabajo elaborado y de la zona geográfica, los melismas u ondulaciones tonales, los podemos encontrar sobre la cuarta, quinta, sexta, o séptima sílaba, y estos acostumbran a aparecer de manera descendente y alargándose sobre el grado final.

Expresividad

En referencia al interés expresivo de los cantadors, se valoraba notoriamente la capacidad de matices, volúmenes y timbres que uno fuera capaz de realizar, puesto que como es sabido, a la isla de Mallorca, “un bon cantaire ha de galetjar molt la veu” es decir, hacer muchos melismas.[1] Son las tonadas de labrar las más elaboradas, ricas y expresivas, además de contar con una característica peculiar, la de incluir exclamaciones verbales dirigidas a las bestias, para que estas realizasen algunas órdenes concretas.

Temática

En cuanto a la temática, englobaba temas muy diversos pero siempre de estricta actualidad, creando así un interés social: el retorcimiento de actitudes, de comportamientos sociales y de informaciones y hechos.

Canciones estróficas y baladas

Las canciones estróficas relativamente largas, o también denominadas las canciones narrativas, exponen una serie de hechos con una cierta coherencia y orden en los acontecimientos y son muy habituales dentro de las tradiciones orales europeas. Tuvieron una gran importancia dentro de la lengua catalana, puesto que encontramos una gran cantidad de ejemplos. Las situaciones donde encontrábamos este tipo de canciones eran realmente diversas, y por lo tanto, se puede apreciar como en esta ocasión era la canción musical la que se adaptaba a la situación. Algunas de las situaciones donde era más habitual que acontecieran las canciones narrativas eran: en grupos pequeños de trabajo (segadores y otros trabajos del campo o cosedoras), también las encontramos a trabajos más individuales como podrían ser: los tejedores, los trabajos de casa o el huerto y también, en ocasiones especiales y festivas, como podían ser: una taberna o a unas matanzas. Estas canciones podían cantarse con la alternancia de un solista y de la respuesta por parte de los otros en el retorno. Por lo tanto, consideramos las canciones estróficas como canciones de trabajo, porque en ocasiones se llevaban a cabo en aquellas circunstancias, pero eran claramente diferentes a las tonadas de trabajo de las cuales hablábamos anteriormente.

Hay que remarcar que el término balada es la adopción del término inglés, puesto que en catalán no existía en las denominaciones populares otro término que no fuera el de canción. La palabra romanço deriva del castellano y designaba unas composicións narrativas de actualidad más efímera, generalmente en castellano y difundido por medio de hojas escritas, por lo tanto resulta excepcional encontrar romances que hayan pasado a la difusión oral.

En referencia a la estructuración del texto, podemos distinguir tres grandes grupos: las baladas, las canciones estróficas y las codoladas, siendo este último lo menos numeroso y reducido, tan solo en la isla de Mallorca.

Para explicar y remarcar las diferencias entre las canciones estróficas y baladas, podemos prestar atención a la sigüiente tabla.

Cuadro con las principales distinciones entre los textos de una balada y de una canción estrófica[1]
Balada Canción estròfica
  1. Estructura estrófica con versos movibles y la posibilidad de ser cantada repetitivamente. Cada estrofa se construye en el momento de cantar.
  1. Estructura estrófica fijada. Las estrofas se cantan como unidades cerradas y establos.
2. Número limitado y ordenado de hechos argumentales. 2. Número extenso y variable de estrofas, relativamente independientes y con un orden no siempre igual. Pueden ser más largas que las baladas y se les pueden añadir elementos argumentales.
3. Varios modelos métricos: 7+7, 6+6, 5+5, y otros (7+5, 7+6, 7+4, 6+5). 3. Mayoritariamente estructuradas en cuartetos heptasílabos, pero también con versos de seis y de cinco sílabas.
4. Retórica fundamentada en una alta repetición de fórmulas. 4. Construcción menos formulística.
5. Desarrollo narrativo rápido, con hechos expuestos por un orden estricto. 5. Desarrollo narrativo más distendido, que se entretiene en consideraciones, detalles y valoraciones.
6. Narración centrada siempre sobre un hecho único, aunque al inicio nos pongan al corriente de algunos antecedentes. 6. Narración que puede presentar varios ambientes.
7. Notable presencia de diálogos y retórica dramática. 7. Retórica narrativa y descriptiva con pocos diálogos.
8. Ausencia de caracterización psicológica de los personajes. La acción transmite la psicología de los personajes, pero no se hacen comentarios o adjetivaciones explícitas. 8. Son habituales las adjetivaciones explícitas sobre el carácter y la psicología de los personajes.
9. Los ambientes, los datos de tiempos y los nombres de los lugares y de los protagonistas tienen un valor simbólico o secundario. Nunca toman valor de referencia real. 9. Aparece una voluntad clara de arraigo a un lugar, tiempo y ambiente, con nombres propios, nombres de lugares, fechas históricas y descripciones detallistas con referencias comprobables. Los dictadores de canciones a veces se mencionan en la canción.
10. No se hacen comentarios morales de los hechos. La enseñanza moral se puede deducir, pero prácticamente nunca es explícita. 10. Aparecen frecuentes comentarios morales y directrices explícitas de comportamiento, hasta el punto de empezar llamando a los santos y a las divinidades.

Baltasar Samper

Estética musical

Referencias

Related Articles

Wikiwand AI